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El transfeminismo ha abierto una grieta en la pared que separaba al feminismo del Mundo, y se desborda peligrosamente

¿Se estará exagerando al decir que el transfeminismo va por conquistar "todo el planeta"? de verdad me encantaría estar exagerando, pero no: la coyuntura farma-queer-trans-feministaliberal que representa el transfeminismo está echando la casa por la ventana (todo ese dinero que la industria farmacéutica, del entretenimiento y de la moda les inyectó en unos pocos años) con tal de lograr una supremacía y representatividad político-legal en cada país del mundo ¿suena a conspiración? quizás, pero más que nada es, como dije antes, la cúspide de la ignorancia neoliberal en decadencia hablando a través de individualidades en una búsqueda desesperada por identidad social.

Estos son solo unos de los tantos problemas que presenta el transfeminismo actual al mundo

  1. Niegan la ciencia: rechazan categóricamente la biología, argumentando que es una invención patriarcal, y postulan que lo importante no son los cromosomas, los genitales, ni las hormonas propias del cuerpo, sino "el género percibido" mentalmente. Esto es un signo de fascismo considerable.
  2. Desconocen cómo funcionan las ciencias: citan un puñado de "investigaciones recientes" y aseguran que ese par de investigaciones recientes significan un cambio de paradigma en las ciencias ¿por qué? porque en su reducido conocimiento de cómo operan las ciencias creen que una sola investigación reciente significa una revolución científica.
  3. Ponen en peligro todo el avance logrado por el feminismo hasta la fecha: la lucha de siglos que los grupos de mujeres han llevado para visibilizar la violencia ejercida en su contra por razones de opresión sexual─lo biológico─y por la perpetuación de roles sexuales denigrantes, es decir el concepto de género─por el lado social─hoy viene a ser "cuestionada", de un día para otro, por esta coyuntura oportunista de una manera sumamente agresiva, sin acuerdos y con una actitud supremacista intolerante al debate y a la negociación.
  4. Buscan de entrada una supremacía absolutista en representatividad política y legal: esta coyuntura no empezó buscando influir en los valores comunitarios, avanzando pacíficamente por medio de los razonamientos, sino que comenzaron comprando puestos políticos, silenciando a la mujer, haciendo proselitismo manipulador en las sombras intentando coptar poblaciones vulnerables. Otro foco rojo del fascismo.
  5. Estan inflamados en dinero: la industria farmacéutica, la industria del entretenimiento, la industria de la moda, han inyectado cantidades billonarias en esta doctrina y la han convertido así, en menos de 5 años, en un monstruo con aspiraciones de dominación mundial. Parecen importantes, parecería que no son una minoría desquiciada, pero esto es porque tienen dinero, no porque tengan apoyo y bases sólidas. Su base de apoyo mayoritariamente consiste en púberes buscando los "movimientos" más locos que ofrezca el mercado ¿recuerdan en los 90's cuando de pronto todas las niñas de 12 años decían ser lesbianas, y al poco tiempo se les olvido, y ya solamente la cantidad "normal" de lesbianas siguió siendo lesbiana? bueno, es lo mismo. Hoy está de moda el ser trans, y las farmacéuticas y Hollywood lo saben y lo van a aprovechar e invertir en ello, pues su ganancia siempre regresa duplicada.
  6. Funcionan como una verdadera Inquisición moderna: cada vez que logran un puesto político o de influencia, lo usan para censurar y castigar a quien se atreva a poner en duda su dogma. Esto es otra señal de fascismo, y es bastante grave.
  7. Utilizan el chantaje dentro de su adoctrinamiento para coaccionar poblaciones: acceden a las escuelas, por medio de iniciativas y campañas de "educación sexual" donde lo que realmente hacen es proselitismo de su dogma y su agenda. Tergiversan datos, malinterpretan información científica a su conveniencia, y asustan a las madres y padres argumentando que sus hijas e hijos pueden haber "nacido en el cuerpo correcto" pues el cerebro "tiene un género" y han inventado la categoría de "infancias trans" para poder argumentar que las infancias pueden suicidarse más grandes si no se atiende su "identidad de género" a tiempo con hormonas y cirugías de transición para así corregir sus cuerpos para que así correspondan con su "identidad autopercibida".
  8. Promueven una idea incorrecta sobre el lesbianismo y la homosexualidad masculina: fomentan la idea de que una persona homosexual, antes que homosexual, probablemente se trata de una persona "nacida en el cuerpo incorrecto" es decir, una persona trans, y que por lo tanto debe hormonarse y pasar por el quirófano para corregir su cuerpo.
  9. Esta idea retrógrada que manejan sobre la homosexualidad es equivalente a las «terapias de conversión» que empujaba la iglesia católica en su intolerancia con la homosexualidad: las madres y padres homofóbicos, que aún hay muchos sobre todo en sociedades profundamente religiosas, parecen estar más de acuerdo con la idea de que sus hijas e hijos "nacieron en el cuerpo" equivocado y por lo tanto empujarles a tratamiento hormonal y quirúrgico, antes de simplemente aceptar que puedan ser homosexuales; básicamente son el equivalente moderno de dichas terapias que prometían "quitarle lo homosexual a su hijo".
  10. Forzan la presencia de hombres queer, de mujeres-transgénero que básicamente son hombres travestidos que se identifican con una performatividad femenina, de mujeres-transexuales que son hombres que toman hormonas y se someten al quirófano para sentirse como mujeres, en espacios separatistas femeninos: acusan a las feministas radicales abolicionistas del género de "transfóbicas", robándose el término de la lucha LGB, es decir la «homofobia», pero usando dicho término a su conveniencia en situaciones que ni siquiera lo ameritan. En general es una doctrina muy oportunista y trepadora.
  11. Las mujeres feministas abolicionistas de género han dejado ya varias veces muy claro que no rechazan a los hombres trans (que son mujeres de nacimiento) del movimiento feminista y de hecho les consideran parte nuclear del mismo pues nacieron mujeres, y que tampoco rechazan a las mujeres trans por completo del movimiento feminista, pero que al haber nacido hombres, tienen ciertas condiciones mutuas que deben respetarse sin confundir las dos luchas por separado: el feminismo de mujeres y el transfeminismo de las mujeres trans. A pesar de esto, el hostigamiento y el nivel de violencia al que inmediatamente escalan las transfeministas es absurdo y reaccionario.
  12. El transfeminismo forza la presencia de la mujeres-trans en los deportes femeninos: existen muchos ejemplos en este ramo en donde mujeres-trans por sus características físicas de hombres biológicos están desplazando a las mujeres de sus deportes por obvias razones, de no ser separatista en cuanto a sexo el tema de los deportes, las ligas masculinas y femeninas simplemente no existirían y serían deportes mixtos, y no lo son.
  13. No representan a toda la comunidad trans: muchas veces el transfeminismo se atreve a hablar como si representara al 100% de las comunidades transgénero o transexuales, lo cual es una completa mentira. Existen comunidades llamadas trans-críticas que son mujeres y hombres trans que apoyan al movimiento del feminismo radical, respetando su separatismo, llegando a acuerdos operativos y separando sus comunidades y sus luchas, y juntándose solo cuando ambas partes están bien de acuerdo al respecto: esto si es movimiento inteligente, solidario y genuino.
  14. Hablan del transfeminismo como si representaran a todo el "alfabeto de la diversidad" LGBTTTQIA+: como veremos más adelante, el LGBTTTQIA+ no es un solo movimiento, no es una especie de hidra de varias cabezas, son varias comunidades con diferentes historias, diferentes principios y diferentes objetivos que claro que llegan a confluir de vez en cuando, pero no son una especie de ejército a las órdenes del transfeminismo. Y de hecho, el transfeminismo les está haciendo muchísimo daño.
  15. En un giro argumental totalmente inesperado, el transfeminismo abraza no solo el género, que el feminismo intentó abolir con tanto esfuerzo teórico hermosamente argumentado, sino otras cuestiones retrógradas: el transfeminismo aseguro que de hecho "sí existen juguetes, colores, ropa y juegos de niñas y de niños" y es en base a estas "actitudes de niños y de niñas" que al parecer vienen pre-programadas de fábrica en las almas femeninas y almas masculinas (que a veces nacen en el cuerpo equivocado, según el transfeminismo), que exteriormente podemos darnos cuenta si una bebé de 4 años, o un chiquillo de 7 años, son almas que nacieron en un cuerpo con el "género" equivocado. Suena ridículo e inverosímil ¿cierto? pues lamento comunicar que estos son de los pilares argumentativos, escritos incluso en libros y panfletos "educativos" del transfeminismo.
  16. Su categoría inventada de "infancias trans" la usan para empujar las terapias de hormonación y cirugías de genitales desde la infancia: existen varias anomalías que se categorizan como "intersexualidad" (justamente la I dentro de LGBTTTQIA+) y que tienen que ver con desórdenes cromosómicos, y que pueden tratarse de varias maneras, no necesariamente con hormonaciones y procedimientos quirúrgicos, pero el transfeminismo, al ser financiado por las grandes farmacéuticas se han convencido que la única manera de "salvar" a estas "infancias trans" es por medio de procedimientos farmacéuticos. Aquí un ejemplo, de un libro básico de Psicofisiología que habla de cómo, desde hace muchos años, las diferentes anomalías del desarrollo se tratan con otros métodos:
https://www.youtube.com/watch?v=rP6lI4247qU

A finales del siglo XX nace una versión del feminismo que se divide de su tradición separatista (entre hembras biológicas humanas) y termina fusionándose con unos movimientos conocidos como queer, así como con el transactivismo─los cuales incluyen a machos biológicos dentro de sus filas─para finalmente convertirse en uno solo, que luego de haber comenzado como un movimiento, se consolida─lamentablemente─en la doctrina absolutista hoy conocida como transfeminismo, cobijando no solo a mujeres biológicas sino también a hombres biológicos que se autoidentifiquen como mujeres o personas "no-binarias".

Es esta doctrina transfeminista la que se presenta en los ultimos años como una agresiva agenda política en sí misma, pretendiendo centralizar por medios políticos y legislativos─de una manera totalmente globalizada y de marcados rasgos neoliberales─sus principios infundados, como si se tratara de un dogma religioso único, universal y sobre todo incuestionable.

Un poco de historia al respecto

La llamada Teoría Queer se conforma alrededor de sus pensadoræs en los 90's del siglo XX, y toma inspiración en el llamado post-estructuralismo─en el cual suele encasillarse a autores como Foucault por ejemplo─que suele versar sobre la construcción social de discursos incrustados en el uso y la formación misma del lenguaje, así como sobre las dinámicas de adoctrinamiento y repartición de poder que estos lenguajes-discursos logran para de esa manera darle forma a las sociedades.

En general la Teoría Queer busca explicarse la formación y la replicación de las dinámicas sociales preponderantes, que suelen ser patriarcales, y cómo estas generan un ambiente social restrictivo, insuficiente para explicar una serie de fenómenos de la expresión de todo lo relacionado con el sexo, como orientación sexual, performatividad de la sexualidad, los conceptos biológicos, el género y los roles, así como obviamente da mucho peso a asuntos como la discriminación, la opresión, el abuso por parte de las estructuras fuertemente patriarcales sobre las personas "queer", que en inglés significa "torcido", en contraposición a lo "straight" que significa recto y que hace referencia a una sexualidad recta/normativa en contraposición a sexualidades torcidas/anormales.

Es justo en este punto, de la reflexión sobre el rígido y punitivo sistema patriarcal, donde de pronto se encontró con la teoría feminista allá en los 90's. Este entrecruzamiento se dio sobre todo en el ámbito de la interseccionalidad feminista (la evaluación de diversas dinámicas de opresión y discriminación por cuestiones sociales, económicas, territoriales y multiculturales en un afán de retirarle los sesgos "blancos", occidentales, y socioeconómicamente privilegiados al feminismo moderno), y es de aquí que nacen dos caminos muy separados en el feminismo, aquellas mujeres que toman en cuenta la teoría queer como un interesante referente para reflexiones feministas, pero sin necesariamente mezclarlas en un solo movimiento, y aquellas personas que eligieron conformar un mismo movimiento de ambas y que se denominan transfeministas.

