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¿Qué puede aprender el Pueblo mexicano de la conquista de Roma a Grecia?

¿Y nuestra historia europea? brilla por su ausencia en los programas académicos: ¿cuándo nos enseñan sobre la península ibérica con sus diversas dinastías celtas, romanas, musulmanas? ¿en qué momento nos enseñan que todo eso también nos pertenece? obviamente nunca, porque lo que importa es dejarnos siempre con la sensación de que lo europeo, por más que venga ya en nuestra sangre, no nos pertenece. Muchos conocimientos acumulados a lo largo de miles de años, por las grandes y pequeñas civilizaciones del Viejo Mundo, se fueron perdiendo, sobre todo en un punto muy específico de la Historia: la Edad Media. Es muy claro, por la evidencia escrita, que una civilización en decadencia cultural como la Europa Occidental del siglo XIV, XV y XVI, quedó impactada por el avance cultural que representaban læs "salvajes" de América

La historia del pueblo romano suele ser una bastante popular gracias a la tremenda influencia que Roma tuvo en occidente. La versión más común de esta historia suele verse algo así: el joven pero avanzado pueblo etrusco vio crecer en sus territorios vecinos los hijastros de la loba Luperca, Rómulo y Remo. Roma comenzó siendo una pequeña ciudad dominada por el pueblo etrusco, de quienes heredaron varios rasgos característicos para sí misma. Posteriormente el pueblo romano se levanta contra el pueblo etrusco en varias ocasiones hasta finalmente lograr sobreponerse y dominarles. A partir de aquí Roma comenzó a desarrollarse militar y culturalmente mientras que su vecina, la gran cultura helénica, iba en decadencia, es entonces que Roma decide encapsular esta cultura clásica para su propio beneficio, reconociendo la superioridad cultural del pueblo griego, asimilándoles casi por completo: desde su panteón mitológico-histórico hasta sus principios éticos, ciencias y escuelas filosóficas.

En comparación al anterior ejemplo de la relación entre Roma y Grecia ¿cuál fue la gran diferencia que aconteció en el proceso de conquista de los pueblos mesoamericanos por parte de la cultura medieval ibérica representada por la corona española? ¿eran realmente más civilizados y avanzados culturalmente los conquistadores españoles? ¿qué mundo nos han dejado estas decisiones que cargamos desde la conquista hasta la época actual?

Antes de continuar, hay una idea que considero muy importante y que me gustaría dejarles aquí desde ahora para contextualizar este escrito; más hacia el final retomaremos esta idea: no se trata de sentirnos como atormentadæs descendientes de conquistadoræs en busca de cumplir una deuda histórica con un hipotético pueblo indefenso e ignorante, más bien tenemos que esforzarnos voltear a vernos como iguales, sí, iguales, sin importar nuestro fenotipo, es decir nuestros rasgos o tono de piel. Sencillamente somos el resultado multifascético de la historia, vivida en conjunto, pues en la realidad no existimos ya más que gente mestiza, la "pureza" de sangre ya no es una posibilidad de categorización, lo único que en nuestros días podría diferenciarnos (y siento que debo enfatizarlo los suficiente: el fenotipo no es una diferencia válida), es que hay gente mestiza habitando comunidades que mantienen usos y costumbres de pueblos originarios, y por otro lado hay gente que ya no vive en este tipo de comunidades sino que se ha sumado, voluntria o involuntariamente, al proyecto de nación que conocemos como "México", es todo y es así de sencilla la única diferencia: mestizæ adscrita a comunidad de usos y costumbres originarias, y mestizæ adscrita a proyecto de nación, ninguna menos valiosa que la otra.

Solamente podremos asimilar esta postura si con toda honestidad abrazamos tanto nuestro pasado autóctono mesoamericano como nuestro pasado autóctono europeo, nunca sobreponiendo la herencia europea por sobre la mesoamericana, y obviamente tampoco viceversa. Tenemos que dejar de voltear con "culpa" a ver los ojos "indígenas" de nuestras contrapartes supuestamente "incivilizadas", sino cambiar radicalmente nuestro ángulo desde donde partimos para tomar decisiones, pensar, sentir, actuar.

Obviamente, para lograr esto anterior hay que hacer honores profundos hacia nuestra historia, es decir, aprender lo suficiente de nuestra historia de ambos lados, sus usos y costumbres, creencias, hábitos, arquitectura, política, et cétera, pero sin considerarla ajena, ni tampoco superior, sino un punto intermedio en el cual se entiende que el devenir histórico llevó a tal o cual acontecimiento que nos ha llevado hasta el día de hoy, lo único que tenemos es el presente, y hay que recordar que la manera más sencilla de justificar el clasismo y el "racismo" es sentir culpa, porque esta culpa separa, separa al conquistador del conquistado, pero lo hace de una manera políticamente correcta, sin decir explícitamente "yo me siento diferente y superior de ti, que eres evidentemente inferior y siento lástima por ti y tu gente": repito, no existe ningún tipo de pureza de sangre hoy en día, independientemente del fenotipo, todæs somos mestizæs y punto.

Normalmente esta sensación de separación de linajes nos viene de la educación básica mexicana, pues mucho nos enseñan de la riqueza cultural mesoamericana como una reliquia del pasado, de cómo fue conquistada cruelmente, y de ahí saltamos al México moderno ¿y nuestra historia europea? brilla por su ausencia en los programas académicos: ¿cuándo nos enseñan sobre la península ibérica con sus diversas dinastías celtas, romanas, musulmanas? ¿en qué momento nos enseñan que todo eso también nos pertenece? obviamente nunca, porque lo que importa es dejarnos siempre con la sensación de que lo europeo, por más que venga ya en nuestra sangre, no nos pertenece.

La diferencia en la práctica sobre todo radica en que la persona citadina suele partir desde la colonia, para observar lo "precolombino" como algo ajeno y al futuro verlo con ojos de conquistador europeo-globalizado, y por el otro lado tenemos personas que, o bien parten de ser conquistadæs que observan lo "precolombino" como el evento que les arrebató su pasado y voltean al futuro como un desolador panorama que no les desea como parte de su modernidad, o bien, como es el caso de los pueblos originarios en resistencia, que parecieran partir de nuestras raíces comunes originarias, ver desde ahí hacia la colonia como una situación con la cual lidiar por el simple hecho de que sucedió y nada se puede hacer al respecto y voltear al futuro bastante desolador también pues parecen no ser parte integral del plan del proyecto "nacional" mexicano pero tampoco se les permite independizarse porque esto le restaría recursos a dicho proyecto, el cual irónicamente, nunca les quiso realmente. Es todo cuestión de un ligero cambio de punto de vista, pero ese simple cambio modifica la totalidad del panorama pasado, presente y futuro.

La cultura en la península Ibérica del siglo XIV al siglo XVI

Muchos conocimientos acumulados a lo largo de miles de años, por las grandes y pequeñas civilizaciones del Viejo Mundo, se fueron perdiendo en cierto punto de la Historia el cual conocemos como Edad Media; estos eran conocimientos considerados como provenientes de pueblos paganos, y por lo tanto indignos de ser reproducidos por el nuevo mundo cristiano-romano.

Algo importante de recordar es que entre los años 1300 y 1500, justo los años de la visita de Colón y Cortés a tierras Americanas, España no existía aún, no era una nación ni un Imperio, en todo caso era un proyecto en busca de cristalizarse, y que de pronto se menciona esporádicamente en registros históricos como Hispania. Se trataba más bien de varios reinos cristianos en guerra contra los últimos remanenetes de reinos musulmanes a quienes llamaban moros, y de entre estos imperios cristianos─quienes internamente también experimentaban disputas─había dos coronas muy cercanas, la corona de Castilla y la corona de Aragón, con quienes ocurre tanto la expulsión definitiva de los reinos musulmanes de la península ibérica, así como el financiamiento de las primeras exploraciones de América. Es hasta 1528 que podría hablarse de Carlos V como el primer rey de ese proyecto hispánico ya en un punto de consolidación suficiente como para llamarlo la Corona Española.

Como nos relata Alfonso Diez (puedes revisar este escrito completo en el artículo de esta revista titulado "¿Hubo una conquista de México?"):

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El 12 de octubre de 1492 Cristóbal Colón descubrió América. Su viaje, desde Europa, fue financiado por los reyes católicos, Fernando de Aragón e Isabel I de Castilla. Entonces no existía España. El concepto se manejaba desde años atrás, en la época de Alfonso X de Castilla, conocido como “El Sabio”, en virtud de que una de sus obras era la Estoria (Historia) de España, pero se refería al territorio conocido también como Hispania, cuyas dimensiones iban más allá de las que correspondían a los reyes de Castilla y/o de Aragón.

Revisemos cual era la situación cultural que prevalecía por el lado de los conquistadores de América en el momento en el que llegan al Nuevo Mundo:

Agronomía: Las prácticas de aprovechamiento del suelo eran malas, se sembraba sobre tierras poco nutritivas y esto desgastaba la tierra hasta convertirla en un suelo infertil; esto anterior se sumó a un periodo de cambio climático que llaman la "pequeña edad de hielo" que terminó por echar a perder los cultivos durante varios años, generando hambrunas y preparando el terreno (debido a la desnutrición y debilidad de la población en general) para la que dicen fue la peor epidemia de la humanidad, la peste negra, la cual devastó el campo dejándolo despoblado durante muchos años. Tan solo la península ibérica pasó de una población total de 6 millones a una de 2.5 millones durante los años de dicha epidemia, la cual se presentó en sucesivas oleadas desde aproximadamente 1348 hasta 1490

Medicina: El conocimiento médico se detuvo casi por completo en el mundo cristiano feudal. Al ser considerado conocimiento pagano todo aquello logrado y perfeccionado por médicos griegos y romanos como Hipócrates o Galeno, todo ese conocimiento fue almacenado por la iglesia católica, enseñado y estudiado exclusivamente por y para los conventos. En estos tiempos fueron los árabes musulmanes quienes retomaron toda la herencia grecorromana y la llevaron a un desarrollo tremendo, seguidos también en lo posible por los médicos judíos.

[pie de imagen]> pintura en la Real Academia de Medicina de España

El conocimiento anatómico cristiano sobre los huesos, órganos y músculos era muy incompleto. La toma del pulso, por ejemplo, cayó en desuso como práctica médica básica. Se le dio una importancia mayor al análisis de sangre y orina, pero en general las interpretaciones estaban plagadas con supersticiones y creencias jamás basadas en la observación sistemática de casos, sino en conjeturas puramente teóricas basadas en la Biblia o los pocos conocimientos aceptados dentro de los conventos. Generalmente se recurría más bien a los exorcismos o a comunicarle al paciente que las enfermedades eran castigos directos del dios cristiano debido a sus pecados y que por lo tanto debían sufrirlas hasta que dios les perdonase.

Los médicos no practicaban cirugías, ya que el oficio de cirujano era considerado una práctica de gente poco educada e inferior, ya que generalemente la desempeñaban personas que viajaban de una ciudad a otra, que no habían estudiado en universidades eclesiásticas o en monasterios, sino que se dedicaban, por pura necesidad y experiencia empírica, tanto a realizar curaciones de heridas superficiales, tratar fracturas, abrir abscesos y operar hernias o cataratas, o bien se dedicaban a la barbería, así es, además de cortar el pelo vendían ungüentos, sacaban dientes y usaban sus navajas para realizar cirugías.

