Cerrar vista de Texto Simple

¿Dónde empieza y dónde termina el arte?

Tras la caída de Roma, la fragmentación de occidente en feudos y la cristianización del mundo intelectual, aparecen dos conceptos─que definirán hasta el día de hoy el mundo del "arte", y que no tardarían en permear en todo occidente─de las artes liberales y las artes serviles. Estos dos conceptos representan todo un cisma en el tema de las ocupaciones, pues muchas de las vocaciones que antes eran características de los "hombres libres", ahora se convierten en ocupaciones de vulgares, de siervos y pobres, mientras que para la gente noble se reservan actividades en donde prepondera la razón por sobre la actividad física, y que se enseñan en las universidades eclesiásticas, por ejemplo las matemáticas, la música, la arquitectura.

Antes de empezar, quiero señalar algo importante con respecto a las palabras: sus significados suelen mutar con el tiempo. Por ejemplo, la palabra «pintar» solía significar algo muy concreto hasta hace unos 50 años, pero tras la llegada de las computadoras, la realidad virtual y demás medios electrónicos, pintar ahora puede incluir no solo la acción de tomar pigmentos físicos y plasmarlos sobre algún otro objeto físico que funcione de superficie, ahora también se puede pintar dentro de la computadora, así como también en "realidad aumentada" que es una especie de mezcla entre lo "real" y lo "virtual".

Arte, de su etimología latina ars, denomina una habilidad humana adquirida por el aprendizaje─es decir, una hazaña o una actividad que no viene dada por la naturaleza automáticamente al nacer un ser humano─basada en el conocimiento riguroso de la realidad. A su vez, este término latino ars lo hereda el pueblo romano del concepto griego techne, que denomina una suerte de vínculo humano de enseñanza entre aprendiz y maestræ, es decir, cualquier actividad propensa a ser enseñada.

[pie de imagen]> photos © Elizabeth Felicella, 2012

Si analizamos las implicaciones del concepto de techne, este nos habla de un proceso complejo, el cual incluye no solo el de producir, sino también el de experimentar, y esto anterior a manera de un hábito, es decir repetidamente a lo largo del tiempo, no se trata de "golpes de suerte", ya que los métodos para alcanzar cualquier tipo de obra por techne no surgen de la nada, por eso son métodos.

Aunado a lo anterior, si techne por definición es una actividad propensa a ser enseñada, significa que tiene un origen, pues no existe maestría que no tenga una fase de inicio, luego de eso, viene la fase de experimentación, seguida por la consolidación de una experticia basada en experiencia repetida, para luego incluso volver a experimentar nuevos métodos, es decir, es una actividad propensa a reinventarse, renovarse y comenzar de ceros tantas veces comos sea necesario. No todo en el techne implica solamente "maestría", sino además la capacidad de volver a empezar desde otro ángulo.

Con respecto a los "golpes de suerte" y el por qué esos no son techne, es debido a que los golpes de suerte son meramente experiencias estéticas, y no solo la humanidad puede realizarlas, de hecho la naturaleza en sí misma es creadora de experiencias estéticas: la fotografía podría decirse que se dedica a captar esas experiencias que de por sí ya están ahi, solamente esperando a ser retratadas, obviamente gracias a la sensibilidad de quien la retrata, pero esto no significa que de hecho sí existan fotos accidentales las cuales nadie podría diferenciar si fueron premeditadas o accidentes, ¿cuántas "apariciones" de santos, vírgenes, rostros, objetos, bastante convincentes morfológicamente, salidas de manchas, grietas, u otros accidentes materiales no existen?, ¿cuántos ruidos de la ciudad no dan la impresión de ser melodías?, ¿cuántos movimientos corporales espontáneos pasan a ser pasos de baile, pero que antes de ser "descubiertas" eran solamente convulsiones o errores de ejecución motriz?

El techne, por naturaleza no aparece como una simple experiencia estética, es un método que produce experiencias estéticas "artificiales". Es por esto que la palabra «artefacto» designa a todo objeto "hecho con arte", ese es, tal cual, su significado latino original: ars factum; este no solo aplica para máquinas o aparatos, sino que «artefacto» incluye básicamente cualquier objeto útil derivado de un oficio, como un vaso, un lápiz, un automóvil, una tuerca, un micrófono, una cuerda de guitarra, un tenedor, y bueno, ya se darán una idea.

Ahora, como ya dije, es de techne y de ars, que el concepto actual de arte se tendría que desprender, o al menos debería ser así. Lo real es que actualmente arte está ya muy confundido con el fenómeno de una «experiencia estética» cualquiera, esto en ese sentido de "golpes de suerte" que mencioné, pues generalmente el método brilla por su ausencia, o bien el hecho de su ausencia define lo "característico" de tal o cual corriente que presume ser "artística".

Pensemos un momento en la cantidad de grandes artes, no solo occidentales modernas como el concepto de "bellas artes" nos querría convencer, sino a lo largo de la Historia, y alrededor de toda sociedad en este planeta: las diversas artes marciales alrededor del mundo, el arte en la gimnasia o la natación, el arte de pintar paisajes (hiperrealismo, figurativismo, impresionismo, cubismo, abstracción, simbolismo, entre muchos otros métodos), el arte de diseñar experimentos con el método científico en diversos ámbitos (ciencias sociales, la física, la matemática, las ciencias de la salud), el arte de la programación informática, el arte de la sanación (recordando que hasta el siglo XIX la cirugía nisiquiera era reconocida como parte importante de la "medicina" y era relegada básicamente a artistas de oficios como la barbería), el arte medieval de la carpintería, herrería, vitralería y albañilería de las catedrales medievales que en ese entonces era conocido como masonería, el arte del erotismo del cual nos habla Foucault en el primero de sus libros sobre la historia de la sexualidad, el arte de la prestidigitación, incluso el arte de robar carteras, de estafar bancos, o de sabotear! Si nos detenemos a pensarlo bien, básicamente cualquier actividad humana es propensa a ser un arte.