Ahora, una cosa hay que separarla bien en este punto del análisis presente, por un lado tenemos al postestructuralismo y las personas representativas de esta teoría queer, es decir, el cuerpo teórico con lo interesantes y reelevantes que estos pueden resultar, y por otro lado muy diferente tenemos la práctica popularizada que se desencadena actualmente como un movimiento masificado, y que a pesar de que, como dije, la teoría queer puede ser muy noble, el movimiento ya masificado ha tomado un curso no solo cuestionable sino repulsivo y peligroso por sus métodos.

¿Por qué hago la distinción tan tajante entre teoría y práctica? porque es solamente la práctica la que está desviándose por un camino de la intolerancia, de hipervigilancia policial, lo cual resulta violentador con la diversidad, no así la teoría, que puede llegar a ser sumamente interesante y enriquecedora; más adelante veremos bien argumentadas las razones por las que lo describo como intolerante y policial, y como esto va incluso en contra de la misma teoría y sus objetivos originales, demostrando que es la practica irreflexiva y masificada la que está viciada, y no sus raíces necesariamente. Es importante mencionar que ni siquiera tenemos que conocer la teoría en su totalidad para darnos cuenta del daño que representa esta coyuntura farmacéutica-trans-queer para el mundo entero.

Dominar no es lo mismo que invitar

El mundo es multicultural, y cada pueblo es soberano y responsable de sus propias costumbres; la humanidad no esta obligada a llevarse bien, ni nuestras costumbres están obligadas a agradarle a todo mundo, y es de esta manera que tanto el intervenir para cambiar las costumbres de una zona, como el pretender expandir la cultura propia por la fuerza hacia otras zonas, ambas son dos caras de la misma moneda, y siempre son actitudes simplemente inaceptables.

La Alemania nazi pretendiendo llevar su "raza perfecta" al mundo entero, o EEUU cada que anuncia que le llevará "libertad y democracia" a países que no pidieron su opinión, socialistas forzando su ideología por considerarla "mejor" que otras, proyectos de nación que arrasan con culturas originarias para consolidar su propio proyecto por considerarlo "más civilizado" que las costumbres de otros pueblos, en fin, la historia está llena de estos ejemplos que casi siempre van de la mano: intervenir directamente en donde no nos solicitaron o pretender expandir nuestras costumbres solo porque nos parecen "mejores" que otras.

¿Por qué los discursos que pretenden universalizar conceptos o valores deben ser siempre una señal de alerta? por esas razones planteadas arriba. Si bien una propuesta informada, bien argumentada, sólida en sus bases y sin intenciones de ser forzada a toda costa, podría resultar en un grandioso aporte para toda la humanidad, lo contrario puede resultar en un desastre cuyas consecuencias no deberían pasarse por alto cuando aún es tiempo de contenerlas, antes de que logren expandirse.

¿Quién se imaginaría que poblaciones enteras como las de Alemania, Italia, Japón, caerían en el embrujo de una idea de superioridad racial en tan poco tiempo? y lo mismo va para muchas religiones, sectas, grupos de la mafia que han encontrado sus adeptos de la misma manera. Usualmente, todas estas olas de "formas de pensamiento" basadas en reverendas estupideces sin fundamento han comenzado así, en las sombras, para luego expandirse como pandemias del pensamiento, y para cuando la humanidad se da cuenta del problema desatado, es muy tarde y las consecuencias son prácticamente irreversibles.

[pie de imagen]> hemos sido testigæs de como la semilla de la estupidez germina en cualquier tierra.

Por supuesto que han habido muchos aportes beneficiosos, en ciertos contextos, que se han universalizado por así decirlo, pero estos justamente han surgido de las necesidades locales y la aceptación pacífica de dichos conocimientos a partir de sus argumentos y capacidad de representar las realidades de cada población soberana. El modelo Heliocéntrico, las Matemáticas, la Física y la Química, la Declaración de los Derechos Humanos, las Olimpiadas, la meditación budista y el yoga, son todos ejemplos de beneficios no impuestos por la fuerza, sino adoptados por sus cualidades positivas en el momento en el que se adoptan.

Es por todo lo anterior que toda propuesta, de cualquier índole, cuando se presenta como un candidato a universalizarse, debe tomarse con cuidado, nunca dije desecharse o eliminarse sino de tener precaución, porque en una de esas estamos dejando entrar de nuevo al enemigo, al racismo, al clasismo, a las ideas intolerantes y supremacistas, ya ha pasado antes y seguirá ocurriendo, porque nuestras mentes humanas no son perfectas como para detectar todas las amenazas a simple vista.

[pie de imagen]> El fracaso: cuando a una propuesta no le importan los contexto

Amontonar no es lo mismo que sumar

Cuando alguien habla sobre «inclusividad», usualmente bota a la mente el término LGBTTTQIA+ ¿pero qué es el LGBTTTQIA+ como para ser un referente de inclusividad? Dicho término describe varios sucesos históricos muy diferentes─extremadamente diferentes─y no debería ser abordado como un solo concepto o una sola "lucha" social. Para empezar hablemos del LGBT, pero solo la primera T. LGB describe una comunidad plenamente de orientaciones sexuales, homosexuales hombres o mujeres y bisexuales hombres o mujeres, que no distingue si aceptan o no su cuerpo, sino que representa con qué tipo de personas les excita la idea de tener sexo y les complace e ilusiona la idea de conformar un equipo, pareja, compañerismos múltiples, u otras posibilidades de la misma índole. Esta comunidad, en específico la homosexual, llevan una verdadera lucha de décadas por lograr visibilizar sus causas y apenas a finales del siglo XX y a inicios del XXI comienzan a ver luz al final del túnel con respecto a representatividad y presencia en los diferentes ámbitos de la vida (políticos, de salud, del entretenimiento, de justicia), así como una aceptación generalizada mayor a la idea que conocemos como "homofobia", la cual realmente represento el estado afectivo-mental del público en general en décadas e incluso siglos pasados, exceptuando claro al Mundo Antiguo el cuál tenía su propia interpretación, mucho menos desfavorable que el mundo medieval o el mundo moderno por ejemplo. La homofobia (y recordemos este punto de las fobias para más adelante por favor) de verdad representaba un rechazo irreflexivo, agresivo y enérgico ante la presencia o la sola idea de la homosexualidad.

Ahora, la primera T de LGBTTTQIA+ representa a la comunidad Travesti, la cual viene representando un gradiente interesante en el análisis entre la identidad sexual y la preferencia sexual. Hay más hombres travestis que mujeres travestis; no todos los hombres travestis son homosexuales, por ejemplo, y los hombres travestis que pasan de la performatividad del sexo opuesto (actuar "como mujer") por cuestiones de entretenimiento, relajación o gusto, a identificarse plenamente con este, principalmente por una condición afectiva seria conocida como «disforia de género», con y sin operación de características sexuales primarias (vaginoplastia) y secundarias (senos, caderas, voz), pasan a ser transgénero o transexuales, que son las siguientes dos T's.

Es así que llegamos a la segunda y tercera T (seguimos hablando del LGBTTTQIA+) que vienen siendo transgénero y transexuales. Estas personas comparten la característica de presentar una condición afectiva-mental conocida como «disforia de ǵenero», la cual en ningún momento les convierte en gente "enferma" peyorativamente, sino en personas que presentan ciertos rasgos que probablemente dicten su comportamiento durante toda su vida y que de así elegirlo, libremente, pueden optar por asistir a terapia para trabajar su condición y así vivir en plenitud y sin pesares sus vidas. Esta condición les genera una insatisfacción y ansiedad extrema con relación a sus cuerpos, lo cual les lleva a explorar la posibilidad de estar existiendo en "un cuerpo equivocado", similar a otros casos en donde las personas simplemente desconocen partes de sus cuerpos, como un brazo, una pierna o una mano, y que juran que esa parte suya no les pertenece, y sufren gran ansiedad al no poder "huir" de esas partes de su propio cuerpo que al sentirlas ajenas, les asechan, más que formar parte de ellas.

Existen muchas condiciones afectivas-mentales que no son necesariamente "culpa" de quien las experimenta, como la bulimia, la anorexia, la esquizofrenia, la depresión, entre tantas otras, y que cada una presenta una gravedad diferente y un cuidado diferente, pero que ninguna de ellas convierte a quien las experimenta en entidades inferiores o culpables de sus condiciones. Ahora bien, no toda disforia necesariamente debe tratarse con un cambio de sexo con hormonas y operaciones, o de identidad sexual en lo performativo; si bien puede ser una opción, jamás debería considerarse la única. Por ejemplo, hay casos de depresión que pueden mejorar con terapia, sin necesariamente recurrir a fuertes medicaciones de por vida, o por ejemplo, la epilepsia es una condición altamente diversa en sus causas, magnitudes y presentaciones, y no todas deben ser tratadas con terapias de electrochoques o con los mismos medicamentos y hacerlo de esta manera seria necio, irresponsable y contraproducente.

Entonces, decíamos que la transexualidad así como el transgenerismo comparten la disforia, la cual les empuja a buscar una identidad con el sexo opuesto en esa búsqueda intuitiva de aceptar sus propios cuerpos, aunque es un hecho también que no todas las personas transgénero o transexuales, una vez que hacen la transición ya sea performativa o quirúrgica y hormonal, se hallan en paz con su condición original de desconocimiento de sus cuerpos.

Esta comunidad representa una situación un tanto engañosa, pues si bien el transgenerismo (sin operaciones ni hormonas) ha existido durante toda la historia humana a la par que las personas "conformes" con sus cuerpos y sexo biológico, es hasta hace recientemente que comenzaron a visibilizarse desde el interior de la coyuntura de las preferencias sexuales, es decir del LGB y terminaron de diferenciarse del travestismo como comunidades separadas en su propia identidad. Para ejemplificar mejor esto anterior, durante los sucesos de Stonewall, en los 70's, años en los que surge la primer celebración del orgullo LGBT, siendo esta la primera T de trasvestis, los conceptos de «transgénero y transexual» eran apenas germinales, se usaban muy poco aún. Es ya alrededor de inicios de los 2000 que principalmente la industria del entretenimiento comienza a presentar el transgenerismo y la transexualidad con algunos personajes famosos, y con esto el tema comienza a popularizarse rápidamente, y al contrario de lo que ocurrió con el tema Lesbo-Gay-Bi-Travesti, la segunda y tercera T nacen con "torta bajo el brazo", pues mientras al LGBT les toma décadas lograr presencia, visibilización y representatividad, la transexualidad y transgenerismo logran financiamiento (¿recuerdan lo de las "estrellas" multimillonarias del entretenimiento trans que mencioné?), visibilización mundial y rápidamente alcanzan una representatividad política y social avasallante, a pesar de, obviamente, representar una minoría en términos de población mundial.

Ahora, pasamos a la Q. Esta letra representa a las personas que se adscriben a la identidad queer. Esta identidad es muy interesante pues plantea un quiebre social importante debido a que si bien queer puede representar lo homosexual, lo bisexual, asexual, lo trasvesti, lo transgénero o transexual, entre otras identidades, lo hace sin un interés en encajar dentro del sistema hegemónico. Justamente nace de la inconformidad de ciertas comunidades disidentes identitarios-sexuales con respecto a la aparente conformidad social y política que comenzaron a exhibir el LGBT "clásico" y que buscaban más plantearse como partes de la realidad común junto a la heterosexualidad y la estructura patriarcal. La Q hasta cierto punto funciona como una especie de comodín vaya, puede representar totalmente a cualquiera de las otras letras del LGBTTTQIA+ pero de una manera «disidente», y en esto radica su no-intercambiabilidad por los otros términos, pues sus raíces son marcadamente rebeldes y no conformistas. Lo queer no busca encajar dentro del sistema de pensamiento común, ni armarse un nicho junto a las demás posibilidades sociales, sino que buscan cuestionarlo y tienen como objetivo, de hecho, desaparecerlo e instaurar una nueva visión del mundo.