Los médicos además de evitar hacer cirugías por las creencias católicas del momento, también se abstenían de realizarlas ya que era muy común que los señores feudales cometieran actos despóticos, sobre todo catalogados por su muy mala fama en la península Ibérica como malfetrías o malos usos señoriales, en forma de castigo por cualquier excusa, incluyendo cirugías que no resultaran exitosas.

[pie de imagen]> la película "The Physician" relata una historia basada en estos hechos antes mencionados sobre los barberos y cirujanos itinerantes.

En la Península Ibérica, durante estos siglos, había una gran población de médicos musulmanes y judíos que fueron marginados de las instituciones académicas cristianas; la medicina de la población musulmana fue empobreciéndose hasta reducirse a prácticas consideradas como bajas o populares (despectivamente), y algo muy parecido sucedió con los médicos judíos. Aunque la población musulmana en algún momento fue mayoritaria en muchas zonas como el reino de Granada, posteriormente (tanto la etapa cononocida como la Reconquista como en la etapa llamada de Limpieza de Sangre) fueron cazados y eliminados, forzados a convertirse al cristianismo y abandonar todas sus costumbres originales bajo amenaza de la Santa Inquisición o bien deportados de un reino a otro hasta finalmente expulsarles por completo de la península, migrando por ejemplo a zonas del norte o del este de África. Incluso, durante la crisis ocasionada por las sequías, la pequeña edad de hielo y luego la epidemia de la peste negra, era el sentido común el culpar a los judíos y los musulmanes por esta mala racha bajo cualquier tipo de argumento, por lo cual, en el desorden político y social bajo un clima de anarquía basada en histeria colectiva e ignorancia generalizada, se realizaron linchamientos masivos (conocidos como pogromos) por parte de los cristianos hacia los poblaciones musulmanas y judías.

[pie de imagen]> pogromo - Wikimedia

Mientras que en otras regiones de Europa, que no eran parte de la herencia imperial de Carlos V, sí existían traducciones de uno que otro texto de medicina árabe de autores como Avicena, realmente nunca se comparó con el cuerpo teórico de millares de textos árabes de la época. No fue hasta 1593 que la casa de los Médici traduce "el Canon de Avicena" el cual no fue integrado a las universidades sino hasta mediados del siglo XVII.

Un ejemplo de esta tardía respuesta del medievo europeo con respecto a la práctica médica (tomando en cuenta que la peste negra tuvo su punto máximo entre 1347 y 1353) es la historia de Theophrastus Phillippus Aureolus Bombastus von Hohenheim, también conocido como Paracelso o Teofrasto Paracelso, quien fue un médico europeo muy activo entre 1517 a 1524, considerado el padre de la toxicología. Él se oponía a la tradición "médica" cristiana de sus días y tenía una marcada preferencia por el conocimiento antiguo (ese conocimiento considerado como pagano e indigno de practicarse por la cristiandad); discrepaba con esa idea, en aquel entonces muy popular que ya revisamos antes, de que la cirugía era una actividad marginal y que le incumbía solamente a los barberos. Contribuyó en gran manera a que la medicina siguiera un camino más científico y se alejase de las teorías de los escolásticos (la Iglesia católica).

Durante la crisis de la peste negra, se dice incluso que uno de los remedios para esta enfermedad utilizados por los médicos cristianos era tomar una hoja de la Biblia, cortarla en pedacitos, remojarlos en vino tinto y darlo a beber a los enfermos con esperanza de curarles.

Matemáticas: El pueblo árabe también fue responsable de los avances más significativos sobre matemáticas de la época, por lo que la corona española cristiana tampoco destacó en avances de este aspecto, y obviamente negaron todo este conocimiento árabe pues detestaban a los musulmanes. No fue hasta principios del siglo XVI cuando hubo algún descubrimiento matemático de trascendencia en Occidente y fue un descubrimiento directamente derivado de conocimientos e incógnitas nacidas del mundo árabe. Los trabajos árabes, junto con las traducciones de los griegos clásicos fueron los principales responsables del crecimiento de las matemáticas durante la edad media, por ejemplo, el gran matemático del siglo XV Luca Pacioli, se basó principalmente en fuentes árabes para sus estudios.

Estética: La escultura y la pintura en la península ibérica estaba totalmente enfocada en la cristiandad. El romanismo y el gótico fueron las dos manifestaciones más populares de la época y se limitaban exclusivamente a reproducir escenas bíblicas para los templos. Las obras eran resultado de la conjunción del esfuerzo y técnica de todo un pueblo por lo cual las obras no eran firmadas a título personal, sino que representaban el trabajo comunitario de toda una ciudad.

Urbanística: no existían los desagües y las obras hidráulicas eran escasas, y debido a esto la iglesia prefería promover la idea de que bañarse o lavar ropa era contraproducente para la salud; la obra de ingeniería agrícola más destacada era la llamada acequia, que era una tecnología originalmente morisca llamada en árabe hispano assáqya, que deriva del árabe clásico «al-sāqiyah» que significa irrigadora. El mismo rey Carlos V murió debido a una obra hidráulica, a cargo de Juanelo Turriano, que a manera de presa estancaba agua en donde se generó una población de mosquitos que contagiaban el paludismo. Las calles de las ciudades eran angostas y lodosas, batidas con deshechos corporales de animales callejeros, ganado y humanos, entre otros desperdicios. No existía el control de plagas, por lo que ratas, pulgas y piojos abundaban en todo el reino, desde las calles hasta dentro de los palacios.

[pie de imagen]> hogar medieval: piso de tierra y paja, ganado, cocina, almacén y dormitorio

Arquitectura: la arquitectura más notable era aquella destinada a las élites, como castillos e iglesias, fuera de esto el pueblo llano se resguardaban en casas hechas de adobe con piso de tierra mezclada con paja y flores aromáticas para contrarrestar los olores de la población. Aquí surge la costumbre en las iglesias de prender inciensos fuertes para mitigar la pestilencia producida por las grandes congregaciones.

Higiene: Las ciudades medievales feudales al carecer de sistemas de drenaje o manejo de desechos biológicos tendían a acumular inmundicias en sus calles las cuales eran muy angostas y consistían de lodo. Las casas generalemente tenían pisos de tierra con paja en donde también guardaban ganado provocando que las poblaciones de pulgas, piojos y ratas proliferaran incluso entre las clases altas, que tenían sirvientes cuyo trabajo consistía en despiojar sus ropas y pelucas. En general la higiene del campo, ciudades y castillos medievales era pésima.

[pie de imagen]> los orines y las heces del hogar se arrojaban a la calle

La iglesia católica promovía la creencia de que tomar baños era signo de vanidad, por lo tanto un potencial camino al pecado, por lo cual el ancho de la población, incluyendo a la nobleza, evitaban tener contacto con el agua. Se tenía la creencia de que el agua caliente debilitaba los músculos y abría los poros por donde entraban las enfermedades; se decía que una capa de mugre tenía el efecto contrario, creaba una película protectora contra enfermedades. También se decía que el agua era mala para los ojos y para los dientes. El clero recomendaba no bañar a los niños pues los debilitaba, lo cual llevó a una alta mortandad infantil por infecciones. La misma Reina Isabel, dentro de este contexto del sentido común que existía sobre el agua y que permeaba toda la cultura Ibérica medieval, se dice que presumía que se había bañado tan solo 2 veces en su vida. Fue hasta el siglo XVII que se comenzó a popularizar el baño como una práctica un poco más recurrente, y como algo generalmente mejor visto.

Espiritualidad: tras la caída de Constantinopla en el siglo XV se genera una guerra entre cristianos y musulmanes, por lo cual el mundo cristiano buscará unificarse lo más posible entre simpatizantes. Esto, aunado al proceso de varios siglos denominado Reconquista que estaba viviendo la península ibérica recrudece la búsqueda de una hegemonía del reinado bajo una corona cristiana.

Este ambiente de purismo cristiano, aunado a las diversas guerras civiles, la guerras entre herederos al los tronos de los diferentes reinos, las conversiones forzadas masivas de musulmanes y judíos, exterminios o expulsiones de los mismos, y el problema de la peste negra que la mayoría de la población ibérica achacó tanto a judíos como musulmanes generó un resentimiento profundo. Por un periodo, existió un ambiente de paz que le permitió a la población judía que se había convertido al cristianismo (conocidos como judeoconversos) gozar de prosperidad, por ejemplo, un significativo número de ellos ocuparon altos cargos en la Iglesia y la Haciencia real. Esto no duró mucho pues eventualmente dicha prosperidad les convirtió en objeto de una creciente discriminación y ataques, expresados en la generalizada acusación de ser unos marranos, lo cual era un modismo de la época que significaba que eran practicantes a escondidas del judaísmo. Este descontento tomo tal fuerza que condujo a la creación de la Inquisición española y a la pretensión de los Reyes Católicos de cortar todo tipo de lazos con los judíos mediante su expulsión de sus reinos en 1492, seguida por la del reino de Portugal en 1497, es decir, de toda la península ibérica.

[pie de imagen]> La Santa Inquisición

Ante la Inquisición española toda denuncia, incluso anónima, era válida. Una vez recibida, se abría de inmediato una investigación secreta que al revelar algún indicio, por débil que fuera, conducía al apoderamiento de la persona indiciada y al aseguramiento de sus bienes. Muchas veces, las acusaciones eran falsas, provocadas por la envidia o la codicia. como menciona Voltaire:

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Encarcelaba a cualquiera por la simple denuncia de las personas más infames: el hijo podía denunciar al padre, la mujer al marido, sin confrontarlos nunca con los acusadores; los bienes se confiscaban en provecho de los jueces.

[fin de cita // referencia de cita]> Diccionario Filosófico, con respecto al Santo Oficio - Voltaire

La espiritualidad en el mundo medieval en la península ibérica de estos siglos se vio totalmente opacada por malas prácticas derivadas no de alguna práctica espiritual sino de un obsesivo modus operandi de la institución-negocio que representaba la iglesia católica por mantener el control de básicamente todas las áreas de la vida de su población, un verdadero oscurantismo de la mano con un avasallante estancamiento cultural.

Para darnos una idea del alcance de este estancamiento recordemos que todavía hasta el siglo XVII, en 1600, fue juzgado, condenado y ejecutado el filósofo Giordano Bruno defensor del modelo heliocéntrico de Nicolás Copérnico y aún varios años después, en 1633, fue procesado y condenado también Galileo Galilei por creencias similares.

La situación previa, y durante, el reinado de Carlos V tanto en los reinos de Hispania como en la Nueva España cuando España se consolida en una corona

La tremenda inestabilidad social-política de la península ibérica, aunada a la crisis de la peste negra dejan un panorama desolador tanto para el campo como para las ciudades. Los señores feudales se enfrentan a constantes revueltas a causa de aumento de cuotas que ellos mismos hacen tras el déficit de producción agrícola que deja el despoblamiento del campo a causa de la peste negra; en las ciudades, la falta de alimentos y materias primas generan pobreza en los grupos artesanos y de comerciantes. Las clases bajas le demandan a los señores feudales mejores condiciones laborales y de vivienda. Los señores feudales al ser incapaces de mejorar las condiciones y verse imposibilitados de detener las revueltas, se apoyan más y más en la figura de los reyes, los cuales les envían ejércitos (conformados por los mismos peones de campo que van sometiendo en cada "apaciguamiento" de revueltas, convirtiéndose en mercenarios del rey a cambio de no matarles) a defender a los señores feudales a cambio de enormes pagos, y es así como terminan consolidando su poder debido a que básicamente todos los señores feudales les debían algo (recursos, trabajo, territorios, peones) a causa de sus favores reales. Toda esta inestabilidad del campo y la ciudad genera a su vez problemas dentro de las élites reales, las cuales comienzan varias batallas por el poder.