Durante el periodo llamado clásico de la historia occidental─esto es Grecia y Roma─las artes incluían todo aquel labor de un hombre libre realizara (literalmente un hombre, porque la mujer vivía más bien bajo esclavitud), como la herrería, orfebrería, carpintería, en contraposición a las actividades del esclavo que se limitaban al arado de la tierra, el transporte de objetos, la limpieza de espacios; posteriormente, tras la caída de Roma, la fragmentación de occidente en feudos y la cristianización del mundo intelectual, aparecen dos conceptos─que definirán hasta el día de hoy el mundo del "arte", y que no tardarían en permear en todo occidente─de las artes liberales y las artes serviles. Estos dos conceptos representan todo un cisma en el tema de las ocupaciones, pues muchas de las vocaciones que antes eran características de los "hombres libres", ahora se convierten en ocupaciones de vulgares, de siervos y pobres, mientras que para la gente noble se reservan actividades en donde prepondera la razón por sobre la actividad física, y que se enseñan en las universidades eclesiásticas, por ejemplo las matemáticas, la música, la arquitectura.

Actualmente, el significado de arte ha mutado a partir del concepto medieval de artes liberales o de las bellas artes del Renacimiento, pasando por el filtro del orden capitalista del libre mercado, sistema que ha fomentado la inclusión de experiencias estéticas sin metodología, en tanto cumpla el requisito de fomentar la circulación de dinero. Esto ha demeritado su valor y significado, reduciéndolo a designar productos antes que metodologías complejas; casualmente ha abandonando sus acepciones más útiles, a favor de cuestionas más efímeras, y esto a su vez se ha coronado como aquello que representa lo "más elevado y civilizado" como en algún momento las artes liberales lo hicieron al dividirse de las artes serviles.

Este cambio conceptual del arte que se viene impulsando en la postmodernidad cumple con el simple objetivo de construir un discurso que favorezca a la industria del entretenimiento, pues es de las industrias que más dinero mueven. Esto ha provocado que el techne, el ars, el arte de los oficios, todo quede subordinado a su capacidad de vender, y como ya dije, las experiencias estéticas, esos "golpes de suerte" estéticos que carecen de metodología, parecen ser la joya de la corona en este mundo de lo prefabricado y el consumo desechable.

Por un lado, esta tendencia surge tan convenientemente similar a la naturaleza del techne y del ars, que ante ojos poco entrenados pasa totalmente desapercibido. Permitanme explicarme: como se dijo al inicio de este artículo, básicamente cualquier actividad humana puede alcanzar a hacerse con arte ¿cierto? Pues en la postmodernidad, al cambiar el enfoque original de ars, el cual se fijaba en la metodología utilizada, y fijarlo ahora sobre el producto mismo, parecería conservar la misma capacidad de permitir que "básicamente todo pueda alcanzar el rango de arte", pero ese pequeño salto de enfoque, del método al producto, deviene en el absurdo total, en el cual ya no "todo puede alcanzar a realizarse con arte", sino que ahora "todo es arte, dependiendo cómo lo vendas", es el gran descubrimiento que, no por nada, el arte conceptual lidera actualmente. ¿Ahora ven por que las galerías, hoy día, están plagadas de bananas pegadas con duct-tape, cubetas de colores llenas de agua, ramas de árbol secas recargadas en paredes blancas, o dibujillos mediocres y mal estudiados?

[pie de imagen]> lo que últimamente, supuestamente, representa al "arte"

Encima de esto anterior, así como en el medievo cuando ocurre el cisma de los oficios, donde las universidades eclesiásticas fueron la institución encargada de dividir arbitrariamente las "artes liberales" de las "artes serviles", hoy es la industria del entretenimiento la que dicta lo que es arte costoso y lo que es arte "emergente", y como en el mundo neoliberal son las industrias las que dictan las reglas, incluso por sobre las poblaciones y sus gobiernos, es sencillo entender por qué las escuelas superiores "de arte" en la actualidad replican este modelo sesgado del concepto de artes.

De pronto daría la impresión de que estoy defendiendo una visión dicotómica─muy popular en la actualidad─en el sentido de maestría de técnica versus concepto, que suele ser una visión bastante académica del asunto, pero no es así. Si bien respeto que desde su trinchera teórica, muy académica, personas como Avelina Lesper les den batalla a las asquerosas "obras de arte" del postmodernismo que brotan de las coladeras como cucarachas, no comparto en lo absoluto esa visión de que la maestría de la técnica es lo único que "hace al arte".

¿El arte solo designa a la maestría de la técnica?

No, revisemos las implicaciones de la maestría: si se procura un hábito de experimentar, producir y estudiar, las capacidades humanas le llevan a lograr un fenómeno que desde la psicología cognitiva se estudia bajo el nombre de «pericia», la cual en resumidas cuentas representa un grado de dominio del sistema nervioso humano sobre una técnica o temática.

Esta maestría, pericia o experticia se relaciona al desarrollo y ejercicio de la inteligencia, la cual es una característica que comparte la especie humana con muchas otras especies, y que se relaciona con la resolución de problemas a partir de recursos limitados: como McGyver y su clip; mientras McGyver tenga un clip, McGyver podrá salir de aprietos, porque a pesar de sus limitados recursos, en este caso el clip, MacGyver es capaz de transformar esos recursos limitados en herramientas útiles para operar eficientemente sobre al realidad y resolver problemas de una manera ágil y hasta aparentemente sencilla. Dicen que læs mejores maestræs son aquellæs que hacen ver las cosas difíciles de hacer, como cosas fáciles de hacer, es ahí donde radica la esencia de la idea de «pericia».