[pie de imagen]> ¿entonces no son lo mismo los LGBTTTQIA+? no, no lo son, y hay que abandonar esta noción aglutinante

Es en esta intersección de la rebelía en donde la última ola del feminismo comenzó a aproximarse a lo queer, tanto en sus estudios como en su actuar: la manera en la que el feminismo cuestionaba la estructura social desde la raíz, proponiendo un replanteamiento de la realidad misma desde un enfoque sin estructuras patriarcales, y obviamente inconforme con "formar parte" de la sociedad actual. Es justamente este asunto de "replantear toda estructura" en donde además del feminismo, también la transexualidad y el transgenerismo se aproximan al discurso queer, proponiendo que no es el sexo biológico─discurso que reconocen como una invención del sistema patriarcal para someter al ser humano─lo que hace a alguien "mujer" y "hombre", sino la «autopercepción» y la construcción de la identidad individual, por lo que un hombre-trans puede bien ser equivalente a un hombre a secas, y lo mismo para una mujer-trans, no existiendo ningun tipo de argumento o parte de la realidad que realmente impida que una persona que mentalmente se conciba como hombre, a pesar de haber nacido con útero, pueda simplemente ser un hombre para la realidad.

La situación de la reelevancia de la Teoría Queer en la actualidad es un caso muy interesante en el estudio del postmodernismo en muchos nivele para quienes gustan y conocen de ciencias. Es muy fácil caer en los sofismas o lógicas insuficientes que la coyuntura trans-queer-feminista propone si no se tiene el suficiente conocimiento científico, solamente porque "suena" novedoso, rebuscado, y sobre todo porque apela al placer humano, y promete nuevas formas de interpretar y experimentar el placer, lo cual no sobraría decir que se trata de una carencia muy marcada en el post-modernismo actual. Es cierto que la coyuntura trans-queer-feminista cuentan con un puñado de teóricæs de lo queer, personas que de verdad aportan preguntas interesantes, pero que para los alcances y objetivos que diseñaron tales preguntas resultan insuficientes y en muchos de los casos se ven totalmente rebasadas sus conclusiones por otras escuelas de pensamiento que ya han planteado situaciones similares y han llegado a soluciones, por mucho, más útiles y sustanciales.

En su intento por redescubrir el hilo negro, la Teoría Queer, como dije antes, se obsesionó con la idea de crear un mundo nuevo, esto con un cuerpo teórico insuficiente para tal proeza, basándose en un puñado de conjeturas muy recientes y sesgadas «a modo», haciéndolas pasar por "revelaciones del mundo moderno" y procurando elevar dichos estudios germinales a leyes universales en menos de 15 años, y sobre todo partiendo de la individualidad como axioma de la realidad.

En resumidas cuentas la Teoría Queer es un intento insuficiente por sacudir todo ámbito del conocimiento humano, la filosofía, la ontología, la epistemología, la biología, la psicofisiología, la historia, la anatomía, la química, la física, el psicoanálisis, la medicina, y como dije antes, de contar con un suficiente conocimiento de las ciencias se encuentran fácilmente los huecos gigantes que esta teoría dejo a su paso.

Como conclusión de esta sección, es importante comprender por qué el aglutinar historias tan diferentes de una manera tan reduccionista resulta contraproducente para el análisis y peligroso para la práctica. La lucha moderna de las preferencias sexuales (LGB), de los discursos recreativos y diversos en cuanto al disfrute "poco común" para la modernidad en temas de la erótica (Travestismo), de las condiciones mentales-afectivas que llevan al desconocimiento del cuerpo propio y la búsqueda de una identidad con la cual vivir sin sensaciones avasallantes de ansiedad (Transgenerismo y Transexualidad), las reflexiones profundas sobre la ontología del ser y su manera de representarse una experiencia humana más allá de los consensos actuales y/o hegemónicos (Teoría Queer), las realidades fisiológicas en las cuales las ciencias de la salud y sociales aún no han puesto suficiente atención para compensar los efectos negativos tanto médicos como sociales-legales que provocan las anomalías cromosómicas como el hermafroditismo, el síndrome de Turner, de Klinefelter, del XYY (la I de Intersexualidad), los estigmas sociales que provocan el ser una persona sin una expresión en cuanto al interés sexual "común" (la A de Asexualidad), cada una de estas realidades, cada una de estas luchas históricas, cada una de estas letras del "alfabeto diverso" del LGBTTTQIA+, representan una existencia diferente que no pueden reducirse a un solo concepto imposible de simplificar y lo más importante es que una sola voz, ya sea la voz L, la voz Q, la voz B o la voz A, no representan al conjunto entero, y no suplantan el análisis y los objetivos que persigan cada situación.

Y para quien no se había dado cuenta aún, la F, de feminismo, no es parte de este "alfabeto de la diversidad" porque si bien el feminismo se aproxima teóricamente a las luchas de cualquiera de estos grupos, y a veces también en la práctica, el feminismo representa un asunto aparte, y esto no por decir que el LGBTTTQIA+ representen un solo asunto, para nada, y ese es justo el problema en la actualidad, que se tienen a amontonar estos términos como intercambiables o equivalentes, y para nada lo son, y esta mala práctica de echar "todo" en un mismo saco debería terminar ya, antes de que haga más daño, porque aglutinar lo que no es aglutinable hace mucho daño por donde quiera lo veamos: estadísticamente, en el análisis para las ciencias sociales, para las ciencias de la salud, para la política, y también para los mismos objetivos de cada una de esas comunidades.

El 10 de Bastos

El 10 de Bastos es una carta del Tarot que simboliza la fatiga generada por cargar más de lo que se debería. Esta parece ser la carta del transfeminismo, echándose el mundo a cuestas, queriendo probarle "algo a alguien" ¿a quién? solo el transfeminismo lo sabe, y honestamente no es reelevante en el mundo real. No se puede pretender cambiar al mundo desde un ángulo tan malnutrido como el que presenta este movimiento convertido en doctrina. Probablemente mucha de su miseria emana de justamente eso, haber convertido un movimiento en una doctrina al servicio de la agenda neoliberal de la industria farmacéutica, debieron trabajar en la autosuficiencia en lugar de entregarse a un mecenas tan cruel y voraz.

Como ya lo revisamos, heredan las preocupaciones interesantes─pero muchas veces ya resueltas con mejores métodos de otros tiempos─de la Teoría Queer, así como ese ímpetu rebelde de "no encajar" a toda costa, con nadie, es decir, una actitud de rebelde sin causa y que no se detendrá por nadie pues su motor principal, incluso en lo teórico, es la "identidad individual", la subjetividad absoluta, enredada con la inescapable gregariedad humana: ¿cuál se supone que es la "identidad femenina" o la "identidad masculina" o esa misteriosa "identidad no-binaria" de la que hablan? Es claro que siempre acaba tendiendo a lo binario, a comportarse "como hombre masculino" o a comportarse "como mujer femenina", o a rebotar sin control de una a otra a capricho, pero hasta el momento, si nos referimos a los ejemplos de la vida real, siempre estas identidades que presumen ser completamente novedosas, espontáneas y no-binarias terminan viéndose igual que "un hombre rudo" o "una delicada mujer", en un acto performático que por más quimérico que pueda presentarse, una cara barbada con maquillaje, músculos endurecidos pero con tacones y vestido de brillantina, siempre termina en lo mismo, una mezcla de lo que supuestamente esta Teoría Queer pretendía "reinterpretar".

Encima de prometer una supuesta identidad no-binaria completamente novedosa y nunca antes concebida, que como ya vimos siempre termina en una mezcla bastante reconocible del cliché masculino y el cliché femenino, el transfeminismo imagina que partiendo de la identidad sexual, o como le gusta al transfeminismo llamarlo "identidad de género", va a arreglar todos los demás problemas de la humanidad, la injusticia social, la pobreza, la desigualdad de cuidados médicos, la desnutrición y el hambre, la violencia hacia las personas físicamente más débiles, en fin, plantea una reestructuración social tan pero tan ambiciosa que bueno, ningún otro movimiento similar en la historia se le asemeja, me refiero a un movimiento que carezca de lo mínimamente básico para considerarse una "comunidad autónoma", porque vamos, que a lo largo de la Historia claro que ha habido cambios de paradigma de este nivel que sacuden todas las bases, desde siempre los ha habido, a diferencia de que estos movimientos han surgido de poblaciones autónomas, es decir que cuentan con estructuras sociales con las capacidades suficientes para hacerse cargo de los cambios de cada rubro que pretenden derribar y reconstruir: gente de medicina, obrera, científica, agricultores, obreros, expertas en clima, cazadoras y recolectoras; en fin, estoy haciendo un listado un poco al azar, pero el punto es saber que si se quiere destruir el mundo y volverlo a reconstruir de sus escombros, se necesita un plan posterior, que no sea solamente una "revolución sexual".

Curiosamente, existe un movimiento que en muchas maneras se asemejaba al transfeminismo y que tenía un proyecto similar a este en cuanto a la deconstrucción del mundo entero como lo conocemos, para reconstruirlo de una manera más adecuada para la vida. Estoy hablando, claro, del feminismo. El feminismo, con el bagaje cultural que arrastraba desde tiempos antiquísimos, estaba logrando poco a poco, generación con generación, deconstruir partes del mundo tal y como lo conocemos, y construirlo de maneras diferentes, y al alterar su estructura, su funcionamiento cambiaba para mejor. Queda claro que el feminismo funcionaba justamente porque dentro de las filas inmensas del feminismo encontramos médicas, politólogas, filósofas, ingenieras, mecánicas, obreras, niñeras, geógrafas, paleontólogas, psicólogas, carpinteras, herreras, plomeras, es decir, nombra una actividad necesaria para reconstruir un pueblo y el feminismo lo tiene.

¿Y que pasó con el feminismo? bueno, iba tan bien que otros movimientos pensaron que no sería mala idea colgarse en todos y cada uno de sus logros para una nueva empresa, y obviamente no habría lugar para "dos" feminismos, por lo que este último le sentenció "o te unes a nuestra doctrina o desapareces". Es justo este el punto en donde─y claro que estoy pecando de reduccionista a fin de no hacer este texto tan largo, pero quiero dejar claro que la historia del feminismo es larga y muy profunda, tan profunda como unæ quiera llevarla─el feminismo se quiebra en dos: el feminismo liberal, o libfem (heredero de su pariente del mismo nombre de las décadas pasadas) que básicamente es transfeminista; y el feminismo radical, o radfem (igual, heredera de su pariente de décadas pasadas) que sigue teniendo a la mujer biológica─y con perfectamente justificadas, estudiadas, coherentes y dignas razones para esto─como su sujeto político principal, y a pesar de esto, sigue considerando al hombre-trans, es decir mujeres que transicionaron a hombres, como parte del feminismo pues nacieron mujeres y vivieron (aunque hayan transicionado posteriormente a hombres) la opresión del sexo igual que una mujer, desde muchos ángulos, y encima de esto, abren un cierto nicho, claro, separatista y bajo ciertos acuerdos, para las mujeres-trans, es decir para hombres que transicionaron a mujeres, pero sin convertir al hombre ni a la mujer-trans en su sujeto político por excelencia, de nueva cuenta por razones absolutamente incuestionables, finamente estudiadas por su teoría autónoma de mujeres.

La coyuntura queer-trans-feminista conoce a su "Sugar Daddy": la industria farmacéutica

[inicio de cita]>

Debido a los efectos masculinzantes de la HSC, algunos clínicos han sugerido que los padres con niñas fuertemente androgenizadas por este transtorno las eduquen como chicos y que no las sometan a procedimientos quirúrgicos que feminicen sus genitales. El razonamiento para esta estrategia es que la conducta social y la orientación sexual de una niña fuertemente androgenizada va a ser probablemente masculina, y que un clítoris de gran tamaño puede servir para el coito sexual con mujeres.

[fin de cita // referencia de cita]> Carlson, N (2006) Fisiología de la conducta. Pearsons: 8 edición. p. 359

Luego de la conformación coyuntural entre la Teoría Queer, la disidencia del concepto "patriarcal" del sexo biológico por parte de una de las ramificaciones del feminismo y finalmente la integración de estas anteriores con las comunidades transexuales y transgénero que estuvieron de acuerdo con esta misma disidencia identitaria, vino un parteaguas muy importante para este nuevo movimiento coyuntural: el apoyo incondicional e internacional de la industria farmacéutica y de la industria del entretenimiento al movimiento, industrias que van mucho de la mano, basta con voltear a ver la cantidad de procedimientos quirúrgicos por los que pasan las "estrellas" del cine en Hollywood y el movimiento constante de billones de dólares esto genera.