[pie de imagen]> Carlos V

En este sentido de las constantes revueltas campesinas y citadinas, lo más común para los señores feudales era recurrir a los malos usos o malfetrías antes mencionadas; prácticas de siglos pasados (durante la gestación del feudalismo puro) que ya habían sido abandonados por inhumanos y contrarios a la justicia.

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En la corona de Castilla estas tropelías son incontables, algunas de ellas muy sangrientas. Entre las más destacadas podemos citar la de Palencia. En el año 1315 los palentinos se levantaron contra su obispo por los abusos; como no cesaban, llegaron a apresar al obispo y a maltratarle; cuando pudo escapar, pidió justicia al rey Alfonso XI y éste condenó a muerte a 30 ciudadanos. 

[fin de cita // referencia de cita]> Wikipedia

La inestabilidad en la península ibérica se frena un poco con la unión matrimonial de los reyes católicos, la Reina Isabel de Castilla y el Rey Carlos II de Aragón que se dedican a hacer pactos por toda Europa para asegurar una herencia real, así como a mitigar los pleitos de sucesiones dentro de las diferentes casas dinásticas. Gracias a estos pactos así como a sus conquistas, al nacer Carlos V, este hereda muchos títulos por toda Europa. Estos títulos posteriormente lo convierten en soberano de todos estos reinos:

  • Soberano de los Países Bajos
  • Rey de Aragón, Castilla y Navarra, que luego unificará bajo una corona única, la corona Española
  • Rey de Nápoles
  • Rey de Sicilia
  • Archiduque soberano de Austria
  • Rey de los romanos
  • Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico
[pie de imagen]> El mapa de territorios controlados por el Rey Carlos V en 1519

A sus 21 años tras estar itinerantemente viajando entre todos sus reinos, Carlos V se asienta en la corona de Castilla (otorgada en 1518 con la condición de que aprendiera castellano) donde centrará su poder debido a que las colonias americanas le dan un soporte económico tremendo, pero es solo a través de la corona de Castilla es que estos recursos emanan. Para 1520, Carlos V aún no sabe hablar castellano y no conoce nada de la cultura de los territorios ibéricos, por lo que deja a un representante borgoñés al mando de la España unificada; esto genera muchos descontentos y revueltas. Hay mucha inestabilidad en todos sus reinos: guerras constantes que solamente gracias a las riquezas provenientes de la Nueva España el rey es capaz de mitigar.

En 1522 luego de ser coronado rey del Imperio romano germánico regresa a España, pero su coronación no le viene bien a Francia ni al Vaticano, así como tampoco a la Corona de Navarra que quiere independizare del reino español. En 1529, Carlos V invade Roma y somete al Papa, quien es personalmente forzado a coronar al mismo Carlos V como rey del Sacro Imperio Romano.

En todos los años subsecuentes, Carlos V fue un rey muy ausente pues tenía como objetivo conquistar todo el mundo bajo el catolicismo. Hizo reformas para la regencia de la Nueva España que si bien permitieron que funcionara el sistema, también provocaba descentralización del poder con una tremenda burocracia; el solo hecho de que Carlos V se pudiera enterar de alguna noticia de sus colonias dependía directamente del capricho de los diversos Consejos que él mismo había creado, y todos ellos tenían sus propios objetivos y favores personales que pagar.

En 1555 su sueño de un Imperio universal bajo los Habsburgo había fracasado y firma el pacto de Paz de Augsburgo donde reconoce que los príncipes alemanes podían tener libertad de culto y podían elegir entre catolicismo o protestantismo, puesto que el protestantismo de Martín Lutero había tomado una fuerza tremenda como nueva religión.

Hernán Cortés y su tripulación

Cortés desembarca en el continente americano con 518 infantes, 16 jinetes y 13 arcabuceros. Más tarde completa sus filas con un pequeño destacamento peninsular que originalmente había ido ahí a arrestarlo. En general la gente que acompañaba a Cortés desde la península ibérica eran militares, gente ávida de control y que de una u otra manera escapaban de las muchas crisis de la península ibérica antes mencionadas. No representaban particularmente a la población más culta de sus tierras vaya, sino gente tosca enfocada al campo de batalla.

Cortés no tardó en darse cuenta del resentimiento que le tenían muchas poblaciones locales al Imperio Mexica, por lo cual su estrategia fue la de convertir su invasión en una aparente liberación de la opresión del Imperio Mexica. De esta manera Cortés logró integrar a sus filas a miles de locales cuyo objetivo era también derrocar al poderío militar mexica.

Las condiciones culturales entre la corona Española y la cultura del Imperio Mexica

Luego de varios siglos de oscurantismo feudal, a causa del desgaste de siglos de batallas expansionistas que llevaron a grandes civilizaciones situadas en Egipto, Mesopotamia, el Valle del Indo y el Mediterráneo a desarticularse en zonas políticamente divididas debido a sus creencias religiosas férreas (judaísmo, cristianismo romano y el islam). Es claro que dicha desarticulación llevó a que muy pocas regiones del Viejo Continente Occidental y Medio-Oriental pudieran mantener un florecimiento cultural que valiera la pena enumerar.

La única cultura que durante esta época pudo, más tarde, nutrir al mundo entero con su desarrollo cultural fue el mundo árabe con sus avances en medicina, matemáticas, decorativo-estético y de ingeniería que heredaron del mundo antiguo y no pararon de desarrollar como sí lo hicieron los pueblos cristianos por su intolerancia a lo "pagano y bárbaro".

También está el caso del pueblo judío, que a causa de los innumerables atropellos que vivieron básicamente en todas las zonas geográficas en donde se asentaron temporalmente (en donde fueron exterminados o en el mejor de los casos expulsados sistemáticamente), pocas oportunidades tuvieron para florecer culturalmente y a la velocidad e intensidad que lo hicieron los árabes, los cuales gozaron de más estabilidad territorial, social y política para lograrlo.

Como dice Kropotkin en su libro "Apoyo Mutuo", básicamente todos los desarrollos tecnológicos y culturales que más tarde el Renacimiento europeo le entrega al mundo no vinieron del feudalismo cristiano, sino de las llamadas ciudades libres medievales, que fueron las herederas directas de toda la cultura del mundo antiguo; no obstante, estas aldeas y ciudades libres subsistieron por poco tiempo, tras la llegada de los imperios feudales que por su parte eran los herederos directos de los grandes acumuladores que existieron durante el Imperio romano ahora colapsado cada vez en partes más pequeñas, no obstante existentes.

Estos nuevos reyes eran los caciques y élites familiares de antaño que con sus riquezas permanecían esperando la oportunidad de regresar al colonialismo e imperialismo, y en cuanto estos grupos opulentos comenzaron a re-aparecer, las aldeas y ciudades libres medievales a pesar de haber dado bastante batalla durante muchos años terminaron por sucumbir ante las fuerzas militares cada vez mayores de los reinos feudales que luego se convirtieron en las naciones que hoy conocemos.

Hay varios textos aún existentes sobre las relatorias de las diferentes oleadas de conquistadores (militares y espirituales) de los siglos XIV, XV y XVI en territorios americanos, que a pesar incluso de que los textos del siglo XV y XVI describen ya una civilización conquistada y prácticamente en ruinas culturales, aún así, muestran la sorpresa, asombro, curiosidad y maravilla que estos personajes sintieron sobre casi cada punto antes mencionado del Viejo Mundo, es decir, en medicina, urbanística, agronomía, ingeniería, higiene, disciplinas estéticas, escénicas y decorativas, arquitectónicas, astronomía, gastronomía, y un largo et cétera.

Es muy claro que una civilización en decadencia como la Europa Occidental del siglo XIV, XV y XVI, quedó impactada por el avance cultural que representaban læs "salvajes" con læs que se encontraron en América y les costó mucho trabajo en primer lugar negarle a su propia razón el hecho de la superioridad cultural de estos pueblos "bárbaros", así como posteriormente el dedicarse a saquear, destruir y aculturizar todo ese conocimiento; cosa que a pesar de sus tremendos esfuerzos que se pueden contar en siglos, dicha cultura "salvaje" era tan fuerte y estaba tan enraizada que encontró formas de subsistir hasta el presente, bastante corrompida, lastimada y mancillada, no obstante presente.

No se trata de una cuestión moral de "quién le robo a quién", pues recordemos que el pueblo mexica era tan cruel como lo fueron los conquistadores, sino de reconocer que la calidad de la cultura en este territorio americano, en comparación a la cultura ibérica de esos tiempos se encontraba muy por encima de esta última. Es decir, las culturas originarias americanas poseían una superioridad cultural por sobre la cultura de quienes les conquistaron quienes destacaban más que nada por su cultura militar y los vestigios culturales que el oscurantismo aún no acababa de reducir a cenizas.

Recordemos que esta inferioridad no es debida, en sí, a que las coronas ibéricas de Navarra, Aragón o Castilla (que posteriormente se unificarían en lo que conocemos como España) no hubieran heredado un gran bagaje cultural del Imperio Romano (por lo tanto de Grecia), así como de los pueblos ("bárbaros") Ibéricos como el pueblo Celta o Visigodo, o de los pueblos judíos y musulmanes que habitaron todo el territorio que ahora conocemos como España entre el año 700 y el 1400, sino que Europa entera estaba pasando por un momento muy desagradable que ahora conocemos como el feudalismo medieval u oscurantismo europeo, lo cual estancó y en muchos casos echó para atrás todo desarrollo cultural que hubieran podido heredar, y que posteriormente sería recuperado no por España sino por Italia durante el Renacimiento y por Francia en la Ilustración. Recordemos que es justamente el espíritu del ideal francés ilustrado el que llega a oídos de Hidalgo, así como de læs demás Insurgentes, por lo cual se inicia el proceso de Independencia mexicano.

El proceso por el cual la Roma Imperial rescató la cultura griega y la perpetuó a lo largo de la Historia, incluso hasta nuestros días

El fenómeno que vivió la cultura de la Grecia Antigua en manos romanas fue muy diferente al que vivió la cultura Mesoamericana a manos de los conquistadores. En el caso de Roma, cuando esta comenzó a lograr un dominio en las artes militares y de la conquista, que le llevó a crecer descontroladamente por toda Europa y Medio Oriente, en lugar de atropellar, saquear, y posteriormente destruir todo vestigio comprensible de la cultura griega, hicieron todo lo contrario; esto debido a que el pueblo romano desde sus inicios, con sus orígenes en asentamientos que si bien se mezclaron con la cultura latina, etrusca y sabina, más que nada admiraban la cultura griega clásica. Fue así que Roma se aseguró de asimilar dentro de todos los ámbitos posibles de su cultura, a la cultura Griega, la cual reconocían como superior a la suya.