[pie de imagen]> lo hiciste de nuevo McGyver!

Entonces, el dominio sobre la realidad que nos proporciona la maestría claro que representa uno de los ángulos del proceso artístico, pero definitivamente esto no lo es todo.

No solamente la maestría de técnica hace al arte, pero como ya vimos lo contrario tampoco es cierto, es decir, no toda expresión subjetiva cruda, solo por el hecho de ser una "experiencia estética" alcanza a ser artística.

Si esto último fuera cierto, estaríamos de acuerdo que una plática en el transporte público de la vida diaria es una obra de arte, o que la lista de compras de la despensa del mes es una obra de arte. Diríamos, "bueno eso no porque no tenía la intención de ser arte" pero tampoco la intención hace al arte, es justo uno de los puntos que señala Avelina Lesper, «la intención no hace al artista», el justificar que mis chats en el whatsapp son una obra de arte solamente porque mi intención era que dichas formas de expresión subjetiva fueran arte, no me convierte en artista y tampoco convierte, ni al resultado, ni al proceso de haber tecleado esas pláticas, en una obra de arte. Recordemos los ejemplos que mencioné al inicio de estos "golpes de suerte" estéticos que de hecho no solamente la humanidad es propensa a crear, también las placas tectónicas producen montañas las cuales son pobladas por ecosistemas gracias a la humedad y diversos nutrientes y estas a su vez pueden ser enmarcadas por auroras boreales provocadas por el campo electromagnético de la tierra chocando con radiación del Sol, en fin, las experiencias estéticas no dejan de ser estéticas porque las crea el Sol, la Tierra, un incendio, o la humedad de una pared, y el hecho de usar un iPhone para fotografiarlo "correctamente" no convierte al portador del iPhone en artista, sino en un "golpe de suerte" estético. Recordémoslo bien, el arte es metodología, no golpes de suerte ni fenómenos espontáneos aislados.

La clave está en la experimentación, la espontaneidad, pero siempre de la mano del método y la experticia

La experimentación y el juego, son otro de los ángulos clave del proceso artístico. ¿Por qué siempre relacionamos una personalidad excéntrica y extravagante, incluso demencial, con el arte?

Esto es porque la espontaneidad, la irreverencia, la experimentación,son parte igual de importante en el proceso artístico. Si bien esas características suelen relacionarse con la gente "loca", es decir gente inmersa en una subjetividad absoluta, es más bien la idea de lo «accidental» de la locura, la espontaneidad, la irreverencia, lo que verdaderamente importa, no el personaje patológico, fracasado o drogadicto con su eterna subjetividad rampante sumergida por siempre en sí misma.

Lo que diferencia a una persona que vive una vida de cometer atropellos, accidentes, de vender sus experiencias estéticas resultado de "golpes de suerte", de otra, que experimenta con el propósito de integrar los accidentes resultantes a su proceso artístico (techne), es que esta última está alimentando su proceso, mientras que la primera está provocándose el vómito e intentando comercializarlo.

https://www.facebook.com/redsapiensjournal/photos/a.112999880269091/170517051184040/?type=3&theater

Entonces, el arte no se trata solamente de la maestría de técnica y tampoco se trata solamente de la excentricidad o lo espontáneo y experimental.

El arte es más complejo de como nos lo venden actualmente, sobrepasa la técnica y sobrepasa la justificación, no necesariamente se excluye del mercado, pero tampoco se refugia totalmente en él; abraza todo ámbito humano, todo oficio, toda ciencia, todo crimen, abraza tanto aquello que, desde su origen solicitaba resultar en algo artístico, como también aquello que jamás se propuso lograrlo pero por accidente se tornó en artístico, esto anterior, siempre y cuando derive de un método que incluya maestría y experimentación.

Pensemos en el ejemplo de una panadera. Una panadera es una artista del pan, domina la producción de pan, ella puede generar, de por sí, una gran variedad de panes, por lo cual una comunidad la considera una maestra del pan. Ahora, digamos que ella preparara una masa de galletas muy clásica de sus recetas maestras, y por accidente le mezclara trozos sólidos de chocolate en lugar de chocolate líquido, esperando que se derritiera uniformemente para lograr galletas de chocolate, pero que por dicho descuido, estos trozos no se derritieran sino que permanecieran sólidos hasta el final de la cocción, esta maestra del pan habría creado por accidente una obra maestra de arte culinario que conocemos como galletas de chispas de chocolate.

Esta historia anterior es verídica, de hecho es la forma en la que se crearon las galletas de chispas de chocolate. Esto es la esencia del arte, la maestría mezclada con descuido, con experimentación, con accidentes, pero con la suficiente sensibilidad para detectar qué accidentes son provechosos y cuales deben ser descartados, no como fenómenos aislados.

Otro ejemplo interesante es el de Miroslav Tichý, un estudiante de una escuela de fotografía cuyos estudios se vieron truncados por la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndose en un vagabundo habitante de la calle. Miroslav se manufacturó una cámara fotográfica con escombros sacados de la basura, y con ella comenzó a tomar fotografías. Ahora, si de pura maestría se tratara el proceso artístico, la sensibilidad de este hombre pasaría desapercibida, pero el hecho es que no, sus producciones horrendas tienen un embrujo particular sumamente estético, a pesar de su accidentada presentación. Una vez más no son los elementos aislados, sino la imagen panorámica del personaje, la situación histórica, su pasado y su presente, su técnica burda, todo en conjunto, no solamente las toscas fotos como producto lo que le da el valor completo.