Esta repentina inyección billonaria en organizaciones internacionales, actores políticos, lobby's de abogados internacionales, marketing, series de televisión, producciones cinematográficas, reality shows, et cétera et cétera, provocó que las proyecciones y apoyo superficial a la nueva coyuntura farma-queer-trans-feminista despuntara en menos de una década. Esto nos lo cuenta una persona trans durante una entrevista, Scott Newgent, de TReVoices.org:

[inicio de cita]>

A la comunidad lesbo-gay (LG), les tomó 60 años, para lograr el matrimonio igualitario, para convencer a la mayoría de que la comunidad LG no "iba por sus niñas y niños", iban para lograr una igualdad de oportunidades legales y emocionales como cualquier otræ ciudadanæ, para lograr un estatus marital que permitiera heredar a sus parejas legalmente sus bienes en caso de accidentes, de acceder a hospitales como legítimo esposo a acompañar a sus parejas, entre muchos otros beneficios (además de la tranquilidad y satisfacción puramente emocional), les tomó 60 años convencer que no iban a "pevertir" a las nuevas generaciones. Por el contrario, el movimiento trans ha sido mediatizado y monetizado (como el caso Kardashian) desde el inicio, y el reconocimiento que les costó a la comunidad LG 60 años, les tomó 3-4 años a la comunidad trans, visibilizarse, ser considerablemente aceptada, porque traían el apoyo monetario de muchas industrias (farmacéutica, mediática y del entretenimiento, de la moda, por ejemplo); esta es una industria de billones de dólares mundialmente, el mercado de la transición médica, y está lucrando a partir de la infancia.

Es de esta manera que se consolida el llamado "transfeminismo", la solidificación "metodológica" e "identitaria" de la coyuntura farma-queer-trans-feminista. ¿Por qué todo entre comillas sarcásticas? porque a pesar de contar con sus exponentes de la Teoría Queer y sus exponentes del Transfeminismo propio, este movimiento presenta serios huecos en cualquier nivel en el que se le quiera analizar, y su metodología de proselitismo es aún peor.

El transfeminismo da la apariencia de ser importante, pero porque esta inflamado en dinero, no porque represente un conjunto bien integrado, sustentado, ampliamente adoptado y representante mayoritario de quienes supuestamente representa; va por ahí tumbando puertas con su mazo de oro, como vendedor de puerta en puerta con actitud de secuestrador, como arrogante hijo de político presumiendo los logros de su familia (y carencia de logros propios), o como el típico "gangster de barrio" puberto sin trayectoria ni pandilla, básicamente el representante dentro de los temas sociales del arquetipo cliché de las estrellas contemporáneas del show bussiness.

Puede parecer una mala broma, pero de verdad que haciendo un análisis más completo que el que puedo meter en este resumen, y de verdad les invito a hacer dicho análisis multivectorial, nos damos fácilmente cuenta por qué el transfeminismo se integra de la manera en la que lo hace hoy en día, y también se explica por qué aparece justo ahora en la cúspide, ya en caída libre hacia el precipicio de la doctrina neoliberal. Durante décadas, el neoliberalismo ha hecho un trabajo intenso de globalización, de erradicación de identidades gregarias comunitarias locales a favor de una visión "cosmopolita" de la realidad, es decir, pasar del paradigma de un mundo multicultural, con muchas realidades, a un mundo con una sola realidad global, ejemplos de esto son las múltiples instituciones artificiales emanadas de la guerra, que surgen de la mente del vencedor que hasta hoy ha sido el bloque neoliberal del mundo: la Organización Mundial de la Salud, la Organización de las Naciones Unidas, la Declaración de los Derechos Humanos Universales, el Banco Mundial, la Organización de los Estados Americanos, la Unión Europea. En fin, la cantidad de instancias globalizadoras es tremenda, y basta con leer un poco sobre ellas para comprender por qué digo que "nacen del neoliberalismo global", esto ni siquiera está ya en duda, es un hecho y puede estudiarse fácilmente.

El neoliberalismo se esforzó mucho por globalizar la cultura occidental del consumo, el orden y estilo de gobierno del mundo, arrasó casi al punto de la extinción con la multiculturalidad y obviamente esto sumergió al animal humano en una crisis interna muy profunda. ¿Por qué la humanidad respondió de esta manera, en su psique, al neoliberalismo? porque el neoliberalismo forza la psique humana hacia algo a lo que ella no está programada por la naturaleza para hacer, o mejor dicho, para ser: un individuo. El ser humano, el animal humano, no es individual, es una criatura plenamente gregaria, claro que lo individual juega un papel sumamente importante dentro de la psique humana, pero les haría la invitación cordial a leer muchísimo (lo siento pero no exagero, este texto no sale de mi ignorancia y mis buenos deseos, sale de una lectura extensa y un conocimiento profundo del ser humano) sobre la psique humana, y en todos los mejores trabajos al respecto de la humanidad se encontrarán que la naturaleza última del ser humano es la naturaleza social, el ser humano enloquece, literalmente, cuando se le aisla, ni siqueira sabe comportarse como "animal" ¿por qué? porque no existe tal "animal", porque el único animal que el animal humano saber ser─está programado para ser─es el animal humano.

La individualidad rampante ha llevado al ser humano, en su aparente "soledad", a descubrir que sin pautas sociales simplemente no se puede identificar con ninguna otra cosa. Al destruir el neoliberalismo la identidad comunitaria, por usos y costumbres, de cada localidad, destruyó el mismo epicentro de lo que significa «ser humano», es decir, «ser social», un ser de hábitos, de usos y costumbres, de imitación, de cultura y tradiciones. Y al sentir esto, la humanidad comienza a añorar eso que le genera un hueco, un vacío en su identidad, justamente lo que la Teoría Queer, el feminismo, el existencialismo, el estructuralismo, y hasta el transfeminismo han querido explicar a su manera, la gran diferencia radica en que el feminismo iba por un genial camino, igual que otras escuelas de pensamiento, mientras que la Teoría Queer y su descendencia el transfeminismo se quedan cortos pero por años luz si así se quiere ver, simplemente es una escuela de pensamiento interesante pero sin futuro.

Por qué creen que el transfeminismo y la Teoría Queer pregonan haber ya revolucionado el mundo y cuestionado "hasta la raíz" las identidades de género, pero siguen sin poder explicar al público cosas básicas de su propia teoría como ¿qué significa ser mujer? simplemente contestan que es una sensación interna de "ser mujer" y externamente lo representan usando faldas, cabello largo, maquillaje y en el peor y más triste de los casos se comportan como descerebradas, porque "una mujer es simplona, superficial y boba", y así se siente ser mujer: tonta. Y en el caso de ¿cómo se siente desde el transfeminismo ser hombre? buenPor qué creen que el transfeminismo y la Teoría Queer pregonan haber ya destruído el mundo, y cuestionado "hasta la raíz" las identidades de género, pero siguen sin poder explicar al público cosas básicas de su propia teoría como ¿qué significa ser mujer?o pues responden lo mismo, que es una "escencia masculina" y lo exteriorizan siendo tosco, agresivo, descuidado y greñudo, y en el más ridículo de los casos se presentan como "mujeriegos, violentadores y orgullosos de ser patanes", porque claro, la escencia deconstruída del macho es ser un bruto. En pocas palabras, el transfeminismo o coyuntura farma-queer-trans-feministaliberal que es lo mismo, pretende destruir el mundo actual sin más proyecto posterior que garantizarle a todo mundo el "derecho a transicionar quirúrgica y hormonalmente al género opuesto", y ese es su objetivo, y en eso se resume su propuesta a futuro, luego de haber reducido el mundo a cenizas.

El transfeminismo, en su intento por coronarse como el único feminismo, convierte al feminismo histórico en lo que menos necesitaba convertirse

Los viejos métodos del patriarcado y el machismo se replican en el transfeminismo; se superpone el "derecho a la mujer atrapada en el cuerpo de un hombre" para transicionar a su verdadera identidad imaginaria, a la propuesta real del feminismo que hasta hace no mucho era básicamente todo lo contrario a lo que el transfeminismo proponía: abolir el género para que las infancias pudieran crecer experimentando sus vidas internas y externas como su propia curiosidad les llevar a experimentarla, replicando aquello que les fuera más agradable de su entorno, que eligieran su orientación sexual con base a la confianza y sus propios impulsos, y construyeran una identidad sexual saludable sin ser constantemente bombardeadæs con creencias limitantes al estilo "el azul es solo para niños y el rosa solo para niñas", "las niñas deben jugar solo con muñeca y los niños solo con pistolas", "las niñas buenas no hacen deporte ni disfrutan de su cuerpo", "los niños buenos no muestran emociones y siempre son agresivos", creencias que han dañado a muchas generaciones y han provocado un malestar social generacional desde hace siglos.

El transfeminismo ha venido, literalmente, no es exageración, a decir que "siempre no" siempre no hay que abolir el género sino fomentarlo, que es la categoría de sexo biológico la que es un invento macabro del sistema patriarcal, no es la opresión histórica por la biología de la mujer la que ha llevado al hombre biológico a oprimirla durante siglos, es la "identidad de género" la que ha llevado al patriarcado a oprimir no solo a aquellas "personas que se identifican como mujeres independientemente de que tengan o no útero" sino que quienes han sufrido más a lo largo de toda la historia son las mujeres-trans y por eso ellas son el sujeto político del nuevo feminismo liberal transactivista queer. Es una reverenda patada en los huevos este delirio que cargan como "teoría", esta doctrina anti-científica, es un fenómenos que surge de la ignorancia absoluta, del oportunismo parasitario, de la autoindulgencia cúspide del neoliberalismo, y encima de todo esto la crueldad, intolerancia, e ímpetu agresor expansionista con el que empujan esta nueva agenda quimérica solo se equipara a la crueldad, dogmatismo y estupidez del patriarcado hegemónico.

Claro que este texto es solamente un resumen introductorio. Es necesario hacer una disección meticulosa, sistemática y profunda de sus principios, peticiones y objetivos, para entender por qué el transfeminismo se presenta no solo como un problema importante, como una pandemia ideológica de la ignorancia, sino también una amenaza contra la salud, un movimiento completamente sintomático del decaimiento neoliberal, una puesta en escena montada por la industria farmacéutica, la industria del entretenimiento y de la moda, así como del mundo de la política conservadora que se regodea en el quiebre interno tanto de las "izquierdas", la ruptura del feminismo, y el conflicto entre los dignos movimientos que representa el "alfabeto" del LGBTTTQIA+, que como ya vimos antes existen cada uno por sí mismo como procesos totalmente separados, y claro, aunque es cierto que mucho de esto surgió a raíz de la Teoría Queer y su extraña manera individualista de resolver la realidad, por sí solo representa solamente una visión más del mundo, y mientras no adoptaba este ímpetu expansionista con ambiciones de "civilizarnos y conquistarnos" por la fuerza a los ignorantes sin fe en su doctrina, todo estaba bien, esa Q representaba una propuesta más que el tiempo y la voluntad de los pueblos decidiría si perduraba o simplemente se desvanecía.

https://twitter.com/BuckAngel/status/1254852427959816192
[inicio de cita]>

Cada que ustedes atacan la biología están atacando mi transición. Yo nací mujer, y he transicionado usando asistencia médica para vivir completamente "hombre" el día de hoy. Sigo siendo biológicamente mujer y siempre será así. Es transfóbico decir que la biología no existe.

[fin de cita // referencia de cita]> Buck es de las primeras mujeres que transicionaron a ser hombres, es decir, de los primeros hombres trans asistidos por terapia de hormonas y quirúrgica. Hoy el transfeminismo lo agrede constantemente, porque a pesar de que se reconoce como hombre-trans, no se obsesiona con que lo reconozcan como un hombre biológico, como a las transfeministas les gusta.

La situación de lo trans (así como también la diversidad sexual en general) ha existido desde siempre en este planeta, no se niega su existencia, ni se pretende decir que sea un fenómeno moderno, y mucho menos un fenómeno de orden negativo o perjudicial en sí mismo, ¿cómo podría eso argumentarse? pues si sabemos de Historia deberíamos entender que es una realidad totalmente común a diferentes culturas en diferentes épocas, y hay que dejar eso super claro: la homosexualidad, la bisexualidad, el travestismo, y el transexualismo/transgenerismo son parte de la realidad Historica de todo el Planeta tanto como la heterosexualidad. Esta diversidad en cuanto a lo sexual es simplemente una condición de vida común de todos los tiempos, igual de positiva y negativa que cualquier otra que atraviesa la Historia humana.