Este hecho permitió que Roma funcionara como una especie de cápsula del tiempo para el conocimiento acumulado hasta entonces por el pueblo griego; cosa que ocurrió mas tarde, mas o menos, con el mundo árabe, el cual a diferencia de los herederos directos del Imperio romano que fueron los diversos reinos cristianos como el de España quienes más bien rechazaron todo conocimiento greco-latino por considerarlo "pagano", más bien el pueblo árabe se dedicó a seguir desarrollando el conocimiento greco-latino que ya existía en torno a las ciencias y las disciplinas estéticas en sus tierras musulmanas.

En el caso de México, tal cosa ya es imposible de aplicar como un método de rescate de la cultura originaria para en el mundo post-moderno. La gran mayoría del conocimiento fue literalmente quemado y extraído del cuerpo y las mentes de sus pobladoræs a punta de maltratos y humillaciones, al grado de haber provocado─de igual modo que los colonizadores ingleses en su momento lo hicieron en las poblaciones de África e India─una rivalidad de castas; estas supuestas diferencias, totalmente virtuales, de supuestas razas, linajes y "niveles sociales", fueron instaladas dentro de las creencias de estos pueblos.

En este sentido, no se trata tampoco de estigmatizar, una vez más, linajes de pureza de sangre, eso no existe ya desde hace mucho tiempo: nadie por tener un fenotipo similar al de un poblador original de cualquier pueblo de América (es decir, ser una persona visiblemente morena o de nariz ancha) significa que tenga un porcentaje de pureza "originaria" mayor al de una persona mestiza de ojos color claro y cabello rubio. La pureza de sangre, tanto europea como americana, ya no existe.

Actualmente, en lugar de crecer en un ambiente que nos ayude a asimilar todo el conocimiento originario del territorio antes conocido como el Cem Anahuac como referente y punto de partida cultural, se nos enseña ha hacer exactamente lo contrario, se toma como punto de partida para la "mejicaneidad" cosas absolutamente artificiales como el mariachi, o el día de muertos que no tienen nada que ver con la realidad cultural de los territorios Anahuacas. Ridículamente, por un lado se defiende que México se escribe con «X» y no con «J», pero por otro lado se vive discriminando a cualquier representación de lo autóctono por considerarlo incivilizado.

El hecho de considerar a todas las culturas originarias como si fueran una sola o como si fueran intercambiables solo por el hecho de que son gente morena, es una clara demostración de esta ignorancia clasista; el hablar español (castellano mejicanizado) como única lengua principal y nunca cuestionarse el hecho de poder aprender alguna lengua autóctona es otra señal silenciosa de este clasismo; la "blanquitud" de la representación histórica y el respeto a las ciencias coloniales como aquello único digno de respeto y admiración, señalando todo lo autóctono como magia incivilizada o pseudo-conocimiento salvaje, y así la lista de micro-clasismos solo crece y crece.

Un punto de partida erróneo: no se trata de partir de la Colonia en retrospectiva hacia lo "precolombino" como una reliquia ilegible y barbárica

El punto de partida no puede ser la América colonizada, cristianizada y repartida en castas, hasta la fecha vigentes, sino el Cem Anahuac, "pagana" y de una tremenda diversidad multicultural.

Se trata de posicionarnos no como gente conquistada o como conquistadores, las cuales miran hacia las ruinas de los pobres salvajes colonizados, sino al contrario, así como Roma no partió de sí misma sino de Grecia para construirse, así debería el moderno habitante de México partir del entendido de que el Mundo Anahuaca era superior en la mayoría de los ámbitos culturales (medicina, urbanística, ingeniería, espiritualidad) y desde ahí mirar hacia delante, preguntarse ¿qué elementos de la Colonia valen la pena conservar y cuales simplemente mantener iguales que como la cultura Anahuaca mantenía?

Cuando estudiamos el mundo de las comunidades autóctonas, tenemos que comprender que no representamos a la civilización dándole asistencia filantrópica a pobres salvajes que hablan y transmiten incoherencias, supersticiones e insensateces, sino al contrario, nosotras somos esas personas incultas intentando empaparse de estas culturas autóctonas, procurando comprender y asimilar personalmente y como grupo ese conocimiento de los últimos remanentes culturales que el cruel proceso de conquista dejó sin desaparecer, que son los pueblos originarios actuales, quienes ya tampoco representan civilizaciones "puras de sangre", sino que son gente mestiza como nosotras las personas que por una u otra razón terminamos naciendo o habitando las ciudades, y que bien podríamos hacer el esfuerzo de aprender sus lenguas para escucharles con atención, como los romanos escuchaban con atención a los griegos, y sin extraerles y robarles ese tesoro cultural que hasta la fecha protegen, podríamos comenzar a tejer un nuevo mundo, un mundo mestizo más inclusivo y rico, que no dependa directamente de las imposiciones coloniales, sino de una integración de saberes, tanto europeos como americanos, sin que uno se sobreponga totalmente al otro.

Esto anterior no significa que hay que obligar a toda comunidad a unirse a un mismo proyecto de nación, tampoco se trata de eso, habrá quienes decidan defender cierto estado actual, pero al menos el ancho de la población que ya no representamos pueblos originarios podríamos dejar atrás esta imposición de concebir lo autóctono como malo, como atrasado, incivilizado, feo e indeseable. Quizá una actitud más integral podría mejorar el panorama clasista y supremacista blanco que impera en México.

Tampoco implica imitar inconcientemente al primer pueblo que se nos cruce y se auto-denomine autóctono, puesto que como ya deberíamos saberlo, somos resultado tanto de pueblos conquistadores como de conquistados, ambos crueles, ambos con historia, no obstante será muy diferente posicionarnos ya como elementos activos de una cultura, no como oprimidos cuando nos conviene y opresores cuando nos conviene. No existen buenos y malos en la historia de este continente, sino partes que relativamente, en ciertos momentos de una línea temporal han ejercido mayor crueldad y quienes han tenido que soportar más esa crueldad, y es buen tiempo de nivelar ya esa balanza, emparejar el terreno.

Nuestra herencia directa y principal no deberían ser los pensadores europeos que llegan al Anahuac hasta los tiempos de la pre-Independencia o post-Revolución, esto gracias a la posterior introducción del pensamiento europeo producto de la Revolución Francesa por ejemplo, sino que deberíamos identificarnos de entrada al pensamiento originario de personajes como Nezahualcoyotl, y de esta manera no voltearíamos con esceptisismo total a las personas ancianas de pueblos autóctonos de nuestra región como si de curiosidades turísticas se tratasen, sino que les veríamos como nuestros últimos canales de sapiencia anahuaca que deberíamos escuchar con toda atención y procurarles la comodidad suficiente para que así como si se tratase del viejo Aristótles enseñándole a Alejandro Magno o lo que fue Panecio de Rodas al político romano Marco Tulio Cicerón, nos transmitieran lo que se pueda de esa cultura que fue contemporánea a la de los conquistadores españoles pero, en esos momentos oscurantistas de europa, muy superior a esta última, y procurarle una subsistencia a través del tiempo a estas enseñanzas como lo hizo Roma con el pensamiento griego clásico.

La ingeniería que deberíamos estar replicando, debatiendo y polemizando en la vida diaria no debería ser la que a duras penas trajeron los conquistadores españoles de la herencia arquitectónica románica, gótica o renacentista sino aquella que se refleja en las chinampas de Tlahuac o Xochimilco, en los acueductos del rey Nezahualcoyotl, en las pirámides y arcos falsos de los mayas.

La medicina que deberíamos preferir es justamente aquella que la corona española se llevó de mesoamérica para desarrollarla en sus tierras, pues es bien sabido que hicieron tratados acerca del uso de las plantas de este continente e incluso integraron la teoría de las enfermedades frías y calientes que era un conocimiento cabalmente mesoamericano, dado que como ya vimos la medicina de la península ibérica y de hecho de toda la Europa cristiana que estaba en total retroceso. Esas son las investigaciones médicas que deberían ser la base y no las curiosidades satelitales en nuestro cuerpo teórico.

La agricultura favorecida, de la misma manera, debería ser aquella que le permitió a la cultura de las américas desarrollar las variedades tan grandes de cultivos, defender su diversidad y la importancia por ejemplo de los quilitl, que eran las plantas verdes base de la alimentación anahuaca y que ahora, al contrario, encontramos naciendo de entre las planchas de concreto y asfalto (hablo del diente de león, el huauzontle o amaranto, las verdolagas, el pápalo, entre otros quilitls) y la mentalidad catellanizada del mejicano las trata y elimina como plagas.

La higiene y urbanística debería basarse en la recuperación de los mantos freáticos, la posibilidad de recuperar los canales y recobrar ese paisaje que a los conquistadores les recordaba a Venecia y así lo llamaban en sus relatoras "la Venecia de América", en lugar de mantener ese uso y costumbre del conquistador bruto de apisonar unas cosas con otras, contaminar y taponear lagos y ríos, invisibilizando el agua como si de algo malo se tratara.

La espiritualidad también por ejemplo, debería centrarse en la cosmogonía local y no en las abstracciones cristianizadas que permean la actualidad; esto se está visibilizando un poco con el regreso de la Santa Muerte y los varios Santos, que recupera esa devoción pagana que se niega a ser sepultada. Pero así debería ser, los ateos americanos deberían estarse debatiendo con los nuevos paganos americanos en lugar de como es ahora contra los católicos herejes modernos, porque seamos sinceros, el cristianismo practicado actualmente no es más que una herejía del catolicismo ortodoxo romano vernacular que alguna vez llegó de la corona española a estos territorios.

En fin, cada punto de la cultura -o despojos de cultura- que ahora persiste en este territorio anahuaca debería ser deconstruído y armado desde un punto de vista muy diferente al que se acepta incluso en los círculos que se creen más radicales de la postmodernidad. De lo contrario, todo intento de echar luz sobre el "conocimiento ancestral" desde un punto de vista ajeno y escéptico como si de bichos raros o magia falsa de salvajes se trataran es mero asistencialismo, altruismo petulante o meras prácticas turísticas, no un posicionamiento desde dentro de la cosmovisión anahuaca.

Esta no es una invitación a una apropiación cultural por mera moda y por ser políticamente correcta como lo hace la cultura globalizada postmoderna; no es tampoco un neo-indigenismo que se base en una supuesta dignidad purista que ya tampoco existe a estas alturas del mestizaje y que muchas veces, incluso sin saberlo, se basa en esta teoría originaria de Europa de la "leyenda negra" de la colonia española; esta es una invitación bastante compleja, de re-localización del punto focal desde el cual parte la observación, la autocrítica, y el análisis de básicamente todo lo que conocemos y tal cual lo conocemos, pero que de hecho siempre ha estado ahí, como una sombra, es decir que no es una locura ni una solicitud descabellada, es simplemente el ver el Mundo desde la sombra, en lugar de ver desde lo que ya tiene luz, te invito a que lo intentes, no es tan difícil de empezar a ver.