El arte, si bien es un proceso común a la humanidad, no tiene un valor universal, por lo cual se dice que es «contextual». ¿Cómo así? bueno, pues cada pueblo, cada cultura, cada nación, cada región del Mundo tiene la libertad de designar el valor del arte, esto puede sonar anti-democrático, anti-liberal, pero para nada es el caso, revisemos por qué.

En occidente, bajo el contexto del libre mercado, existe una obsesión por mover dinero, mover la economía, por lo cual tanto la creación de nichos del mercado como el llenar los asientos vacíos de estos nichos es un hábito fomentado, aplaudido y replicado, y aquí llegamos a lo que llamaremos el «mercado del entretenimiento». Este mercado del entretenimiento necesita generar oferta y demanda de la misma avasallante y obsesiva manera que cualquier otro mercado neoliberal.

Por otra parte, a manera de ejemplo contrastante, Egipto Antiguo, le daba más importancia a la arquitectura, la albañilería, las pinturas murales sagradas, la escultura, las matemáticas, como forma de arte; así es, las matemáticas y la albañilería son artes humanas, solamente que en el mundo occidental se han colocado dentro de otros rubros que aparentemente las alejan de lo artístico: lo cual es un error tremendo al momento de enseñar estas asignaturas en la escuela, pues limitan las maneras de enseñarlo y de aprenderlo.

Algunos los pueblos originarios de norteamérica le daban una gran importancia a sus prendas y al dibujo dentro de su práctica médica; de nuevo, la medicina es un arte, así como también lo es el corte y confección de prendas de vestir.

Podemos ver que dependiendo de aquello que valoran las culturas, por su contexto geográfico-social, el arte incluye o excluye actividades humanas, pero no por eso aquellas actividades que quedan "excluídas" de una cultura dejan de ser techne, o ars, o arte en su sentido más amplio.

¿qué podría modificarse que mejorara la situación de lo artístico y lo cultural, en contraposición del significado de "arte" que nos vende el mundo del mercado del entretenimiento actualmente?

Otra posibilidad del arte es que no sea visto como un producto, que no se convierta en una competencia o guerra de búsqueda de militantes y aplausos, que retornara al pragmatismo, espiritualidad y utilitarismo de antaño, me refiero al techne, al ars, cuando un artista no te remitía a un hombre o mujer de negocios con obsesión de mostrarle al mundo lo "excéntrico" que es, y de cómo puede vender una lata repleta de mierda (literalmente) a un museo por millones de dólares, y que esto le dote de una voz para ir de universidad en universidad "filosofando" de lo que es y no es el arte.

[pie de imagen]> Gabriel Orozco, el "artista" contemporáneo mexicano por excelencia. Sobra decir que es un fracaso lucrativo, la joya de la corona de la industria del entretenimiento.

El arte no es una licenciatura, ni tampoco un producto o una costumbre exclusiva de élites políticas o de "gente con estudios": el arte es un potencial de la vida diaria.

Esta posibilidad implica que al escuchar la palabra "artista", nuestra mente no viaje inmediatamente al mundo de los "productos" costosos, al mundo del deleite estético para gente ociosa y adinerada, o a los "mercados del entretenimiento". Estas suelen ser ideas que remiten al supuesto de que "el arte es para ricos y burgueses" y que el pueblo llano no tiene nada que ver con este tema del arte.

Esto es justamente algo que debería terminar: la cruel separación entre los procesos artísticos y las actividades humanas más cotidianas que impiden a la gente común y corriente el deleitarse en sus prácticas diarias, desde cocinar hasta dibujar, desde la albañilería hasta el sexo, lo que el arte realmente hace es darle plusvalía (no necesariamente monetaria sino más bien cultural) a cualquier actividad humana: todo puede ser arte, para generar orgullo en la práctica, lo cual lleva consigo muchos beneficios culturales, no solamente económicos, pero que finalmente incluso afecta positivamente la parte de la valoración económica de las diversas actividades humanas.

https://www.youtube.com/watch?v=mNEtmOj2yXA
Cerrar vista de Texto Simple

¿Dónde empieza y dónde termina el arte?

cultura destacado

Responsable de nota:
noviembre 19, 2019 | Sección: cultura destacado | Artículos sobre: temas que atañen a las relaciones culturales que atraviesan tanto a nuestro imaginario colectivo como a la práctica cotidiana,

Tras la caída de Roma, la fragmentación de occidente en feudos y la cristianización del mundo intelectual, aparecen dos conceptos─que definirán hasta el día de hoy el mundo del “arte”, y que no tardarían en permear en todo occidente─de las artes liberales y las artes serviles. Estos dos conceptos representan todo un cisma en el tema de las ocupaciones, pues muchas de las vocaciones que antes eran características de los “hombres libres”, ahora se convierten en ocupaciones de vulgares, de siervos y pobres, mientras que para la gente noble se reservan actividades en donde prepondera la razón por sobre la actividad física, y que se enseñan en las universidades eclesiásticas, por ejemplo las matemáticas, la música, la arquitectura.

Antes de empezar, quiero señalar algo importante con respecto a las palabras: sus significados suelen mutar con el tiempo. Por ejemplo, la palabra «pintar» solía significar algo muy concreto hasta hace unos 50 años, pero tras la llegada de las computadoras, la realidad virtual y demás medios electrónicos, pintar ahora puede incluir no solo la acción de tomar pigmentos físicos y plasmarlos sobre algún otro objeto físico que funcione de superficie, ahora también se puede pintar dentro de la computadora, así como también en “realidad aumentada” que es una especie de mezcla entre lo “real” y lo “virtual”.