El transfeminismo, al romper la pared del hermetismo femenino (valga la redundancia) del feminismo, deja entrar a cualquier oportunista a su espacio seguro, literal y figuradamente, pero al transfeminismo parece que se les olvida en qué mundo viven, creen que solamente existe la gente "buena" y que al levantar ciertos candados, que por cierto el feminismo ha tenido que luchar para implementar para proteger a la mujer, creen que simplemente esto va a atraer a una oleada de gente trans "buena", porque al parecer no conocen la maldad en sus almas que nacieron en cuerpos equivocados. Pecan de inocencia, y encima de eso pecan de ignorantes, pues su manejo retrógrada de las ciencias está llevando a las farmacéuticas a ofrecer sus procedimientos hormonales y de transición quirúrgica a cada escuela primaria del mundo, poniendo en riesgo la salud de la infancia de todo el planeta ¿y estaré exagerando al decir "todo el planeta"? de verdad me encantaría estar exagerando, pero no: la coyuntura farma-queer-trans-feministaliberal que representa el transfeminismo está echando la casa por la ventana (todo ese dinero que la industria farmacéutica, del entretenimiento y de la moda les inyectó en unos pocos años) con tal de lograr una supremacía y representatividad político-legal en cada país del mundo ¿suena a conspiración? quizás, pero más que nada es, como dije antes, la cúspide de la ignorancia neoliberal en decadencia hablando a través de individualidades en una búsqueda desesperada por identidad social.

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El transfeminismo ha abierto una grieta en la pared que separaba al feminismo del Mundo, y se desborda peligrosamente

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agosto 12, 2020 | Sección: cultura | Artículos sobre: temáticas que invitan a la reflexión sobre todo aquello que atañe al erotismo, la sexualidad, y el género, temas sobre las relaciones culturales que atraviesan tanto a nuestro imaginario colectivo como a la práctica cotidiana,

¿Se estará exagerando al decir que el transfeminismo va por conquistar “todo el planeta”? de verdad me encantaría estar exagerando, pero no: la coyuntura farma-queer-trans-feministaliberal que representa el transfeminismo está echando la casa por la ventana (todo ese dinero que la industria farmacéutica, del entretenimiento y de la moda les inyectó en unos pocos años) con tal de lograr una supremacía y representatividad político-legal en cada país del mundo ¿suena a conspiración? quizás, pero más que nada es, como dije antes, la cúspide de la ignorancia neoliberal en decadencia hablando a través de individualidades en una búsqueda desesperada por identidad social.

Estos son solo unos de los tantos problemas que presenta el transfeminismo actual al mundo

  1. Niegan la ciencia: rechazan categóricamente la biología, argumentando que es una invención patriarcal, y postulan que lo importante no son los cromosomas, los genitales, ni las hormonas propias del cuerpo, sino “el género percibido” mentalmente. Esto es un signo de fascismo considerable.
  2. Desconocen cómo funcionan las ciencias: citan un puñado de “investigaciones recientes” y aseguran que ese par de investigaciones recientes significan un cambio de paradigma en las ciencias ¿por qué? porque en su reducido conocimiento de cómo operan las ciencias creen que una sola investigación reciente significa una revolución científica.
  3. Ponen en peligro todo el avance logrado por el feminismo hasta la fecha: la lucha de siglos que los grupos de mujeres han llevado para visibilizar la violencia ejercida en su contra por razones de opresión sexual─lo biológico─y por la perpetuación de roles sexuales denigrantes, es decir el concepto de género─por el lado social─hoy viene a ser “cuestionada”, de un día para otro, por esta coyuntura oportunista de una manera sumamente agresiva, sin acuerdos y con una actitud supremacista intolerante al debate y a la negociación.
  4. Buscan de entrada una supremacía absolutista en representatividad política y legal: esta coyuntura no empezó buscando influir en los valores comunitarios, avanzando pacíficamente por medio de los razonamientos, sino que comenzaron comprando puestos políticos, silenciando a la mujer, haciendo proselitismo manipulador en las sombras intentando coptar poblaciones vulnerables. Otro foco rojo del fascismo.
  5. Estan inflamados en dinero: la industria farmacéutica, la industria del entretenimiento, la industria de la moda, han inyectado cantidades billonarias en esta doctrina y la han convertido así, en menos de 5 años, en un monstruo con aspiraciones de dominación mundial. Parecen importantes, parecería que no son una minoría desquiciada, pero esto es porque tienen dinero, no porque tengan apoyo y bases sólidas. Su base de apoyo mayoritariamente consiste en púberes buscando los “movimientos” más locos que ofrezca el mercado ¿recuerdan en los 90’s cuando de pronto todas las niñas de 12 años decían ser lesbianas, y al poco tiempo se les olvido, y ya solamente la cantidad “normal” de lesbianas siguió siendo lesbiana? bueno, es lo mismo. Hoy está de moda el ser trans, y las farmacéuticas y Hollywood lo saben y lo van a aprovechar e invertir en ello, pues su ganancia siempre regresa duplicada.
  6. Funcionan como una verdadera Inquisición moderna: cada vez que logran un puesto político o de influencia, lo usan para censurar y castigar a quien se atreva a poner en duda su dogma. Esto es otra señal de fascismo, y es bastante grave.
  7. Utilizan el chantaje dentro de su adoctrinamiento para coaccionar poblaciones: acceden a las escuelas, por medio de iniciativas y campañas de “educación sexual” donde lo que realmente hacen es proselitismo de su dogma y su agenda. Tergiversan datos, malinterpretan información científica a su conveniencia, y asustan a las madres y padres argumentando que sus hijas e hijos pueden haber “nacido en el cuerpo correcto” pues el cerebro “tiene un género” y han inventado la categoría de “infancias trans” para poder argumentar que las infancias pueden suicidarse más grandes si no se atiende su “identidad de género” a tiempo con hormonas y cirugías de transición para así corregir sus cuerpos para que así correspondan con su “identidad autopercibida”.
  8. Promueven una idea incorrecta sobre el lesbianismo y la homosexualidad masculina: fomentan la idea de que una persona homosexual, antes que homosexual, probablemente se trata de una persona “nacida en el cuerpo incorrecto” es decir, una persona trans, y que por lo tanto debe hormonarse y pasar por el quirófano para corregir su cuerpo.
  9. Esta idea retrógrada que manejan sobre la homosexualidad es equivalente a las «terapias de conversión» que empujaba la iglesia católica en su intolerancia con la homosexualidad: las madres y padres homofóbicos, que aún hay muchos sobre todo en sociedades profundamente religiosas, parecen estar más de acuerdo con la idea de que sus hijas e hijos “nacieron en el cuerpo” equivocado y por lo tanto empujarles a tratamiento hormonal y quirúrgico, antes de simplemente aceptar que puedan ser homosexuales; básicamente son el equivalente moderno de dichas terapias que prometían “quitarle lo homosexual a su hijo”.
  10. Forzan la presencia de hombres queer, de mujeres-transgénero que básicamente son hombres travestidos que se identifican con una performatividad femenina, de mujeres-transexuales que son hombres que toman hormonas y se someten al quirófano para sentirse como mujeres, en espacios separatistas femeninos: acusan a las feministas radicales abolicionistas del género de “transfóbicas”, robándose el término de la lucha LGB, es decir la «homofobia», pero usando dicho término a su conveniencia en situaciones que ni siquiera lo ameritan. En general es una doctrina muy oportunista y trepadora.
  11. Las mujeres feministas abolicionistas de género han dejado ya varias veces muy claro que no rechazan a los hombres trans (que son mujeres de nacimiento) del movimiento feminista y de hecho les consideran parte nuclear del mismo pues nacieron mujeres, y que tampoco rechazan a las mujeres trans por completo del movimiento feminista, pero que al haber nacido hombres, tienen ciertas condiciones mutuas que deben respetarse sin confundir las dos luchas por separado: el feminismo de mujeres y el transfeminismo de las mujeres trans. A pesar de esto, el hostigamiento y el nivel de violencia al que inmediatamente escalan las transfeministas es absurdo y reaccionario.
  12. El transfeminismo forza la presencia de la mujeres-trans en los deportes femeninos: existen muchos ejemplos en este ramo en donde mujeres-trans por sus características físicas de hombres biológicos están desplazando a las mujeres de sus deportes por obvias razones, de no ser separatista en cuanto a sexo el tema de los deportes, las ligas masculinas y femeninas simplemente no existirían y serían deportes mixtos, y no lo son.
  13. No representan a toda la comunidad trans: muchas veces el transfeminismo se atreve a hablar como si representara al 100% de las comunidades transgénero o transexuales, lo cual es una completa mentira. Existen comunidades llamadas trans-críticas que son mujeres y hombres trans que apoyan al movimiento del feminismo radical, respetando su separatismo, llegando a acuerdos operativos y separando sus comunidades y sus luchas, y juntándose solo cuando ambas partes están bien de acuerdo al respecto: esto si es movimiento inteligente, solidario y genuino.
  14. Hablan del transfeminismo como si representaran a todo el “alfabeto de la diversidad” LGBTTTQIA+: como veremos más adelante, el LGBTTTQIA+ no es un solo movimiento, no es una especie de hidra de varias cabezas, son varias comunidades con diferentes historias, diferentes principios y diferentes objetivos que claro que llegan a confluir de vez en cuando, pero no son una especie de ejército a las órdenes del transfeminismo. Y de hecho, el transfeminismo les está haciendo muchísimo daño.
  15. En un giro argumental totalmente inesperado, el transfeminismo abraza no solo el género, que el feminismo intentó abolir con tanto esfuerzo teórico hermosamente argumentado, sino otras cuestiones retrógradas: el transfeminismo aseguro que de hecho “sí existen juguetes, colores, ropa y juegos de niñas y de niños” y es en base a estas “actitudes de niños y de niñas” que al parecer vienen pre-programadas de fábrica en las almas femeninas y almas masculinas (que a veces nacen en el cuerpo equivocado, según el transfeminismo), que exteriormente podemos darnos cuenta si una bebé de 4 años, o un chiquillo de 7 años, son almas que nacieron en un cuerpo con el “género” equivocado. Suena ridículo e inverosímil ¿cierto? pues lamento comunicar que estos son de los pilares argumentativos, escritos incluso en libros y panfletos “educativos” del transfeminismo.
  16. Su categoría inventada de “infancias trans” la usan para empujar las terapias de hormonación y cirugías de genitales desde la infancia: existen varias anomalías que se categorizan como “intersexualidad” (justamente la I dentro de LGBTTTQIA+) y que tienen que ver con desórdenes cromosómicos, y que pueden tratarse de varias maneras, no necesariamente con hormonaciones y procedimientos quirúrgicos, pero el transfeminismo, al ser financiado por las grandes farmacéuticas se han convencido que la única manera de “salvar” a estas “infancias trans” es por medio de procedimientos farmacéuticos. Aquí un ejemplo, de un libro básico de Psicofisiología que habla de cómo, desde hace muchos años, las diferentes anomalías del desarrollo se tratan con otros métodos:

A finales del siglo XX nace una versión del feminismo que se divide de su tradición separatista (entre hembras biológicas humanas) y termina fusionándose con unos movimientos conocidos como queer, así como con el transactivismo─los cuales incluyen a machos biológicos dentro de sus filas─para finalmente convertirse en uno solo, que luego de haber comenzado como un movimiento, se consolida─lamentablemente─en la doctrina absolutista hoy conocida como transfeminismo, cobijando no solo a mujeres biológicas sino también a hombres biológicos que se autoidentifiquen como mujeres o personas “no-binarias”.

Es esta doctrina transfeminista la que se presenta en los ultimos años como una agresiva agenda política en sí misma, pretendiendo centralizar por medios políticos y legislativos─de una manera totalmente globalizada y de marcados rasgos neoliberales─sus principios infundados, como si se tratara de un dogma religioso único, universal y sobre todo incuestionable.


Un poco de historia al respecto

La llamada Teoría Queer se conforma alrededor de sus pensadoræs en los 90’s del siglo XX, y toma inspiración en el llamado post-estructuralismo─en el cual suele encasillarse a autores como Foucault por ejemplo─que suele versar sobre la construcción social de discursos incrustados en el uso y la formación misma del lenguaje, así como sobre las dinámicas de adoctrinamiento y repartición de poder que estos lenguajes-discursos logran para de esa manera darle forma a las sociedades.