Referencias Interesantes:

https://fran ciscojaviertost ado.com/2015/03 /25/la-medicina- arabe-envidia-de-una-e poca/

https://www. abc.es/espana/201407 25/abci-santiago -apostol-patron-e spana-20140724 2035.html

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¿Qué puede aprender el Pueblo mexicano de la conquista de Roma a Grecia?

cultura

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marzo 7, 2020 | Sección: cultura | Artículos sobre: revisiones, comparaciones, estudios y análisis de la Historia humana, temas que atañen a las relaciones culturales que atraviesan tanto a nuestro imaginario colectivo como a la práctica cotidiana,

¿Y nuestra historia europea? brilla por su ausencia en los programas académicos: ¿cuándo nos enseñan sobre la península ibérica con sus diversas dinastías celtas, romanas, musulmanas? ¿en qué momento nos enseñan que todo eso también nos pertenece? obviamente nunca, porque lo que importa es dejarnos siempre con la sensación de que lo europeo, por más que venga ya en nuestra sangre, no nos pertenece. Muchos conocimientos acumulados a lo largo de miles de años, por las grandes y pequeñas civilizaciones del Viejo Mundo, se fueron perdiendo, sobre todo en un punto muy específico de la Historia: la Edad Media. Es muy claro, por la evidencia escrita, que una civilización en decadencia cultural como la Europa Occidental del siglo XIV, XV y XVI, quedó impactada por el avance cultural que representaban læs “salvajes” de América

La historia del pueblo romano suele ser una bastante popular gracias a la tremenda influencia que Roma tuvo en occidente. La versión más común de esta historia suele verse algo así: el joven pero avanzado pueblo etrusco vio crecer en sus territorios vecinos los hijastros de la loba Luperca, Rómulo y Remo. Roma comenzó siendo una pequeña ciudad dominada por el pueblo etrusco, de quienes heredaron varios rasgos característicos para sí misma. Posteriormente el pueblo romano se levanta contra el pueblo etrusco en varias ocasiones hasta finalmente lograr sobreponerse y dominarles. A partir de aquí Roma comenzó a desarrollarse militar y culturalmente mientras que su vecina, la gran cultura helénica, iba en decadencia, es entonces que Roma decide encapsular esta cultura clásica para su propio beneficio, reconociendo la superioridad cultural del pueblo griego, asimilándoles casi por completo: desde su panteón mitológico-histórico hasta sus principios éticos, ciencias y escuelas filosóficas.

En comparación al anterior ejemplo de la relación entre Roma y Grecia ¿cuál fue la gran diferencia que aconteció en el proceso de conquista de los pueblos mesoamericanos por parte de la cultura medieval ibérica representada por la corona española? ¿eran realmente más civilizados y avanzados culturalmente los conquistadores españoles? ¿qué mundo nos han dejado estas decisiones que cargamos desde la conquista hasta la época actual?

Necesitas saber esto

El sacrificio humano en Roma existió hasta que se decretó su prohibición en el año 97 a.C. (aunque continuó bajo otros nombres como la quema de cristianos en el Gran Coliseo)

Antes de continuar, hay una idea que considero muy importante y que me gustaría dejarles aquí desde ahora para contextualizar este escrito; más hacia el final retomaremos esta idea: no se trata de sentirnos como atormentadæs descendientes de conquistadoræs en busca de cumplir una deuda histórica con un hipotético pueblo indefenso e ignorante, más bien tenemos que esforzarnos voltear a vernos como iguales, sí, iguales, sin importar nuestro fenotipo, es decir nuestros rasgos o tono de piel. Sencillamente somos el resultado multifascético de la historia, vivida en conjunto, pues en la realidad no existimos ya más que gente mestiza, la “pureza” de sangre ya no es una posibilidad de categorización, lo único que en nuestros días podría diferenciarnos (y siento que debo enfatizarlo los suficiente: el fenotipo no es una diferencia válida), es que hay gente mestiza habitando comunidades que mantienen usos y costumbres de pueblos originarios, y por otro lado hay gente que ya no vive en este tipo de comunidades sino que se ha sumado, voluntria o involuntariamente, al proyecto de nación que conocemos como “México”, es todo y es así de sencilla la única diferencia: mestizæ adscrita a comunidad de usos y costumbres originarias, y mestizæ adscrita a proyecto de nación, ninguna menos valiosa que la otra.


Solamente podremos asimilar esta postura si con toda honestidad abrazamos tanto nuestro pasado autóctono mesoamericano como nuestro pasado autóctono europeo, nunca sobreponiendo la herencia europea por sobre la mesoamericana, y obviamente tampoco viceversa. Tenemos que dejar de voltear con “culpa” a ver los ojos “indígenas” de nuestras contrapartes supuestamente “incivilizadas”, sino cambiar radicalmente nuestro ángulo desde donde partimos para tomar decisiones, pensar, sentir, actuar.

Obviamente, para lograr esto anterior hay que hacer honores profundos hacia nuestra historia, es decir, aprender lo suficiente de nuestra historia de ambos lados, sus usos y costumbres, creencias, hábitos, arquitectura, política, et cétera, pero sin considerarla ajena, ni tampoco superior, sino un punto intermedio en el cual se entiende que el devenir histórico llevó a tal o cual acontecimiento que nos ha llevado hasta el día de hoy, lo único que tenemos es el presente, y hay que recordar que la manera más sencilla de justificar el clasismo y el “racismo” es sentir culpa, porque esta culpa separa, separa al conquistador del conquistado, pero lo hace de una manera políticamente correcta, sin decir explícitamente “yo me siento diferente y superior de ti, que eres evidentemente inferior y siento lástima por ti y tu gente”: repito, no existe ningún tipo de pureza de sangre hoy en día, independientemente del fenotipo, todæs somos mestizæs y punto.

Normalmente esta sensación de separación de linajes nos viene de la educación básica mexicana, pues mucho nos enseñan de la riqueza cultural mesoamericana como una reliquia del pasado, de cómo fue conquistada cruelmente, y de ahí saltamos al México moderno ¿y nuestra historia europea? brilla por su ausencia en los programas académicos: ¿cuándo nos enseñan sobre la península ibérica con sus diversas dinastías celtas, romanas, musulmanas? ¿en qué momento nos enseñan que todo eso también nos pertenece? obviamente nunca, porque lo que importa es dejarnos siempre con la sensación de que lo europeo, por más que venga ya en nuestra sangre, no nos pertenece.

La diferencia en la práctica sobre todo radica en que la persona citadina suele partir desde la colonia, para observar lo “precolombino” como algo ajeno y al futuro verlo con ojos de conquistador europeo-globalizado, y por el otro lado tenemos personas que, o bien parten de ser conquistadæs que observan lo “precolombino” como el evento que les arrebató su pasado y voltean al futuro como un desolador panorama que no les desea como parte de su modernidad, o bien, como es el caso de los pueblos originarios en resistencia, que parecieran partir de nuestras raíces comunes originarias, ver desde ahí hacia la colonia como una situación con la cual lidiar por el simple hecho de que sucedió y nada se puede hacer al respecto y voltear al futuro bastante desolador también pues parecen no ser parte integral del plan del proyecto “nacional” mexicano pero tampoco se les permite independizarse porque esto le restaría recursos a dicho proyecto, el cual irónicamente, nunca les quiso realmente. Es todo cuestión de un ligero cambio de punto de vista, pero ese simple cambio modifica la totalidad del panorama pasado, presente y futuro.

La cultura en la península Ibérica del siglo XIV al siglo XVI

Muchos conocimientos acumulados a lo largo de miles de años, por las grandes y pequeñas civilizaciones del Viejo Mundo, se fueron perdiendo en cierto punto de la Historia el cual conocemos como Edad Media; estos eran conocimientos considerados como provenientes de pueblos paganos, y por lo tanto indignos de ser reproducidos por el nuevo mundo cristiano-romano.

Algo importante de recordar es que entre los años 1300 y 1500, justo los años de la visita de Colón y Cortés a tierras Americanas, España no existía aún, no era una nación ni un Imperio, en todo caso era un proyecto en busca de cristalizarse, y que de pronto se menciona esporádicamente en registros históricos como Hispania. Se trataba más bien de varios reinos cristianos en guerra contra los últimos remanenetes de reinos musulmanes a quienes llamaban moros, y de entre estos imperios cristianos─quienes internamente también experimentaban disputas─había dos coronas muy cercanas, la corona de Castilla y la corona de Aragón, con quienes ocurre tanto la expulsión definitiva de los reinos musulmanes de la península ibérica, así como el financiamiento de las primeras exploraciones de América. Es hasta 1528 que podría hablarse de Carlos V como el primer rey de ese proyecto hispánico ya en un punto de consolidación suficiente como para llamarlo la Corona Española.

Como nos relata Alfonso Diez (puedes revisar este escrito completo en el artículo de esta revista titulado “¿Hubo una conquista de México?“):

El 12 de octubre de 1492 Cristóbal Colón descubrió América. Su viaje, desde Europa, fue financiado por los reyes católicos, Fernando de Aragón e Isabel I de Castilla. Entonces no existía España. El concepto se manejaba desde años atrás, en la época de Alfonso X de Castilla, conocido como “El Sabio”, en virtud de que una de sus obras era la Estoria (Historia) de España, pero se refería al territorio conocido también como Hispania, cuyas dimensiones iban más allá de las que correspondían a los reyes de Castilla y/o de Aragón.

Revisemos cual era la situación cultural que prevalecía por el lado de los conquistadores de América en el momento en el que llegan al Nuevo Mundo:

Agronomía: Las prácticas de aprovechamiento del suelo eran malas, se sembraba sobre tierras poco nutritivas y esto desgastaba la tierra hasta convertirla en un suelo infertil; esto anterior se sumó a un periodo de cambio climático que llaman la “pequeña edad de hielo” que terminó por echar a perder los cultivos durante varios años, generando hambrunas y preparando el terreno (debido a la desnutrición y debilidad de la población en general) para la que dicen fue la peor epidemia de la humanidad, la peste negra, la cual devastó el campo dejándolo despoblado durante muchos años. Tan solo la península ibérica pasó de una población total de 6 millones a una de 2.5 millones durante los años de dicha epidemia, la cual se presentó en sucesivas oleadas desde aproximadamente 1348 hasta 1490

Medicina: El conocimiento médico se detuvo casi por completo en el mundo cristiano feudal. Al ser considerado conocimiento pagano todo aquello logrado y perfeccionado por médicos griegos y romanos como Hipócrates o Galeno, todo ese conocimiento fue almacenado por la iglesia católica, enseñado y estudiado exclusivamente por y para los conventos. En estos tiempos fueron los árabes musulmanes quienes retomaron toda la herencia grecorromana y la llevaron a un desarrollo tremendo, seguidos también en lo posible por los médicos judíos.

pintura en la Real Academia de Medicina de España

El conocimiento anatómico cristiano sobre los huesos, órganos y músculos era muy incompleto. La toma del pulso, por ejemplo, cayó en desuso como práctica médica básica. Se le dio una importancia mayor al análisis de sangre y orina, pero en general las interpretaciones estaban plagadas con supersticiones y creencias jamás basadas en la observación sistemática de casos, sino en conjeturas puramente teóricas basadas en la Biblia o los pocos conocimientos aceptados dentro de los conventos. Generalmente se recurría más bien a los exorcismos o a comunicarle al paciente que las enfermedades eran castigos directos del dios cristiano debido a sus pecados y que por lo tanto debían sufrirlas hasta que dios les perdonase.