Arte, de su etimología latina ars, denomina una habilidad humana adquirida por el aprendizaje─es decir, una hazaña o una actividad que no viene dada por la naturaleza automáticamente al nacer un ser humano─basada en el conocimiento riguroso de la realidad. A su vez, este término latino ars lo hereda el pueblo romano del concepto griego techne, que denomina una suerte de vínculo humano de enseñanza entre aprendiz y maestræ, es decir, cualquier actividad propensa a ser enseñada.

photos © Elizabeth Felicella, 2012

Si analizamos las implicaciones del concepto de techne, este nos habla de un proceso complejo, el cual incluye no solo el de producir, sino también el de experimentar, y esto anterior a manera de un hábito, es decir repetidamente a lo largo del tiempo, no se trata de “golpes de suerte”, ya que los métodos para alcanzar cualquier tipo de obra por techne no surgen de la nada, por eso son métodos.


Aunado a lo anterior, si techne por definición es una actividad propensa a ser enseñada, significa que tiene un origen, pues no existe maestría que no tenga una fase de inicio, luego de eso, viene la fase de experimentación, seguida por la consolidación de una experticia basada en experiencia repetida, para luego incluso volver a experimentar nuevos métodos, es decir, es una actividad propensa a reinventarse, renovarse y comenzar de ceros tantas veces comos sea necesario. No todo en el techne implica solamente “maestría”, sino además la capacidad de volver a empezar desde otro ángulo.

Con respecto a los “golpes de suerte” y el por qué esos no son techne, es debido a que los golpes de suerte son meramente experiencias estéticas, y no solo la humanidad puede realizarlas, de hecho la naturaleza en sí misma es creadora de experiencias estéticas: la fotografía podría decirse que se dedica a captar esas experiencias que de por sí ya están ahi, solamente esperando a ser retratadas, obviamente gracias a la sensibilidad de quien la retrata, pero esto no significa que de hecho sí existan fotos accidentales las cuales nadie podría diferenciar si fueron premeditadas o accidentes, ¿cuántas “apariciones” de santos, vírgenes, rostros, objetos, bastante convincentes morfológicamente, salidas de manchas, grietas, u otros accidentes materiales no existen?, ¿cuántos ruidos de la ciudad no dan la impresión de ser melodías?, ¿cuántos movimientos corporales espontáneos pasan a ser pasos de baile, pero que antes de ser “descubiertas” eran solamente convulsiones o errores de ejecución motriz?

El techne, por naturaleza no aparece como una simple experiencia estética, es un método que produce experiencias estéticas “artificiales”. Es por esto que la palabra «artefacto» designa a todo objeto “hecho con arte”, ese es, tal cual, su significado latino original: ars factum; este no solo aplica para máquinas o aparatos, sino que «artefacto» incluye básicamente cualquier objeto útil derivado de un oficio, como un vaso, un lápiz, un automóvil, una tuerca, un micrófono, una cuerda de guitarra, un tenedor, y bueno, ya se darán una idea.

Ahora, como ya dije, es de techne y de ars, que el concepto actual de arte se tendría que desprender, o al menos debería ser así. Lo real es que actualmente arte está ya muy confundido con el fenómeno de una «experiencia estética» cualquiera, esto en ese sentido de “golpes de suerte” que mencioné, pues generalmente el método brilla por su ausencia, o bien el hecho de su ausencia define lo “característico” de tal o cual corriente que presume ser “artística”.

Pensemos un momento en la cantidad de grandes artes, no solo occidentales modernas como el concepto de “bellas artes” nos querría convencer, sino a lo largo de la Historia, y alrededor de toda sociedad en este planeta: las diversas artes marciales alrededor del mundo, el arte en la gimnasia o la natación, el arte de pintar paisajes (hiperrealismo, figurativismo, impresionismo, cubismo, abstracción, simbolismo, entre muchos otros métodos), el arte de diseñar experimentos con el método científico en diversos ámbitos (ciencias sociales, la física, la matemática, las ciencias de la salud), el arte de la programación informática, el arte de la sanación (recordando que hasta el siglo XIX la cirugía nisiquiera era reconocida como parte importante de la “medicina” y era relegada básicamente a artistas de oficios como la barbería), el arte medieval de la carpintería, herrería, vitralería y albañilería de las catedrales medievales que en ese entonces era conocido como masonería, el arte del erotismo del cual nos habla Foucault en el primero de sus libros sobre la historia de la sexualidad, el arte de la prestidigitación, incluso el arte de robar carteras, de estafar bancos, o de sabotear! Si nos detenemos a pensarlo bien, básicamente cualquier actividad humana es propensa a ser un arte.

Durante el periodo llamado clásico de la historia occidental─esto es Grecia y Roma─las artes incluían todo aquel labor de un hombre libre realizara (literalmente un hombre, porque la mujer vivía más bien bajo esclavitud), como la herrería, orfebrería, carpintería, en contraposición a las actividades del esclavo que se limitaban al arado de la tierra, el transporte de objetos, la limpieza de espacios; posteriormente, tras la caída de Roma, la fragmentación de occidente en feudos y la cristianización del mundo intelectual, aparecen dos conceptos─que definirán hasta el día de hoy el mundo del “arte”, y que no tardarían en permear en todo occidente─de las artes liberales y las artes serviles. Estos dos conceptos representan todo un cisma en el tema de las ocupaciones, pues muchas de las vocaciones que antes eran características de los “hombres libres”, ahora se convierten en ocupaciones de vulgares, de siervos y pobres, mientras que para la gente noble se reservan actividades en donde prepondera la razón por sobre la actividad física, y que se enseñan en las universidades eclesiásticas, por ejemplo las matemáticas, la música, la arquitectura.