En general la Teoría Queer busca explicarse la formación y la replicación de las dinámicas sociales preponderantes, que suelen ser patriarcales, y cómo estas generan un ambiente social restrictivo, insuficiente para explicar una serie de fenómenos de la expresión de todo lo relacionado con el sexo, como orientación sexual, performatividad de la sexualidad, los conceptos biológicos, el género y los roles, así como obviamente da mucho peso a asuntos como la discriminación, la opresión, el abuso por parte de las estructuras fuertemente patriarcales sobre las personas “queer”, que en inglés significa “torcido”, en contraposición a lo “straight” que significa recto y que hace referencia a una sexualidad recta/normativa en contraposición a sexualidades torcidas/anormales.

Es justo en este punto, de la reflexión sobre el rígido y punitivo sistema patriarcal, donde de pronto se encontró con la teoría feminista allá en los 90’s. Este entrecruzamiento se dio sobre todo en el ámbito de la interseccionalidad feminista (la evaluación de diversas dinámicas de opresión y discriminación por cuestiones sociales, económicas, territoriales y multiculturales en un afán de retirarle los sesgos “blancos”, occidentales, y socioeconómicamente privilegiados al feminismo moderno), y es de aquí que nacen dos caminos muy separados en el feminismo, aquellas mujeres que toman en cuenta la teoría queer como un interesante referente para reflexiones feministas, pero sin necesariamente mezclarlas en un solo movimiento, y aquellas personas que eligieron conformar un mismo movimiento de ambas y que se denominan transfeministas.

Ahora, una cosa hay que separarla bien en este punto del análisis presente, por un lado tenemos al postestructuralismo y las personas representativas de esta teoría queer, es decir, el cuerpo teórico con lo interesantes y reelevantes que estos pueden resultar, y por otro lado muy diferente tenemos la práctica popularizada que se desencadena actualmente como un movimiento masificado, y que a pesar de que, como dije, la teoría queer puede ser muy noble, el movimiento ya masificado ha tomado un curso no solo cuestionable sino repulsivo y peligroso por sus métodos.

¿Por qué hago la distinción tan tajante entre teoría y práctica? porque es solamente la práctica la que está desviándose por un camino de la intolerancia, de hipervigilancia policial, lo cual resulta violentador con la diversidad, no así la teoría, que puede llegar a ser sumamente interesante y enriquecedora; más adelante veremos bien argumentadas las razones por las que lo describo como intolerante y policial, y como esto va incluso en contra de la misma teoría y sus objetivos originales, demostrando que es la practica irreflexiva y masificada la que está viciada, y no sus raíces necesariamente. Es importante mencionar que ni siquiera tenemos que conocer la teoría en su totalidad para darnos cuenta del daño que representa esta coyuntura farmacéutica-trans-queer para el mundo entero.

Dominar no es lo mismo que invitar

El mundo es multicultural, y cada pueblo es soberano y responsable de sus propias costumbres; la humanidad no esta obligada a llevarse bien, ni nuestras costumbres están obligadas a agradarle a todo mundo, y es de esta manera que tanto el intervenir para cambiar las costumbres de una zona, como el pretender expandir la cultura propia por la fuerza hacia otras zonas, ambas son dos caras de la misma moneda, y siempre son actitudes simplemente inaceptables.

La Alemania nazi pretendiendo llevar su “raza perfecta” al mundo entero, o EEUU cada que anuncia que le llevará “libertad y democracia” a países que no pidieron su opinión, socialistas forzando su ideología por considerarla “mejor” que otras, proyectos de nación que arrasan con culturas originarias para consolidar su propio proyecto por considerarlo “más civilizado” que las costumbres de otros pueblos, en fin, la historia está llena de estos ejemplos que casi siempre van de la mano: intervenir directamente en donde no nos solicitaron o pretender expandir nuestras costumbres solo porque nos parecen “mejores” que otras.

¿Por qué los discursos que pretenden universalizar conceptos o valores deben ser siempre una señal de alerta? por esas razones planteadas arriba. Si bien una propuesta informada, bien argumentada, sólida en sus bases y sin intenciones de ser forzada a toda costa, podría resultar en un grandioso aporte para toda la humanidad, lo contrario puede resultar en un desastre cuyas consecuencias no deberían pasarse por alto cuando aún es tiempo de contenerlas, antes de que logren expandirse.

¿Quién se imaginaría que poblaciones enteras como las de Alemania, Italia, Japón, caerían en el embrujo de una idea de superioridad racial en tan poco tiempo? y lo mismo va para muchas religiones, sectas, grupos de la mafia que han encontrado sus adeptos de la misma manera. Usualmente, todas estas olas de “formas de pensamiento” basadas en reverendas estupideces sin fundamento han comenzado así, en las sombras, para luego expandirse como pandemias del pensamiento, y para cuando la humanidad se da cuenta del problema desatado, es muy tarde y las consecuencias son prácticamente irreversibles.

hemos sido testigæs de como la semilla de la estupidez germina en cualquier tierra.

Por supuesto que han habido muchos aportes beneficiosos, en ciertos contextos, que se han universalizado por así decirlo, pero estos justamente han surgido de las necesidades locales y la aceptación pacífica de dichos conocimientos a partir de sus argumentos y capacidad de representar las realidades de cada población soberana. El modelo Heliocéntrico, las Matemáticas, la Física y la Química, la Declaración de los Derechos Humanos, las Olimpiadas, la meditación budista y el yoga, son todos ejemplos de beneficios no impuestos por la fuerza, sino adoptados por sus cualidades positivas en el momento en el que se adoptan.

Es por todo lo anterior que toda propuesta, de cualquier índole, cuando se presenta como un candidato a universalizarse, debe tomarse con cuidado, nunca dije desecharse o eliminarse sino de tener precaución, porque en una de esas estamos dejando entrar de nuevo al enemigo, al racismo, al clasismo, a las ideas intolerantes y supremacistas, ya ha pasado antes y seguirá ocurriendo, porque nuestras mentes humanas no son perfectas como para detectar todas las amenazas a simple vista.

El fracaso: cuando a una propuesta no le importan los contexto

Amontonar no es lo mismo que sumar

Cuando alguien habla sobre «inclusividad», usualmente bota a la mente el término LGBTTTQIA+ ¿pero qué es el LGBTTTQIA+ como para ser un referente de inclusividad? Dicho término describe varios sucesos históricos muy diferentes─extremadamente diferentes─y no debería ser abordado como un solo concepto o una sola “lucha” social. Para empezar hablemos del LGBT, pero solo la primera T. LGB describe una comunidad plenamente de orientaciones sexuales, homosexuales hombres o mujeres y bisexuales hombres o mujeres, que no distingue si aceptan o no su cuerpo, sino que representa con qué tipo de personas les excita la idea de tener sexo y les complace e ilusiona la idea de conformar un equipo, pareja, compañerismos múltiples, u otras posibilidades de la misma índole. Esta comunidad, en específico la homosexual, llevan una verdadera lucha de décadas por lograr visibilizar sus causas y apenas a finales del siglo XX y a inicios del XXI comienzan a ver luz al final del túnel con respecto a representatividad y presencia en los diferentes ámbitos de la vida (políticos, de salud, del entretenimiento, de justicia), así como una aceptación generalizada mayor a la idea que conocemos como “homofobia”, la cual realmente represento el estado afectivo-mental del público en general en décadas e incluso siglos pasados, exceptuando claro al Mundo Antiguo el cuál tenía su propia interpretación, mucho menos desfavorable que el mundo medieval o el mundo moderno por ejemplo. La homofobia (y recordemos este punto de las fobias para más adelante por favor) de verdad representaba un rechazo irreflexivo, agresivo y enérgico ante la presencia o la sola idea de la homosexualidad.

Ahora, la primera T de LGBTTTQIA+ representa a la comunidad Travesti, la cual viene representando un gradiente interesante en el análisis entre la identidad sexual y la preferencia sexual. Hay más hombres travestis que mujeres travestis; no todos los hombres travestis son homosexuales, por ejemplo, y los hombres travestis que pasan de la performatividad del sexo opuesto (actuar “como mujer”) por cuestiones de entretenimiento, relajación o gusto, a identificarse plenamente con este, principalmente por una condición afectiva seria conocida como «disforia de género», con y sin operación de características sexuales primarias (vaginoplastia) y secundarias (senos, caderas, voz), pasan a ser transgénero o transexuales, que son las siguientes dos T’s.

Es así que llegamos a la segunda y tercera T (seguimos hablando del LGBTTTQIA+) que vienen siendo transgénero y transexuales. Estas personas comparten la característica de presentar una condición afectiva-mental conocida como «disforia de ǵenero», la cual en ningún momento les convierte en gente “enferma” peyorativamente, sino en personas que presentan ciertos rasgos que probablemente dicten su comportamiento durante toda su vida y que de así elegirlo, libremente, pueden optar por asistir a terapia para trabajar su condición y así vivir en plenitud y sin pesares sus vidas. Esta condición les genera una insatisfacción y ansiedad extrema con relación a sus cuerpos, lo cual les lleva a explorar la posibilidad de estar existiendo en “un cuerpo equivocado”, similar a otros casos en donde las personas simplemente desconocen partes de sus cuerpos, como un brazo, una pierna o una mano, y que juran que esa parte suya no les pertenece, y sufren gran ansiedad al no poder “huir” de esas partes de su propio cuerpo que al sentirlas ajenas, les asechan, más que formar parte de ellas.

Existen muchas condiciones afectivas-mentales que no son necesariamente “culpa” de quien las experimenta, como la bulimia, la anorexia, la esquizofrenia, la depresión, entre tantas otras, y que cada una presenta una gravedad diferente y un cuidado diferente, pero que ninguna de ellas convierte a quien las experimenta en entidades inferiores o culpables de sus condiciones. Ahora bien, no toda disforia necesariamente debe tratarse con un cambio de sexo con hormonas y operaciones, o de identidad sexual en lo performativo; si bien puede ser una opción, jamás debería considerarse la única. Por ejemplo, hay casos de depresión que pueden mejorar con terapia, sin necesariamente recurrir a fuertes medicaciones de por vida, o por ejemplo, la epilepsia es una condición altamente diversa en sus causas, magnitudes y presentaciones, y no todas deben ser tratadas con terapias de electrochoques o con los mismos medicamentos y hacerlo de esta manera seria necio, irresponsable y contraproducente.

Entonces, decíamos que la transexualidad así como el transgenerismo comparten la disforia, la cual les empuja a buscar una identidad con el sexo opuesto en esa búsqueda intuitiva de aceptar sus propios cuerpos, aunque es un hecho también que no todas las personas transgénero o transexuales, una vez que hacen la transición ya sea performativa o quirúrgica y hormonal, se hallan en paz con su condición original de desconocimiento de sus cuerpos.

Esta comunidad representa una situación un tanto engañosa, pues si bien el transgenerismo (sin operaciones ni hormonas) ha existido durante toda la historia humana a la par que las personas “conformes” con sus cuerpos y sexo biológico, es hasta hace recientemente que comenzaron a visibilizarse desde el interior de la coyuntura de las preferencias sexuales, es decir del LGB y terminaron de diferenciarse del travestismo como comunidades separadas en su propia identidad. Para ejemplificar mejor esto anterior, durante los sucesos de Stonewall, en los 70’s, años en los que surge la primer celebración del orgullo LGBT, siendo esta la primera T de trasvestis, los conceptos de «transgénero y transexual» eran apenas germinales, se usaban muy poco aún. Es ya alrededor de inicios de los 2000 que principalmente la industria del entretenimiento comienza a presentar el transgenerismo y la transexualidad con algunos personajes famosos, y con esto el tema comienza a popularizarse rápidamente, y al contrario de lo que ocurrió con el tema Lesbo-Gay-Bi-Travesti, la segunda y tercera T nacen con “torta bajo el brazo”, pues mientras al LGBT les toma décadas lograr presencia, visibilización y representatividad, la transexualidad y transgenerismo logran financiamiento (¿recuerdan lo de las “estrellas” multimillonarias del entretenimiento trans que mencioné?), visibilización mundial y rápidamente alcanzan una representatividad política y social avasallante, a pesar de, obviamente, representar una minoría en términos de población mundial.