Los médicos no practicaban cirugías, ya que el oficio de cirujano era considerado una práctica de gente poco educada e inferior, ya que generalemente la desempeñaban personas que viajaban de una ciudad a otra, que no habían estudiado en universidades eclesiásticas o en monasterios, sino que se dedicaban, por pura necesidad y experiencia empírica, tanto a realizar curaciones de heridas superficiales, tratar fracturas, abrir abscesos y operar hernias o cataratas, o bien se dedicaban a la barbería, así es, además de cortar el pelo vendían ungüentos, sacaban dientes y usaban sus navajas para realizar cirugías.

Los médicos además de evitar hacer cirugías por las creencias católicas del momento, también se abstenían de realizarlas ya que era muy común que los señores feudales cometieran actos despóticos, sobre todo catalogados por su muy mala fama en la península Ibérica como malfetrías o malos usos señoriales, en forma de castigo por cualquier excusa, incluyendo cirugías que no resultaran exitosas.

la película “The Physician” relata una historia basada en estos hechos antes mencionados sobre los barberos y cirujanos itinerantes.

En la Península Ibérica, durante estos siglos, había una gran población de médicos musulmanes y judíos que fueron marginados de las instituciones académicas cristianas; la medicina de la población musulmana fue empobreciéndose hasta reducirse a prácticas consideradas como bajas o populares (despectivamente), y algo muy parecido sucedió con los médicos judíos. Aunque la población musulmana en algún momento fue mayoritaria en muchas zonas como el reino de Granada, posteriormente (tanto la etapa cononocida como la Reconquista como en la etapa llamada de Limpieza de Sangre) fueron cazados y eliminados, forzados a convertirse al cristianismo y abandonar todas sus costumbres originales bajo amenaza de la Santa Inquisición o bien deportados de un reino a otro hasta finalmente expulsarles por completo de la península, migrando por ejemplo a zonas del norte o del este de África. Incluso, durante la crisis ocasionada por las sequías, la pequeña edad de hielo y luego la epidemia de la peste negra, era el sentido común el culpar a los judíos y los musulmanes por esta mala racha bajo cualquier tipo de argumento, por lo cual, en el desorden político y social bajo un clima de anarquía basada en histeria colectiva e ignorancia generalizada, se realizaron linchamientos masivos (conocidos como pogromos) por parte de los cristianos hacia los poblaciones musulmanas y judías.

pogromo – Wikimedia

Mientras que en otras regiones de Europa, que no eran parte de la herencia imperial de Carlos V, sí existían traducciones de uno que otro texto de medicina árabe de autores como Avicena, realmente nunca se comparó con el cuerpo teórico de millares de textos árabes de la época. No fue hasta 1593 que la casa de los Médici traduce “el Canon de Avicena” el cual no fue integrado a las universidades sino hasta mediados del siglo XVII.

Un ejemplo de esta tardía respuesta del medievo europeo con respecto a la práctica médica (tomando en cuenta que la peste negra tuvo su punto máximo entre 1347 y 1353) es la historia de Theophrastus Phillippus Aureolus Bombastus von Hohenheim, también conocido como Paracelso o Teofrasto Paracelso, quien fue un médico europeo muy activo entre 1517 a 1524, considerado el padre de la toxicología. Él se oponía a la tradición “médica” cristiana de sus días y tenía una marcada preferencia por el conocimiento antiguo (ese conocimiento considerado como pagano e indigno de practicarse por la cristiandad); discrepaba con esa idea, en aquel entonces muy popular que ya revisamos antes, de que la cirugía era una actividad marginal y que le incumbía solamente a los barberos. Contribuyó en gran manera a que la medicina siguiera un camino más científico y se alejase de las teorías de los escolásticos (la Iglesia católica).

Durante la crisis de la peste negra, se dice incluso que uno de los remedios para esta enfermedad utilizados por los médicos cristianos era tomar una hoja de la Biblia, cortarla en pedacitos, remojarlos en vino tinto y darlo a beber a los enfermos con esperanza de curarles.

Matemáticas: El pueblo árabe también fue responsable de los avances más significativos sobre matemáticas de la época, por lo que la corona española cristiana tampoco destacó en avances de este aspecto, y obviamente negaron todo este conocimiento árabe pues detestaban a los musulmanes. No fue hasta principios del siglo XVI cuando hubo algún descubrimiento matemático de trascendencia en Occidente y fue un descubrimiento directamente derivado de conocimientos e incógnitas nacidas del mundo árabe. Los trabajos árabes, junto con las traducciones de los griegos clásicos fueron los principales responsables del crecimiento de las matemáticas durante la edad media, por ejemplo, el gran matemático del siglo XV Luca Pacioli, se basó principalmente en fuentes árabes para sus estudios.

Estética: La escultura y la pintura en la península ibérica estaba totalmente enfocada en la cristiandad. El romanismo y el gótico fueron las dos manifestaciones más populares de la época y se limitaban exclusivamente a reproducir escenas bíblicas para los templos. Las obras eran resultado de la conjunción del esfuerzo y técnica de todo un pueblo por lo cual las obras no eran firmadas a título personal, sino que representaban el trabajo comunitario de toda una ciudad.

Urbanística: no existían los desagües y las obras hidráulicas eran escasas, y debido a esto la iglesia prefería promover la idea de que bañarse o lavar ropa era contraproducente para la salud; la obra de ingeniería agrícola más destacada era la llamada acequia, que era una tecnología originalmente morisca llamada en árabe hispano assáqya, que deriva del árabe clásico «al-sāqiyah» que significa irrigadora. El mismo rey Carlos V murió debido a una obra hidráulica, a cargo de Juanelo Turriano, que a manera de presa estancaba agua en donde se generó una población de mosquitos que contagiaban el paludismo. Las calles de las ciudades eran angostas y lodosas, batidas con deshechos corporales de animales callejeros, ganado y humanos, entre otros desperdicios. No existía el control de plagas, por lo que ratas, pulgas y piojos abundaban en todo el reino, desde las calles hasta dentro de los palacios.

hogar medieval: piso de tierra y paja, ganado, cocina, almacén y dormitorio

Arquitectura: la arquitectura más notable era aquella destinada a las élites, como castillos e iglesias, fuera de esto el pueblo llano se resguardaban en casas hechas de adobe con piso de tierra mezclada con paja y flores aromáticas para contrarrestar los olores de la población. Aquí surge la costumbre en las iglesias de prender inciensos fuertes para mitigar la pestilencia producida por las grandes congregaciones.

Higiene: Las ciudades medievales feudales al carecer de sistemas de drenaje o manejo de desechos biológicos tendían a acumular inmundicias en sus calles las cuales eran muy angostas y consistían de lodo. Las casas generalemente tenían pisos de tierra con paja en donde también guardaban ganado provocando que las poblaciones de pulgas, piojos y ratas proliferaran incluso entre las clases altas, que tenían sirvientes cuyo trabajo consistía en despiojar sus ropas y pelucas. En general la higiene del campo, ciudades y castillos medievales era pésima.

los orines y las heces del hogar se arrojaban a la calle

La iglesia católica promovía la creencia de que tomar baños era signo de vanidad, por lo tanto un potencial camino al pecado, por lo cual el ancho de la población, incluyendo a la nobleza, evitaban tener contacto con el agua. Se tenía la creencia de que el agua caliente debilitaba los músculos y abría los poros por donde entraban las enfermedades; se decía que una capa de mugre tenía el efecto contrario, creaba una película protectora contra enfermedades. También se decía que el agua era mala para los ojos y para los dientes. El clero recomendaba no bañar a los niños pues los debilitaba, lo cual llevó a una alta mortandad infantil por infecciones. La misma Reina Isabel, dentro de este contexto del sentido común que existía sobre el agua y que permeaba toda la cultura Ibérica medieval, se dice que presumía que se había bañado tan solo 2 veces en su vida. Fue hasta el siglo XVII que se comenzó a popularizar el baño como una práctica un poco más recurrente, y como algo generalmente mejor visto.

Espiritualidad: tras la caída de Constantinopla en el siglo XV se genera una guerra entre cristianos y musulmanes, por lo cual el mundo cristiano buscará unificarse lo más posible entre simpatizantes. Esto, aunado al proceso de varios siglos denominado Reconquista que estaba viviendo la península ibérica recrudece la búsqueda de una hegemonía del reinado bajo una corona cristiana.

Este ambiente de purismo cristiano, aunado a las diversas guerras civiles, la guerras entre herederos al los tronos de los diferentes reinos, las conversiones forzadas masivas de musulmanes y judíos, exterminios o expulsiones de los mismos, y el problema de la peste negra que la mayoría de la población ibérica achacó tanto a judíos como musulmanes generó un resentimiento profundo. Por un periodo, existió un ambiente de paz que le permitió a la población judía que se había convertido al cristianismo (conocidos como judeoconversos) gozar de prosperidad, por ejemplo, un significativo número de ellos ocuparon altos cargos en la Iglesia y la Haciencia real. Esto no duró mucho pues eventualmente dicha prosperidad les convirtió en objeto de una creciente discriminación y ataques, expresados en la generalizada acusación de ser unos marranos, lo cual era un modismo de la época que significaba que eran practicantes a escondidas del judaísmo. Este descontento tomo tal fuerza que condujo a la creación de la Inquisición española y a la pretensión de los Reyes Católicos de cortar todo tipo de lazos con los judíos mediante su expulsión de sus reinos en 1492, seguida por la del reino de Portugal en 1497, es decir, de toda la península ibérica.

La Santa Inquisición

Ante la Inquisición española toda denuncia, incluso anónima, era válida. Una vez recibida, se abría de inmediato una investigación secreta que al revelar algún indicio, por débil que fuera, conducía al apoderamiento de la persona indiciada y al aseguramiento de sus bienes. Muchas veces, las acusaciones eran falsas, provocadas por la envidia o la codicia. como menciona Voltaire:

Encarcelaba a cualquiera por la simple denuncia de las personas más infames: el hijo podía denunciar al padre, la mujer al marido, sin confrontarlos nunca con los acusadores; los bienes se confiscaban en provecho de los jueces.

Diccionario Filosófico, con respecto al Santo Oficio – Voltaire

La espiritualidad en el mundo medieval en la península ibérica de estos siglos se vio totalmente opacada por malas prácticas derivadas no de alguna práctica espiritual sino de un obsesivo modus operandi de la institución-negocio que representaba la iglesia católica por mantener el control de básicamente todas las áreas de la vida de su población, un verdadero oscurantismo de la mano con un avasallante estancamiento cultural.

Para darnos una idea del alcance de este estancamiento recordemos que todavía hasta el siglo XVII, en 1600, fue juzgado, condenado y ejecutado el filósofo Giordano Bruno defensor del modelo heliocéntrico de Nicolás Copérnico y aún varios años después, en 1633, fue procesado y condenado también Galileo Galilei por creencias similares.