Actualmente, el significado de arte ha mutado a partir del concepto medieval de artes liberales o de las bellas artes del Renacimiento, pasando por el filtro del orden capitalista del libre mercado, sistema que ha fomentado la inclusión de experiencias estéticas sin metodología, en tanto cumpla el requisito de fomentar la circulación de dinero. Esto ha demeritado su valor y significado, reduciéndolo a designar productos antes que metodologías complejas; casualmente ha abandonando sus acepciones más útiles, a favor de cuestionas más efímeras, y esto a su vez se ha coronado como aquello que representa lo “más elevado y civilizado” como en algún momento las artes liberales lo hicieron al dividirse de las artes serviles.

Este cambio conceptual del arte que se viene impulsando en la postmodernidad cumple con el simple objetivo de construir un discurso que favorezca a la industria del entretenimiento, pues es de las industrias que más dinero mueven. Esto ha provocado que el techne, el ars, el arte de los oficios, todo quede subordinado a su capacidad de vender, y como ya dije, las experiencias estéticas, esos “golpes de suerte” estéticos que carecen de metodología, parecen ser la joya de la corona en este mundo de lo prefabricado y el consumo desechable.

Por un lado, esta tendencia surge tan convenientemente similar a la naturaleza del techne y del ars, que ante ojos poco entrenados pasa totalmente desapercibido. Permitanme explicarme: como se dijo al inicio de este artículo, básicamente cualquier actividad humana puede alcanzar a hacerse con arte ¿cierto? Pues en la postmodernidad, al cambiar el enfoque original de ars, el cual se fijaba en la metodología utilizada, y fijarlo ahora sobre el producto mismo, parecería conservar la misma capacidad de permitir que “básicamente todo pueda alcanzar el rango de arte”, pero ese pequeño salto de enfoque, del método al producto, deviene en el absurdo total, en el cual ya no “todo puede alcanzar a realizarse con arte”, sino que ahora “todo es arte, dependiendo cómo lo vendas”, es el gran descubrimiento que, no por nada, el arte conceptual lidera actualmente. ¿Ahora ven por que las galerías, hoy día, están plagadas de bananas pegadas con duct-tape, cubetas de colores llenas de agua, ramas de árbol secas recargadas en paredes blancas, o dibujillos mediocres y mal estudiados?

lo que últimamente, supuestamente, representa al “arte”

Encima de esto anterior, así como en el medievo cuando ocurre el cisma de los oficios, donde las universidades eclesiásticas fueron la institución encargada de dividir arbitrariamente las “artes liberales” de las “artes serviles”, hoy es la industria del entretenimiento la que dicta lo que es arte costoso y lo que es arte “emergente”, y como en el mundo neoliberal son las industrias las que dictan las reglas, incluso por sobre las poblaciones y sus gobiernos, es sencillo entender por qué las escuelas superiores “de arte” en la actualidad replican este modelo sesgado del concepto de artes.

De pronto daría la impresión de que estoy defendiendo una visión dicotómica─muy popular en la actualidad─en el sentido de maestría de técnica versus concepto, que suele ser una visión bastante académica del asunto, pero no es así. Si bien respeto que desde su trinchera teórica, muy académica, personas como Avelina Lesper les den batalla a las asquerosas “obras de arte” del postmodernismo que brotan de las coladeras como cucarachas, no comparto en lo absoluto esa visión de que la maestría de la técnica es lo único que “hace al arte”.

¿El arte solo designa a la maestría de la técnica?

No, revisemos las implicaciones de la maestría: si se procura un hábito de experimentar, producir y estudiar, las capacidades humanas le llevan a lograr un fenómeno que desde la psicología cognitiva se estudia bajo el nombre de «pericia», la cual en resumidas cuentas representa un grado de dominio del sistema nervioso humano sobre una técnica o temática.

Esta maestría, pericia o experticia se relaciona al desarrollo y ejercicio de la inteligencia, la cual es una característica que comparte la especie humana con muchas otras especies, y que se relaciona con la resolución de problemas a partir de recursos limitados: como McGyver y su clip; mientras McGyver tenga un clip, McGyver podrá salir de aprietos, porque a pesar de sus limitados recursos, en este caso el clip, MacGyver es capaz de transformar esos recursos limitados en herramientas útiles para operar eficientemente sobre al realidad y resolver problemas de una manera ágil y hasta aparentemente sencilla. Dicen que læs mejores maestræs son aquellæs que hacen ver las cosas difíciles de hacer, como cosas fáciles de hacer, es ahí donde radica la esencia de la idea de «pericia».

lo hiciste de nuevo McGyver!

Entonces, el dominio sobre la realidad que nos proporciona la maestría claro que representa uno de los ángulos del proceso artístico, pero definitivamente esto no lo es todo.

No solamente la maestría de técnica hace al arte, pero como ya vimos lo contrario tampoco es cierto, es decir, no toda expresión subjetiva cruda, solo por el hecho de ser una “experiencia estética” alcanza a ser artística.

Si esto último fuera cierto, estaríamos de acuerdo que una plática en el transporte público de la vida diaria es una obra de arte, o que la lista de compras de la despensa del mes es una obra de arte. Diríamos, “bueno eso no porque no tenía la intención de ser arte” pero tampoco la intención hace al arte, es justo uno de los puntos que señala Avelina Lesper, «la intención no hace al artista», el justificar que mis chats en el whatsapp son una obra de arte solamente porque mi intención era que dichas formas de expresión subjetiva fueran arte, no me convierte en artista y tampoco convierte, ni al resultado, ni al proceso de haber tecleado esas pláticas, en una obra de arte. Recordemos los ejemplos que mencioné al inicio de estos “golpes de suerte” estéticos que de hecho no solamente la humanidad es propensa a crear, también las placas tectónicas producen montañas las cuales son pobladas por ecosistemas gracias a la humedad y diversos nutrientes y estas a su vez pueden ser enmarcadas por auroras boreales provocadas por el campo electromagnético de la tierra chocando con radiación del Sol, en fin, las experiencias estéticas no dejan de ser estéticas porque las crea el Sol, la Tierra, un incendio, o la humedad de una pared, y el hecho de usar un iPhone para fotografiarlo “correctamente” no convierte al portador del iPhone en artista, sino en un “golpe de suerte” estético. Recordémoslo bien, el arte es metodología, no golpes de suerte ni fenómenos espontáneos aislados.