Ahora, pasamos a la Q. Esta letra representa a las personas que se adscriben a la identidad queer. Esta identidad es muy interesante pues plantea un quiebre social importante debido a que si bien queer puede representar lo homosexual, lo bisexual, asexual, lo trasvesti, lo transgénero o transexual, entre otras identidades, lo hace sin un interés en encajar dentro del sistema hegemónico. Justamente nace de la inconformidad de ciertas comunidades disidentes identitarios-sexuales con respecto a la aparente conformidad social y política que comenzaron a exhibir el LGBT “clásico” y que buscaban más plantearse como partes de la realidad común junto a la heterosexualidad y la estructura patriarcal. La Q hasta cierto punto funciona como una especie de comodín vaya, puede representar totalmente a cualquiera de las otras letras del LGBTTTQIA+ pero de una manera «disidente», y en esto radica su no-intercambiabilidad por los otros términos, pues sus raíces son marcadamente rebeldes y no conformistas. Lo queer no busca encajar dentro del sistema de pensamiento común, ni armarse un nicho junto a las demás posibilidades sociales, sino que buscan cuestionarlo y tienen como objetivo, de hecho, desaparecerlo e instaurar una nueva visión del mundo.

¿entonces no son lo mismo los LGBTTTQIA+? no, no lo son, y hay que abandonar esta noción aglutinante

Es en esta intersección de la rebelía en donde la última ola del feminismo comenzó a aproximarse a lo queer, tanto en sus estudios como en su actuar: la manera en la que el feminismo cuestionaba la estructura social desde la raíz, proponiendo un replanteamiento de la realidad misma desde un enfoque sin estructuras patriarcales, y obviamente inconforme con “formar parte” de la sociedad actual. Es justamente este asunto de “replantear toda estructura” en donde además del feminismo, también la transexualidad y el transgenerismo se aproximan al discurso queer, proponiendo que no es el sexo biológico─discurso que reconocen como una invención del sistema patriarcal para someter al ser humano─lo que hace a alguien “mujer” y “hombre”, sino la «autopercepción» y la construcción de la identidad individual, por lo que un hombre-trans puede bien ser equivalente a un hombre a secas, y lo mismo para una mujer-trans, no existiendo ningun tipo de argumento o parte de la realidad que realmente impida que una persona que mentalmente se conciba como hombre, a pesar de haber nacido con útero, pueda simplemente ser un hombre para la realidad.

La situación de la reelevancia de la Teoría Queer en la actualidad es un caso muy interesante en el estudio del postmodernismo en muchos nivele para quienes gustan y conocen de ciencias. Es muy fácil caer en los sofismas o lógicas insuficientes que la coyuntura trans-queer-feminista propone si no se tiene el suficiente conocimiento científico, solamente porque “suena” novedoso, rebuscado, y sobre todo porque apela al placer humano, y promete nuevas formas de interpretar y experimentar el placer, lo cual no sobraría decir que se trata de una carencia muy marcada en el post-modernismo actual. Es cierto que la coyuntura trans-queer-feminista cuentan con un puñado de teóricæs de lo queer, personas que de verdad aportan preguntas interesantes, pero que para los alcances y objetivos que diseñaron tales preguntas resultan insuficientes y en muchos de los casos se ven totalmente rebasadas sus conclusiones por otras escuelas de pensamiento que ya han planteado situaciones similares y han llegado a soluciones, por mucho, más útiles y sustanciales.

En su intento por redescubrir el hilo negro, la Teoría Queer, como dije antes, se obsesionó con la idea de crear un mundo nuevo, esto con un cuerpo teórico insuficiente para tal proeza, basándose en un puñado de conjeturas muy recientes y sesgadas «a modo», haciéndolas pasar por “revelaciones del mundo moderno” y procurando elevar dichos estudios germinales a leyes universales en menos de 15 años, y sobre todo partiendo de la individualidad como axioma de la realidad.

En resumidas cuentas la Teoría Queer es un intento insuficiente por sacudir todo ámbito del conocimiento humano, la filosofía, la ontología, la epistemología, la biología, la psicofisiología, la historia, la anatomía, la química, la física, el psicoanálisis, la medicina, y como dije antes, de contar con un suficiente conocimiento de las ciencias se encuentran fácilmente los huecos gigantes que esta teoría dejo a su paso.

Como conclusión de esta sección, es importante comprender por qué el aglutinar historias tan diferentes de una manera tan reduccionista resulta contraproducente para el análisis y peligroso para la práctica. La lucha moderna de las preferencias sexuales (LGB), de los discursos recreativos y diversos en cuanto al disfrute “poco común” para la modernidad en temas de la erótica (Travestismo), de las condiciones mentales-afectivas que llevan al desconocimiento del cuerpo propio y la búsqueda de una identidad con la cual vivir sin sensaciones avasallantes de ansiedad (Transgenerismo y Transexualidad), las reflexiones profundas sobre la ontología del ser y su manera de representarse una experiencia humana más allá de los consensos actuales y/o hegemónicos (Teoría Queer), las realidades fisiológicas en las cuales las ciencias de la salud y sociales aún no han puesto suficiente atención para compensar los efectos negativos tanto médicos como sociales-legales que provocan las anomalías cromosómicas como el hermafroditismo, el síndrome de Turner, de Klinefelter, del XYY (la I de Intersexualidad), los estigmas sociales que provocan el ser una persona sin una expresión en cuanto al interés sexual “común” (la A de Asexualidad), cada una de estas realidades, cada una de estas luchas históricas, cada una de estas letras del “alfabeto diverso” del LGBTTTQIA+, representan una existencia diferente que no pueden reducirse a un solo concepto imposible de simplificar y lo más importante es que una sola voz, ya sea la voz L, la voz Q, la voz B o la voz A, no representan al conjunto entero, y no suplantan el análisis y los objetivos que persigan cada situación.

Y para quien no se había dado cuenta aún, la F, de feminismo, no es parte de este “alfabeto de la diversidad” porque si bien el feminismo se aproxima teóricamente a las luchas de cualquiera de estos grupos, y a veces también en la práctica, el feminismo representa un asunto aparte, y esto no por decir que el LGBTTTQIA+ representen un solo asunto, para nada, y ese es justo el problema en la actualidad, que se tienen a amontonar estos términos como intercambiables o equivalentes, y para nada lo son, y esta mala práctica de echar “todo” en un mismo saco debería terminar ya, antes de que haga más daño, porque aglutinar lo que no es aglutinable hace mucho daño por donde quiera lo veamos: estadísticamente, en el análisis para las ciencias sociales, para las ciencias de la salud, para la política, y también para los mismos objetivos de cada una de esas comunidades.

El 10 de Bastos

El 10 de Bastos es una carta del Tarot que simboliza la fatiga generada por cargar más de lo que se debería. Esta parece ser la carta del transfeminismo, echándose el mundo a cuestas, queriendo probarle “algo a alguien” ¿a quién? solo el transfeminismo lo sabe, y honestamente no es reelevante en el mundo real. No se puede pretender cambiar al mundo desde un ángulo tan malnutrido como el que presenta este movimiento convertido en doctrina. Probablemente mucha de su miseria emana de justamente eso, haber convertido un movimiento en una doctrina al servicio de la agenda neoliberal de la industria farmacéutica, debieron trabajar en la autosuficiencia en lugar de entregarse a un mecenas tan cruel y voraz.

Como ya lo revisamos, heredan las preocupaciones interesantes─pero muchas veces ya resueltas con mejores métodos de otros tiempos─de la Teoría Queer, así como ese ímpetu rebelde de “no encajar” a toda costa, con nadie, es decir, una actitud de rebelde sin causa y que no se detendrá por nadie pues su motor principal, incluso en lo teórico, es la “identidad individual”, la subjetividad absoluta, enredada con la inescapable gregariedad humana: ¿cuál se supone que es la “identidad femenina” o la “identidad masculina” o esa misteriosa “identidad no-binaria” de la que hablan? Es claro que siempre acaba tendiendo a lo binario, a comportarse “como hombre masculino” o a comportarse “como mujer femenina”, o a rebotar sin control de una a otra a capricho, pero hasta el momento, si nos referimos a los ejemplos de la vida real, siempre estas identidades que presumen ser completamente novedosas, espontáneas y no-binarias terminan viéndose igual que “un hombre rudo” o “una delicada mujer”, en un acto performático que por más quimérico que pueda presentarse, una cara barbada con maquillaje, músculos endurecidos pero con tacones y vestido de brillantina, siempre termina en lo mismo, una mezcla de lo que supuestamente esta Teoría Queer pretendía “reinterpretar”.

Encima de prometer una supuesta identidad no-binaria completamente novedosa y nunca antes concebida, que como ya vimos siempre termina en una mezcla bastante reconocible del cliché masculino y el cliché femenino, el transfeminismo imagina que partiendo de la identidad sexual, o como le gusta al transfeminismo llamarlo “identidad de género”, va a arreglar todos los demás problemas de la humanidad, la injusticia social, la pobreza, la desigualdad de cuidados médicos, la desnutrición y el hambre, la violencia hacia las personas físicamente más débiles, en fin, plantea una reestructuración social tan pero tan ambiciosa que bueno, ningún otro movimiento similar en la historia se le asemeja, me refiero a un movimiento que carezca de lo mínimamente básico para considerarse una “comunidad autónoma”, porque vamos, que a lo largo de la Historia claro que ha habido cambios de paradigma de este nivel que sacuden todas las bases, desde siempre los ha habido, a diferencia de que estos movimientos han surgido de poblaciones autónomas, es decir que cuentan con estructuras sociales con las capacidades suficientes para hacerse cargo de los cambios de cada rubro que pretenden derribar y reconstruir: gente de medicina, obrera, científica, agricultores, obreros, expertas en clima, cazadoras y recolectoras; en fin, estoy haciendo un listado un poco al azar, pero el punto es saber que si se quiere destruir el mundo y volverlo a reconstruir de sus escombros, se necesita un plan posterior, que no sea solamente una “revolución sexual”.

Curiosamente, existe un movimiento que en muchas maneras se asemejaba al transfeminismo y que tenía un proyecto similar a este en cuanto a la deconstrucción del mundo entero como lo conocemos, para reconstruirlo de una manera más adecuada para la vida. Estoy hablando, claro, del feminismo. El feminismo, con el bagaje cultural que arrastraba desde tiempos antiquísimos, estaba logrando poco a poco, generación con generación, deconstruir partes del mundo tal y como lo conocemos, y construirlo de maneras diferentes, y al alterar su estructura, su funcionamiento cambiaba para mejor. Queda claro que el feminismo funcionaba justamente porque dentro de las filas inmensas del feminismo encontramos médicas, politólogas, filósofas, ingenieras, mecánicas, obreras, niñeras, geógrafas, paleontólogas, psicólogas, carpinteras, herreras, plomeras, es decir, nombra una actividad necesaria para reconstruir un pueblo y el feminismo lo tiene.

¿Y que pasó con el feminismo? bueno, iba tan bien que otros movimientos pensaron que no sería mala idea colgarse en todos y cada uno de sus logros para una nueva empresa, y obviamente no habría lugar para “dos” feminismos, por lo que este último le sentenció “o te unes a nuestra doctrina o desapareces”. Es justo este el punto en donde─y claro que estoy pecando de reduccionista a fin de no hacer este texto tan largo, pero quiero dejar claro que la historia del feminismo es larga y muy profunda, tan profunda como unæ quiera llevarla─el feminismo se quiebra en dos: el feminismo liberal, o libfem (heredero de su pariente del mismo nombre de las décadas pasadas) que básicamente es transfeminista; y el feminismo radical, o radfem (igual, heredera de su pariente de décadas pasadas) que sigue teniendo a la mujer biológica─y con perfectamente justificadas, estudiadas, coherentes y dignas razones para esto─como su sujeto político principal, y a pesar de esto, sigue considerando al hombre-trans, es decir mujeres que transicionaron a hombres, como parte del feminismo pues nacieron mujeres y vivieron (aunque hayan transicionado posteriormente a hombres) la opresión del sexo igual que una mujer, desde muchos ángulos, y encima de esto, abren un cierto nicho, claro, separatista y bajo ciertos acuerdos, para las mujeres-trans, es decir para hombres que transicionaron a mujeres, pero sin convertir al hombre ni a la mujer-trans en su sujeto político por excelencia, de nueva cuenta por razones absolutamente incuestionables, finamente estudiadas por su teoría autónoma de mujeres.