La situación previa, y durante, el reinado de Carlos V tanto en los reinos de Hispania como en la Nueva España cuando España se consolida en una corona

La tremenda inestabilidad social-política de la península ibérica, aunada a la crisis de la peste negra dejan un panorama desolador tanto para el campo como para las ciudades. Los señores feudales se enfrentan a constantes revueltas a causa de aumento de cuotas que ellos mismos hacen tras el déficit de producción agrícola que deja el despoblamiento del campo a causa de la peste negra; en las ciudades, la falta de alimentos y materias primas generan pobreza en los grupos artesanos y de comerciantes. Las clases bajas le demandan a los señores feudales mejores condiciones laborales y de vivienda. Los señores feudales al ser incapaces de mejorar las condiciones y verse imposibilitados de detener las revueltas, se apoyan más y más en la figura de los reyes, los cuales les envían ejércitos (conformados por los mismos peones de campo que van sometiendo en cada “apaciguamiento” de revueltas, convirtiéndose en mercenarios del rey a cambio de no matarles) a defender a los señores feudales a cambio de enormes pagos, y es así como terminan consolidando su poder debido a que básicamente todos los señores feudales les debían algo (recursos, trabajo, territorios, peones) a causa de sus favores reales. Toda esta inestabilidad del campo y la ciudad genera a su vez problemas dentro de las élites reales, las cuales comienzan varias batallas por el poder.

Carlos V

En este sentido de las constantes revueltas campesinas y citadinas, lo más común para los señores feudales era recurrir a los malos usos o malfetrías antes mencionadas; prácticas de siglos pasados (durante la gestación del feudalismo puro) que ya habían sido abandonados por inhumanos y contrarios a la justicia.

En la corona de Castilla estas tropelías son incontables, algunas de ellas muy sangrientas. Entre las más destacadas podemos citar la de Palencia. En el año 1315 los palentinos se levantaron contra su obispo por los abusos; como no cesaban, llegaron a apresar al obispo y a maltratarle; cuando pudo escapar, pidió justicia al rey Alfonso XI y éste condenó a muerte a 30 ciudadanos. 

Wikipedia

La inestabilidad en la península ibérica se frena un poco con la unión matrimonial de los reyes católicos, la Reina Isabel de Castilla y el Rey Carlos II de Aragón que se dedican a hacer pactos por toda Europa para asegurar una herencia real, así como a mitigar los pleitos de sucesiones dentro de las diferentes casas dinásticas. Gracias a estos pactos así como a sus conquistas, al nacer Carlos V, este hereda muchos títulos por toda Europa. Estos títulos posteriormente lo convierten en soberano de todos estos reinos:

  • Soberano de los Países Bajos
  • Rey de Aragón, Castilla y Navarra, que luego unificará bajo una corona única, la corona Española
  • Rey de Nápoles
  • Rey de Sicilia
  • Archiduque soberano de Austria
  • Rey de los romanos
  • Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico
El mapa de territorios controlados por el Rey Carlos V en 1519

A sus 21 años tras estar itinerantemente viajando entre todos sus reinos, Carlos V se asienta en la corona de Castilla (otorgada en 1518 con la condición de que aprendiera castellano) donde centrará su poder debido a que las colonias americanas le dan un soporte económico tremendo, pero es solo a través de la corona de Castilla es que estos recursos emanan. Para 1520, Carlos V aún no sabe hablar castellano y no conoce nada de la cultura de los territorios ibéricos, por lo que deja a un representante borgoñés al mando de la España unificada; esto genera muchos descontentos y revueltas. Hay mucha inestabilidad en todos sus reinos: guerras constantes que solamente gracias a las riquezas provenientes de la Nueva España el rey es capaz de mitigar.

En 1522 luego de ser coronado rey del Imperio romano germánico regresa a España, pero su coronación no le viene bien a Francia ni al Vaticano, así como tampoco a la Corona de Navarra que quiere independizare del reino español. En 1529, Carlos V invade Roma y somete al Papa, quien es personalmente forzado a coronar al mismo Carlos V como rey del Sacro Imperio Romano.

En todos los años subsecuentes, Carlos V fue un rey muy ausente pues tenía como objetivo conquistar todo el mundo bajo el catolicismo. Hizo reformas para la regencia de la Nueva España que si bien permitieron que funcionara el sistema, también provocaba descentralización del poder con una tremenda burocracia; el solo hecho de que Carlos V se pudiera enterar de alguna noticia de sus colonias dependía directamente del capricho de los diversos Consejos que él mismo había creado, y todos ellos tenían sus propios objetivos y favores personales que pagar.

En 1555 su sueño de un Imperio universal bajo los Habsburgo había fracasado y firma el pacto de Paz de Augsburgo donde reconoce que los príncipes alemanes podían tener libertad de culto y podían elegir entre catolicismo o protestantismo, puesto que el protestantismo de Martín Lutero había tomado una fuerza tremenda como nueva religión.

Hernán Cortés y su tripulación

Cortés desembarca en el continente americano con 518 infantes, 16 jinetes y 13 arcabuceros. Más tarde completa sus filas con un pequeño destacamento peninsular que originalmente había ido ahí a arrestarlo. En general la gente que acompañaba a Cortés desde la península ibérica eran militares, gente ávida de control y que de una u otra manera escapaban de las muchas crisis de la península ibérica antes mencionadas. No representaban particularmente a la población más culta de sus tierras vaya, sino gente tosca enfocada al campo de batalla.

Cortés no tardó en darse cuenta del resentimiento que le tenían muchas poblaciones locales al Imperio Mexica, por lo cual su estrategia fue la de convertir su invasión en una aparente liberación de la opresión del Imperio Mexica. De esta manera Cortés logró integrar a sus filas a miles de locales cuyo objetivo era también derrocar al poderío militar mexica.

Las condiciones culturales entre la corona Española y la cultura del Imperio Mexica

Luego de varios siglos de oscurantismo feudal, a causa del desgaste de siglos de batallas expansionistas que llevaron a grandes civilizaciones situadas en Egipto, Mesopotamia, el Valle del Indo y el Mediterráneo a desarticularse en zonas políticamente divididas debido a sus creencias religiosas férreas (judaísmo, cristianismo romano y el islam). Es claro que dicha desarticulación llevó a que muy pocas regiones del Viejo Continente Occidental y Medio-Oriental pudieran mantener un florecimiento cultural que valiera la pena enumerar.

La única cultura que durante esta época pudo, más tarde, nutrir al mundo entero con su desarrollo cultural fue el mundo árabe con sus avances en medicina, matemáticas, decorativo-estético y de ingeniería que heredaron del mundo antiguo y no pararon de desarrollar como sí lo hicieron los pueblos cristianos por su intolerancia a lo “pagano y bárbaro”.

También está el caso del pueblo judío, que a causa de los innumerables atropellos que vivieron básicamente en todas las zonas geográficas en donde se asentaron temporalmente (en donde fueron exterminados o en el mejor de los casos expulsados sistemáticamente), pocas oportunidades tuvieron para florecer culturalmente y a la velocidad e intensidad que lo hicieron los árabes, los cuales gozaron de más estabilidad territorial, social y política para lograrlo.

Como dice Kropotkin en su libro “Apoyo Mutuo”, básicamente todos los desarrollos tecnológicos y culturales que más tarde el Renacimiento europeo le entrega al mundo no vinieron del feudalismo cristiano, sino de las llamadas ciudades libres medievales, que fueron las herederas directas de toda la cultura del mundo antiguo; no obstante, estas aldeas y ciudades libres subsistieron por poco tiempo, tras la llegada de los imperios feudales que por su parte eran los herederos directos de los grandes acumuladores que existieron durante el Imperio romano ahora colapsado cada vez en partes más pequeñas, no obstante existentes.

Estos nuevos reyes eran los caciques y élites familiares de antaño que con sus riquezas permanecían esperando la oportunidad de regresar al colonialismo e imperialismo, y en cuanto estos grupos opulentos comenzaron a re-aparecer, las aldeas y ciudades libres medievales a pesar de haber dado bastante batalla durante muchos años terminaron por sucumbir ante las fuerzas militares cada vez mayores de los reinos feudales que luego se convirtieron en las naciones que hoy conocemos.

Hay varios textos aún existentes sobre las relatorias de las diferentes oleadas de conquistadores (militares y espirituales) de los siglos XIV, XV y XVI en territorios americanos, que a pesar incluso de que los textos del siglo XV y XVI describen ya una civilización conquistada y prácticamente en ruinas culturales, aún así, muestran la sorpresa, asombro, curiosidad y maravilla que estos personajes sintieron sobre casi cada punto antes mencionado del Viejo Mundo, es decir, en medicina, urbanística, agronomía, ingeniería, higiene, disciplinas estéticas, escénicas y decorativas, arquitectónicas, astronomía, gastronomía, y un largo et cétera.

Es muy claro que una civilización en decadencia como la Europa Occidental del siglo XIV, XV y XVI, quedó impactada por el avance cultural que representaban læs “salvajes” con læs que se encontraron en América y les costó mucho trabajo en primer lugar negarle a su propia razón el hecho de la superioridad cultural de estos pueblos “bárbaros”, así como posteriormente el dedicarse a saquear, destruir y aculturizar todo ese conocimiento; cosa que a pesar de sus tremendos esfuerzos que se pueden contar en siglos, dicha cultura “salvaje” era tan fuerte y estaba tan enraizada que encontró formas de subsistir hasta el presente, bastante corrompida, lastimada y mancillada, no obstante presente.

No se trata de una cuestión moral de “quién le robo a quién”, pues recordemos que el pueblo mexica era tan cruel como lo fueron los conquistadores, sino de reconocer que la calidad de la cultura en este territorio americano, en comparación a la cultura ibérica de esos tiempos se encontraba muy por encima de esta última. Es decir, las culturas originarias americanas poseían una superioridad cultural por sobre la cultura de quienes les conquistaron quienes destacaban más que nada por su cultura militar y los vestigios culturales que el oscurantismo aún no acababa de reducir a cenizas.

Recordemos que esta inferioridad no es debida, en sí, a que las coronas ibéricas de Navarra, Aragón o Castilla (que posteriormente se unificarían en lo que conocemos como España) no hubieran heredado un gran bagaje cultural del Imperio Romano (por lo tanto de Grecia), así como de los pueblos (“bárbaros”) Ibéricos como el pueblo Celta o Visigodo, o de los pueblos judíos y musulmanes que habitaron todo el territorio que ahora conocemos como España entre el año 700 y el 1400, sino que Europa entera estaba pasando por un momento muy desagradable que ahora conocemos como el feudalismo medieval u oscurantismo europeo, lo cual estancó y en muchos casos echó para atrás todo desarrollo cultural que hubieran podido heredar, y que posteriormente sería recuperado no por España sino por Italia durante el Renacimiento y por Francia en la Ilustración. Recordemos que es justamente el espíritu del ideal francés ilustrado el que llega a oídos de Hidalgo, así como de læs demás Insurgentes, por lo cual se inicia el proceso de Independencia mexicano.

El proceso por el cual la Roma Imperial rescató la cultura griega y la perpetuó a lo largo de la Historia, incluso hasta nuestros días

El fenómeno que vivió la cultura de la Grecia Antigua en manos romanas fue muy diferente al que vivió la cultura Mesoamericana a manos de los conquistadores. En el caso de Roma, cuando esta comenzó a lograr un dominio en las artes militares y de la conquista, que le llevó a crecer descontroladamente por toda Europa y Medio Oriente, en lugar de atropellar, saquear, y posteriormente destruir todo vestigio comprensible de la cultura griega, hicieron todo lo contrario; esto debido a que el pueblo romano desde sus inicios, con sus orígenes en asentamientos que si bien se mezclaron con la cultura latina, etrusca y sabina, más que nada admiraban la cultura griega clásica. Fue así que Roma se aseguró de asimilar dentro de todos los ámbitos posibles de su cultura, a la cultura Griega, la cual reconocían como superior a la suya.