La clave está en la experimentación, la espontaneidad, pero siempre de la mano del método y la experticia

La experimentación y el juego, son otro de los ángulos clave del proceso artístico. ¿Por qué siempre relacionamos una personalidad excéntrica y extravagante, incluso demencial, con el arte?

Esto es porque la espontaneidad, la irreverencia, la experimentación,son parte igual de importante en el proceso artístico. Si bien esas características suelen relacionarse con la gente “loca”, es decir gente inmersa en una subjetividad absoluta, es más bien la idea de lo «accidental» de la locura, la espontaneidad, la irreverencia, lo que verdaderamente importa, no el personaje patológico, fracasado o drogadicto con su eterna subjetividad rampante sumergida por siempre en sí misma.

Lo que diferencia a una persona que vive una vida de cometer atropellos, accidentes, de vender sus experiencias estéticas resultado de “golpes de suerte”, de otra, que experimenta con el propósito de integrar los accidentes resultantes a su proceso artístico (techne), es que esta última está alimentando su proceso, mientras que la primera está provocándose el vómito e intentando comercializarlo.

felishesh trashosh!

Posted by RedSapiens Journal on Tuesday, 28 July 2020

Entonces, el arte no se trata solamente de la maestría de técnica y tampoco se trata solamente de la excentricidad o lo espontáneo y experimental.

El arte es más complejo de como nos lo venden actualmente, sobrepasa la técnica y sobrepasa la justificación, no necesariamente se excluye del mercado, pero tampoco se refugia totalmente en él; abraza todo ámbito humano, todo oficio, toda ciencia, todo crimen, abraza tanto aquello que, desde su origen solicitaba resultar en algo artístico, como también aquello que jamás se propuso lograrlo pero por accidente se tornó en artístico, esto anterior, siempre y cuando derive de un método que incluya maestría y experimentación.

Pensemos en el ejemplo de una panadera. Una panadera es una artista del pan, domina la producción de pan, ella puede generar, de por sí, una gran variedad de panes, por lo cual una comunidad la considera una maestra del pan. Ahora, digamos que ella preparara una masa de galletas muy clásica de sus recetas maestras, y por accidente le mezclara trozos sólidos de chocolate en lugar de chocolate líquido, esperando que se derritiera uniformemente para lograr galletas de chocolate, pero que por dicho descuido, estos trozos no se derritieran sino que permanecieran sólidos hasta el final de la cocción, esta maestra del pan habría creado por accidente una obra maestra de arte culinario que conocemos como galletas de chispas de chocolate.

Esta historia anterior es verídica, de hecho es la forma en la que se crearon las galletas de chispas de chocolate. Esto es la esencia del arte, la maestría mezclada con descuido, con experimentación, con accidentes, pero con la suficiente sensibilidad para detectar qué accidentes son provechosos y cuales deben ser descartados, no como fenómenos aislados.

Otro ejemplo interesante es el de Miroslav Tichý, un estudiante de una escuela de fotografía cuyos estudios se vieron truncados por la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndose en un vagabundo habitante de la calle. Miroslav se manufacturó una cámara fotográfica con escombros sacados de la basura, y con ella comenzó a tomar fotografías. Ahora, si de pura maestría se tratara el proceso artístico, la sensibilidad de este hombre pasaría desapercibida, pero el hecho es que no, sus producciones horrendas tienen un embrujo particular sumamente estético, a pesar de su accidentada presentación. Una vez más no son los elementos aislados, sino la imagen panorámica del personaje, la situación histórica, su pasado y su presente, su técnica burda, todo en conjunto, no solamente las toscas fotos como producto lo que le da el valor completo.

El arte, si bien es un proceso común a la humanidad, no tiene un valor universal, por lo cual se dice que es «contextual». ¿Cómo así? bueno, pues cada pueblo, cada cultura, cada nación, cada región del Mundo tiene la libertad de designar el valor del arte, esto puede sonar anti-democrático, anti-liberal, pero para nada es el caso, revisemos por qué.

En occidente, bajo el contexto del libre mercado, existe una obsesión por mover dinero, mover la economía, por lo cual tanto la creación de nichos del mercado como el llenar los asientos vacíos de estos nichos es un hábito fomentado, aplaudido y replicado, y aquí llegamos a lo que llamaremos el «mercado del entretenimiento». Este mercado del entretenimiento necesita generar oferta y demanda de la misma avasallante y obsesiva manera que cualquier otro mercado neoliberal.

Por otra parte, a manera de ejemplo contrastante, Egipto Antiguo, le daba más importancia a la arquitectura, la albañilería, las pinturas murales sagradas, la escultura, las matemáticas, como forma de arte; así es, las matemáticas y la albañilería son artes humanas, solamente que en el mundo occidental se han colocado dentro de otros rubros que aparentemente las alejan de lo artístico: lo cual es un error tremendo al momento de enseñar estas asignaturas en la escuela, pues limitan las maneras de enseñarlo y de aprenderlo.

Algunos los pueblos originarios de norteamérica le daban una gran importancia a sus prendas y al dibujo dentro de su práctica médica; de nuevo, la medicina es un arte, así como también lo es el corte y confección de prendas de vestir.