Este hecho permitió que Roma funcionara como una especie de cápsula del tiempo para el conocimiento acumulado hasta entonces por el pueblo griego; cosa que ocurrió mas tarde, mas o menos, con el mundo árabe, el cual a diferencia de los herederos directos del Imperio romano que fueron los diversos reinos cristianos como el de España quienes más bien rechazaron todo conocimiento greco-latino por considerarlo “pagano”, más bien el pueblo árabe se dedicó a seguir desarrollando el conocimiento greco-latino que ya existía en torno a las ciencias y las disciplinas estéticas en sus tierras musulmanas.

En el caso de México, tal cosa ya es imposible de aplicar como un método de rescate de la cultura originaria para en el mundo post-moderno. La gran mayoría del conocimiento fue literalmente quemado y extraído del cuerpo y las mentes de sus pobladoræs a punta de maltratos y humillaciones, al grado de haber provocado─de igual modo que los colonizadores ingleses en su momento lo hicieron en las poblaciones de África e India─una rivalidad de castas; estas supuestas diferencias, totalmente virtuales, de supuestas razas, linajes y “niveles sociales”, fueron instaladas dentro de las creencias de estos pueblos.

En este sentido, no se trata tampoco de estigmatizar, una vez más, linajes de pureza de sangre, eso no existe ya desde hace mucho tiempo: nadie por tener un fenotipo similar al de un poblador original de cualquier pueblo de América (es decir, ser una persona visiblemente morena o de nariz ancha) significa que tenga un porcentaje de pureza “originaria” mayor al de una persona mestiza de ojos color claro y cabello rubio. La pureza de sangre, tanto europea como americana, ya no existe.

Actualmente, en lugar de crecer en un ambiente que nos ayude a asimilar todo el conocimiento originario del territorio antes conocido como el Cem Anahuac como referente y punto de partida cultural, se nos enseña ha hacer exactamente lo contrario, se toma como punto de partida para la “mejicaneidad” cosas absolutamente artificiales como el mariachi, o el día de muertos que no tienen nada que ver con la realidad cultural de los territorios Anahuacas. Ridículamente, por un lado se defiende que México se escribe con «X» y no con «J», pero por otro lado se vive discriminando a cualquier representación de lo autóctono por considerarlo incivilizado.

El hecho de considerar a todas las culturas originarias como si fueran una sola o como si fueran intercambiables solo por el hecho de que son gente morena, es una clara demostración de esta ignorancia clasista; el hablar español (castellano mejicanizado) como única lengua principal y nunca cuestionarse el hecho de poder aprender alguna lengua autóctona es otra señal silenciosa de este clasismo; la “blanquitud” de la representación histórica y el respeto a las ciencias coloniales como aquello único digno de respeto y admiración, señalando todo lo autóctono como magia incivilizada o pseudo-conocimiento salvaje, y así la lista de micro-clasismos solo crece y crece.

Un punto de partida erróneo: no se trata de partir de la Colonia en retrospectiva hacia lo “precolombino” como una reliquia ilegible y barbárica

El punto de partida no puede ser la América colonizada, cristianizada y repartida en castas, hasta la fecha vigentes, sino el Cem Anahuac, “pagana” y de una tremenda diversidad multicultural.

Se trata de posicionarnos no como gente conquistada o como conquistadores, las cuales miran hacia las ruinas de los pobres salvajes colonizados, sino al contrario, así como Roma no partió de sí misma sino de Grecia para construirse, así debería el moderno habitante de México partir del entendido de que el Mundo Anahuaca era superior en la mayoría de los ámbitos culturales (medicina, urbanística, ingeniería, espiritualidad) y desde ahí mirar hacia delante, preguntarse ¿qué elementos de la Colonia valen la pena conservar y cuales simplemente mantener iguales que como la cultura Anahuaca mantenía?

Cuando estudiamos el mundo de las comunidades autóctonas, tenemos que comprender que no representamos a la civilización dándole asistencia filantrópica a pobres salvajes que hablan y transmiten incoherencias, supersticiones e insensateces, sino al contrario, nosotras somos esas personas incultas intentando empaparse de estas culturas autóctonas, procurando comprender y asimilar personalmente y como grupo ese conocimiento de los últimos remanentes culturales que el cruel proceso de conquista dejó sin desaparecer, que son los pueblos originarios actuales, quienes ya tampoco representan civilizaciones “puras de sangre”, sino que son gente mestiza como nosotras las personas que por una u otra razón terminamos naciendo o habitando las ciudades, y que bien podríamos hacer el esfuerzo de aprender sus lenguas para escucharles con atención, como los romanos escuchaban con atención a los griegos, y sin extraerles y robarles ese tesoro cultural que hasta la fecha protegen, podríamos comenzar a tejer un nuevo mundo, un mundo mestizo más inclusivo y rico, que no dependa directamente de las imposiciones coloniales, sino de una integración de saberes, tanto europeos como americanos, sin que uno se sobreponga totalmente al otro.

Esto anterior no significa que hay que obligar a toda comunidad a unirse a un mismo proyecto de nación, tampoco se trata de eso, habrá quienes decidan defender cierto estado actual, pero al menos el ancho de la población que ya no representamos pueblos originarios podríamos dejar atrás esta imposición de concebir lo autóctono como malo, como atrasado, incivilizado, feo e indeseable. Quizá una actitud más integral podría mejorar el panorama clasista y supremacista blanco que impera en México.

Tampoco implica imitar inconcientemente al primer pueblo que se nos cruce y se auto-denomine autóctono, puesto que como ya deberíamos saberlo, somos resultado tanto de pueblos conquistadores como de conquistados, ambos crueles, ambos con historia, no obstante será muy diferente posicionarnos ya como elementos activos de una cultura, no como oprimidos cuando nos conviene y opresores cuando nos conviene. No existen buenos y malos en la historia de este continente, sino partes que relativamente, en ciertos momentos de una línea temporal han ejercido mayor crueldad y quienes han tenido que soportar más esa crueldad, y es buen tiempo de nivelar ya esa balanza, emparejar el terreno.

Nuestra herencia directa y principal no deberían ser los pensadores europeos que llegan al Anahuac hasta los tiempos de la pre-Independencia o post-Revolución, esto gracias a la posterior introducción del pensamiento europeo producto de la Revolución Francesa por ejemplo, sino que deberíamos identificarnos de entrada al pensamiento originario de personajes como Nezahualcoyotl, y de esta manera no voltearíamos con esceptisismo total a las personas ancianas de pueblos autóctonos de nuestra región como si de curiosidades turísticas se tratasen, sino que les veríamos como nuestros últimos canales de sapiencia anahuaca que deberíamos escuchar con toda atención y procurarles la comodidad suficiente para que así como si se tratase del viejo Aristótles enseñándole a Alejandro Magno o lo que fue Panecio de Rodas al político romano Marco Tulio Cicerón, nos transmitieran lo que se pueda de esa cultura que fue contemporánea a la de los conquistadores españoles pero, en esos momentos oscurantistas de europa, muy superior a esta última, y procurarle una subsistencia a través del tiempo a estas enseñanzas como lo hizo Roma con el pensamiento griego clásico.

La ingeniería que deberíamos estar replicando, debatiendo y polemizando en la vida diaria no debería ser la que a duras penas trajeron los conquistadores españoles de la herencia arquitectónica románica, gótica o renacentista sino aquella que se refleja en las chinampas de Tlahuac o Xochimilco, en los acueductos del rey Nezahualcoyotl, en las pirámides y arcos falsos de los mayas.

La medicina que deberíamos preferir es justamente aquella que la corona española se llevó de mesoamérica para desarrollarla en sus tierras, pues es bien sabido que hicieron tratados acerca del uso de las plantas de este continente e incluso integraron la teoría de las enfermedades frías y calientes que era un conocimiento cabalmente mesoamericano, dado que como ya vimos la medicina de la península ibérica y de hecho de toda la Europa cristiana que estaba en total retroceso. Esas son las investigaciones médicas que deberían ser la base y no las curiosidades satelitales en nuestro cuerpo teórico.

La agricultura favorecida, de la misma manera, debería ser aquella que le permitió a la cultura de las américas desarrollar las variedades tan grandes de cultivos, defender su diversidad y la importancia por ejemplo de los quilitl, que eran las plantas verdes base de la alimentación anahuaca y que ahora, al contrario, encontramos naciendo de entre las planchas de concreto y asfalto (hablo del diente de león, el huauzontle o amaranto, las verdolagas, el pápalo, entre otros quilitls) y la mentalidad catellanizada del mejicano las trata y elimina como plagas.

La higiene y urbanística debería basarse en la recuperación de los mantos freáticos, la posibilidad de recuperar los canales y recobrar ese paisaje que a los conquistadores les recordaba a Venecia y así lo llamaban en sus relatoras “la Venecia de América”, en lugar de mantener ese uso y costumbre del conquistador bruto de apisonar unas cosas con otras, contaminar y taponear lagos y ríos, invisibilizando el agua como si de algo malo se tratara.

La espiritualidad también por ejemplo, debería centrarse en la cosmogonía local y no en las abstracciones cristianizadas que permean la actualidad; esto se está visibilizando un poco con el regreso de la Santa Muerte y los varios Santos, que recupera esa devoción pagana que se niega a ser sepultada. Pero así debería ser, los ateos americanos deberían estarse debatiendo con los nuevos paganos americanos en lugar de como es ahora contra los católicos herejes modernos, porque seamos sinceros, el cristianismo practicado actualmente no es más que una herejía del catolicismo ortodoxo romano vernacular que alguna vez llegó de la corona española a estos territorios.

En fin, cada punto de la cultura -o despojos de cultura- que ahora persiste en este territorio anahuaca debería ser deconstruído y armado desde un punto de vista muy diferente al que se acepta incluso en los círculos que se creen más radicales de la postmodernidad. De lo contrario, todo intento de echar luz sobre el “conocimiento ancestral” desde un punto de vista ajeno y escéptico como si de bichos raros o magia falsa de salvajes se trataran es mero asistencialismo, altruismo petulante o meras prácticas turísticas, no un posicionamiento desde dentro de la cosmovisión anahuaca.

Esta no es una invitación a una apropiación cultural por mera moda y por ser políticamente correcta como lo hace la cultura globalizada postmoderna; no es tampoco un neo-indigenismo que se base en una supuesta dignidad purista que ya tampoco existe a estas alturas del mestizaje y que muchas veces, incluso sin saberlo, se basa en esta teoría originaria de Europa de la “leyenda negra” de la colonia española; esta es una invitación bastante compleja, de re-localización del punto focal desde el cual parte la observación, la autocrítica, y el análisis de básicamente todo lo que conocemos y tal cual lo conocemos, pero que de hecho siempre ha estado ahí, como una sombra, es decir que no es una locura ni una solicitud descabellada, es simplemente el ver el Mundo desde la sombra, en lugar de ver desde lo que ya tiene luz, te invito a que lo intentes, no es tan difícil de empezar a ver.

Referencias Interesantes:

https://fran ciscojaviertost ado.com/2015/03 /25/la-medicina- arabe-envidia-de-una-e poca/

https://www. abc.es/espana/201407 25/abci-santiago -apostol-patron-e spana-20140724 2035.html

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