Podemos ver que dependiendo de aquello que valoran las culturas, por su contexto geográfico-social, el arte incluye o excluye actividades humanas, pero no por eso aquellas actividades que quedan “excluídas” de una cultura dejan de ser techne, o ars, o arte en su sentido más amplio.

¿qué podría modificarse que mejorara la situación de lo artístico y lo cultural, en contraposición del significado de “arte” que nos vende el mundo del mercado del entretenimiento actualmente?

Otra posibilidad del arte es que no sea visto como un producto, que no se convierta en una competencia o guerra de búsqueda de militantes y aplausos, que retornara al pragmatismo, espiritualidad y utilitarismo de antaño, me refiero al techne, al ars, cuando un artista no te remitía a un hombre o mujer de negocios con obsesión de mostrarle al mundo lo “excéntrico” que es, y de cómo puede vender una lata repleta de mierda (literalmente) a un museo por millones de dólares, y que esto le dote de una voz para ir de universidad en universidad “filosofando” de lo que es y no es el arte.

Gabriel Orozco, el “artista” contemporáneo mexicano por excelencia. Sobra decir que es un fracaso lucrativo, la joya de la corona de la industria del entretenimiento.

El arte no es una licenciatura, ni tampoco un producto o una costumbre exclusiva de élites políticas o de “gente con estudios”: el arte es un potencial de la vida diaria.

Esta posibilidad implica que al escuchar la palabra “artista”, nuestra mente no viaje inmediatamente al mundo de los “productos” costosos, al mundo del deleite estético para gente ociosa y adinerada, o a los “mercados del entretenimiento”. Estas suelen ser ideas que remiten al supuesto de que “el arte es para ricos y burgueses” y que el pueblo llano no tiene nada que ver con este tema del arte.

Esto es justamente algo que debería terminar: la cruel separación entre los procesos artísticos y las actividades humanas más cotidianas que impiden a la gente común y corriente el deleitarse en sus prácticas diarias, desde cocinar hasta dibujar, desde la albañilería hasta el sexo, lo que el arte realmente hace es darle plusvalía (no necesariamente monetaria sino más bien cultural) a cualquier actividad humana: todo puede ser arte, para generar orgullo en la práctica, lo cual lleva consigo muchos beneficios culturales, no solamente económicos, pero que finalmente incluso afecta positivamente la parte de la valoración económica de las diversas actividades humanas.

HOLA 🙂 no te vayas aún, queremos decirte algo…

Tu apoyo es muy importante:

  1. Danos un me gusta, o síguenos en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter, o Instagram
  2. Si tienes las posibilidades, realiza un donativo aquí 🙂
  3. Comparte el contenido con tus amistades.

Comparte en redes:

Deja tu comentario:

Responsable de esta nota:

palabras clave de la entrada: arte, política, mercado, artesanía, resistencia, rebeldía, street art, art naif, educación, escuela, Estado, Academia, estética

HISTORIAS RELACIONADAS

¿Es Palestina o es Israel?

cultura destacado

Responsable de nota:
junio 23, 2020 | Sección: cultura destacado | Artículos sobre: revisiones, comparaciones, estudios y análisis de la Historia humana, temas que atañen a las relaciones culturales que atraviesan tanto a nuestro imaginario colectivo como a la práctica cotidiana,

¿Es Palestina o es Israel?

Este territorio ha presenciado la masacre de judíos en manos de Imperios, masacres de judíos en manos de cristianos, masacres de cristianos en manos de judíos y árabes, masacres de judíos en manos de árabes y masacres de árabes en manos de judíos. Históricamente a todos les ha tocado una parte de este sangriento pastel.

La fundación de la nueva medicina y la muerte de la herbolaria

cultura

Responsable de nota:
marzo 29, 2020 | Sección: cultura | Artículos sobre: revisión cultural sobre temas de salud, higiene, farmacología y su relación con los cuerpos biológicos desde el punto de vista de la tradiciones o de los usos y costumbres a través de la Historia, temas que atañen a las relaciones culturales que atraviesan tanto a nuestro imaginario colectivo como a la práctica cotidiana,

La fundación de la nueva medicina y la muerte de la herbolaria

Esa organización está completamente controlada por el dinero. La OMS es la organización que establece, en nombre de la salud, la «política de enfermedad» en todos los países.

El problema de pretender “universalizar” valores morales

cultura

Responsable de nota:
abril 22, 2020 | Sección: cultura | Artículos sobre: temas que atañen a las relaciones culturales que atraviesan tanto a nuestro imaginario colectivo como a la práctica cotidiana,

El problema de pretender “universalizar” valores morales

Lo universalizable no es posible: ¿universal ante quién? ¿ante el sentido común, ante una élite, ante las instituciones? y entonces, ¿dónde quedaría la libertad de disención? el hecho es que no la habría, no había libertad ni derecho de disención, sino un retorno a la herejía y la cacería de herejes, y es aquí donde la delgada línea delata el paso al absolutismo, el fascismo y la tiranía.

JustNet: “Un llamado para que nuestro futuro digital nos pertenezca”

cultura tecnología

Responsable de nota:
marzo 6, 2020 | Sección: cultura tecnología | Artículos sobre: temas que atañen a las relaciones culturales que atraviesan tanto a nuestro imaginario colectivo como a la práctica cotidiana, la sociedad se extiende al plano digital y esto conlleva la emergencia de nuevas normativas y políticas tanto mundiales como locales,

JustNet: “Un llamado para que nuestro futuro digital nos pertenezca”

Con la creciente digitalización de nuestras sociedades, los datos constituyen un recurso económico clave, cuyo acopio y procesamiento permite transformarlos en algoritmos e inteligencia artificial, de alto valor económico.

¿Disfrutaste del Artículo?

Compártelo en tus redes

Síguenos en redes sociales

¡Nos encantará que nos lean tus amistades también!