La coyuntura queer-trans-feminista conoce a su “Sugar Daddy“: la industria farmacéutica

Debido a los efectos masculinzantes de la HSC, algunos clínicos han sugerido que los padres con niñas fuertemente androgenizadas por este transtorno las eduquen como chicos y que no las sometan a procedimientos quirúrgicos que feminicen sus genitales. El razonamiento para esta estrategia es que la conducta social y la orientación sexual de una niña fuertemente androgenizada va a ser probablemente masculina, y que un clítoris de gran tamaño puede servir para el coito sexual con mujeres.

Carlson, N (2006) Fisiología de la conducta. Pearsons: 8 edición. p. 359

Luego de la conformación coyuntural entre la Teoría Queer, la disidencia del concepto “patriarcal” del sexo biológico por parte de una de las ramificaciones del feminismo y finalmente la integración de estas anteriores con las comunidades transexuales y transgénero que estuvieron de acuerdo con esta misma disidencia identitaria, vino un parteaguas muy importante para este nuevo movimiento coyuntural: el apoyo incondicional e internacional de la industria farmacéutica y de la industria del entretenimiento al movimiento, industrias que van mucho de la mano, basta con voltear a ver la cantidad de procedimientos quirúrgicos por los que pasan las “estrellas” del cine en Hollywood y el movimiento constante de billones de dólares esto genera.

Esta repentina inyección billonaria en organizaciones internacionales, actores políticos, lobby’s de abogados internacionales, marketing, series de televisión, producciones cinematográficas, reality shows, et cétera et cétera, provocó que las proyecciones y apoyo superficial a la nueva coyuntura farma-queer-trans-feminista despuntara en menos de una década. Esto nos lo cuenta una persona trans durante una entrevista, Scott Newgent, de TReVoices.org:

A la comunidad lesbo-gay (LG), les tomó 60 años, para lograr el matrimonio igualitario, para convencer a la mayoría de que la comunidad LG no “iba por sus niñas y niños”, iban para lograr una igualdad de oportunidades legales y emocionales como cualquier otræ ciudadanæ, para lograr un estatus marital que permitiera heredar a sus parejas legalmente sus bienes en caso de accidentes, de acceder a hospitales como legítimo esposo a acompañar a sus parejas, entre muchos otros beneficios (además de la tranquilidad y satisfacción puramente emocional), les tomó 60 años convencer que no iban a “pevertir” a las nuevas generaciones. Por el contrario, el movimiento trans ha sido mediatizado y monetizado (como el caso Kardashian) desde el inicio, y el reconocimiento que les costó a la comunidad LG 60 años, les tomó 3-4 años a la comunidad trans, visibilizarse, ser considerablemente aceptada, porque traían el apoyo monetario de muchas industrias (farmacéutica, mediática y del entretenimiento, de la moda, por ejemplo); esta es una industria de billones de dólares mundialmente, el mercado de la transición médica, y está lucrando a partir de la infancia.

Es de esta manera que se consolida el llamado “transfeminismo”, la solidificación “metodológica” e “identitaria” de la coyuntura farma-queer-trans-feminista. ¿Por qué todo entre comillas sarcásticas? porque a pesar de contar con sus exponentes de la Teoría Queer y sus exponentes del Transfeminismo propio, este movimiento presenta serios huecos en cualquier nivel en el que se le quiera analizar, y su metodología de proselitismo es aún peor.

El transfeminismo da la apariencia de ser importante, pero porque esta inflamado en dinero, no porque represente un conjunto bien integrado, sustentado, ampliamente adoptado y representante mayoritario de quienes supuestamente representa; va por ahí tumbando puertas con su mazo de oro, como vendedor de puerta en puerta con actitud de secuestrador, como arrogante hijo de político presumiendo los logros de su familia (y carencia de logros propios), o como el típico “gangster de barrio” puberto sin trayectoria ni pandilla, básicamente el representante dentro de los temas sociales del arquetipo cliché de las estrellas contemporáneas del show bussiness.

Puede parecer una mala broma, pero de verdad que haciendo un análisis más completo que el que puedo meter en este resumen, y de verdad les invito a hacer dicho análisis multivectorial, nos damos fácilmente cuenta por qué el transfeminismo se integra de la manera en la que lo hace hoy en día, y también se explica por qué aparece justo ahora en la cúspide, ya en caída libre hacia el precipicio de la doctrina neoliberal. Durante décadas, el neoliberalismo ha hecho un trabajo intenso de globalización, de erradicación de identidades gregarias comunitarias locales a favor de una visión “cosmopolita” de la realidad, es decir, pasar del paradigma de un mundo multicultural, con muchas realidades, a un mundo con una sola realidad global, ejemplos de esto son las múltiples instituciones artificiales emanadas de la guerra, que surgen de la mente del vencedor que hasta hoy ha sido el bloque neoliberal del mundo: la Organización Mundial de la Salud, la Organización de las Naciones Unidas, la Declaración de los Derechos Humanos Universales, el Banco Mundial, la Organización de los Estados Americanos, la Unión Europea. En fin, la cantidad de instancias globalizadoras es tremenda, y basta con leer un poco sobre ellas para comprender por qué digo que “nacen del neoliberalismo global”, esto ni siquiera está ya en duda, es un hecho y puede estudiarse fácilmente.

El neoliberalismo se esforzó mucho por globalizar la cultura occidental del consumo, el orden y estilo de gobierno del mundo, arrasó casi al punto de la extinción con la multiculturalidad y obviamente esto sumergió al animal humano en una crisis interna muy profunda. ¿Por qué la humanidad respondió de esta manera, en su psique, al neoliberalismo? porque el neoliberalismo forza la psique humana hacia algo a lo que ella no está programada por la naturaleza para hacer, o mejor dicho, para ser: un individuo. El ser humano, el animal humano, no es individual, es una criatura plenamente gregaria, claro que lo individual juega un papel sumamente importante dentro de la psique humana, pero les haría la invitación cordial a leer muchísimo (lo siento pero no exagero, este texto no sale de mi ignorancia y mis buenos deseos, sale de una lectura extensa y un conocimiento profundo del ser humano) sobre la psique humana, y en todos los mejores trabajos al respecto de la humanidad se encontrarán que la naturaleza última del ser humano es la naturaleza social, el ser humano enloquece, literalmente, cuando se le aisla, ni siqueira sabe comportarse como “animal” ¿por qué? porque no existe tal “animal”, porque el único animal que el animal humano saber ser─está programado para ser─es el animal humano.

La individualidad rampante ha llevado al ser humano, en su aparente “soledad”, a descubrir que sin pautas sociales simplemente no se puede identificar con ninguna otra cosa. Al destruir el neoliberalismo la identidad comunitaria, por usos y costumbres, de cada localidad, destruyó el mismo epicentro de lo que significa «ser humano», es decir, «ser social», un ser de hábitos, de usos y costumbres, de imitación, de cultura y tradiciones. Y al sentir esto, la humanidad comienza a añorar eso que le genera un hueco, un vacío en su identidad, justamente lo que la Teoría Queer, el feminismo, el existencialismo, el estructuralismo, y hasta el transfeminismo han querido explicar a su manera, la gran diferencia radica en que el feminismo iba por un genial camino, igual que otras escuelas de pensamiento, mientras que la Teoría Queer y su descendencia el transfeminismo se quedan cortos pero por años luz si así se quiere ver, simplemente es una escuela de pensamiento interesante pero sin futuro.

Por qué creen que el transfeminismo y la Teoría Queer pregonan haber ya revolucionado el mundo y cuestionado “hasta la raíz” las identidades de género, pero siguen sin poder explicar al público cosas básicas de su propia teoría como ¿qué significa ser mujer? simplemente contestan que es una sensación interna de “ser mujer” y externamente lo representan usando faldas, cabello largo, maquillaje y en el peor y más triste de los casos se comportan como descerebradas, porque “una mujer es simplona, superficial y boba”, y así se siente ser mujer: tonta. Y en el caso de ¿cómo se siente desde el transfeminismo ser hombre? buenPor qué creen que el transfeminismo y la Teoría Queer pregonan haber ya destruído el mundo, y cuestionado “hasta la raíz” las identidades de género, pero siguen sin poder explicar al público cosas básicas de su propia teoría como ¿qué significa ser mujer?o pues responden lo mismo, que es una “escencia masculina” y lo exteriorizan siendo tosco, agresivo, descuidado y greñudo, y en el más ridículo de los casos se presentan como “mujeriegos, violentadores y orgullosos de ser patanes”, porque claro, la escencia deconstruída del macho es ser un bruto. En pocas palabras, el transfeminismo o coyuntura farma-queer-trans-feministaliberal que es lo mismo, pretende destruir el mundo actual sin más proyecto posterior que garantizarle a todo mundo el “derecho a transicionar quirúrgica y hormonalmente al género opuesto”, y ese es su objetivo, y en eso se resume su propuesta a futuro, luego de haber reducido el mundo a cenizas.

El transfeminismo, en su intento por coronarse como el único feminismo, convierte al feminismo histórico en lo que menos necesitaba convertirse

Los viejos métodos del patriarcado y el machismo se replican en el transfeminismo; se superpone el “derecho a la mujer atrapada en el cuerpo de un hombre” para transicionar a su verdadera identidad imaginaria, a la propuesta real del feminismo que hasta hace no mucho era básicamente todo lo contrario a lo que el transfeminismo proponía: abolir el género para que las infancias pudieran crecer experimentando sus vidas internas y externas como su propia curiosidad les llevar a experimentarla, replicando aquello que les fuera más agradable de su entorno, que eligieran su orientación sexual con base a la confianza y sus propios impulsos, y construyeran una identidad sexual saludable sin ser constantemente bombardeadæs con creencias limitantes al estilo “el azul es solo para niños y el rosa solo para niñas”, “las niñas deben jugar solo con muñeca y los niños solo con pistolas”, “las niñas buenas no hacen deporte ni disfrutan de su cuerpo”, “los niños buenos no muestran emociones y siempre son agresivos”, creencias que han dañado a muchas generaciones y han provocado un malestar social generacional desde hace siglos.

El transfeminismo ha venido, literalmente, no es exageración, a decir que “siempre no” siempre no hay que abolir el género sino fomentarlo, que es la categoría de sexo biológico la que es un invento macabro del sistema patriarcal, no es la opresión histórica por la biología de la mujer la que ha llevado al hombre biológico a oprimirla durante siglos, es la “identidad de género” la que ha llevado al patriarcado a oprimir no solo a aquellas “personas que se identifican como mujeres independientemente de que tengan o no útero” sino que quienes han sufrido más a lo largo de toda la historia son las mujeres-trans y por eso ellas son el sujeto político del nuevo feminismo liberal transactivista queer. Es una reverenda patada en los huevos este delirio que cargan como “teoría”, esta doctrina anti-científica, es un fenómenos que surge de la ignorancia absoluta, del oportunismo parasitario, de la autoindulgencia cúspide del neoliberalismo, y encima de todo esto la crueldad, intolerancia, e ímpetu agresor expansionista con el que empujan esta nueva agenda quimérica solo se equipara a la crueldad, dogmatismo y estupidez del patriarcado hegemónico.

Claro que este texto es solamente un resumen introductorio. Es necesario hacer una disección meticulosa, sistemática y profunda de sus principios, peticiones y objetivos, para entender por qué el transfeminismo se presenta no solo como un problema importante, como una pandemia ideológica de la ignorancia, sino también una amenaza contra la salud, un movimiento completamente sintomático del decaimiento neoliberal, una puesta en escena montada por la industria farmacéutica, la industria del entretenimiento y de la moda, así como del mundo de la política conservadora que se regodea en el quiebre interno tanto de las “izquierdas”, la ruptura del feminismo, y el conflicto entre los dignos movimientos que representa el “alfabeto” del LGBTTTQIA+, que como ya vimos antes existen cada uno por sí mismo como procesos totalmente separados, y claro, aunque es cierto que mucho de esto surgió a raíz de la Teoría Queer y su extraña manera individualista de resolver la realidad, por sí solo representa solamente una visión más del mundo, y mientras no adoptaba este ímpetu expansionista con ambiciones de “civilizarnos y conquistarnos” por la fuerza a los ignorantes sin fe en su doctrina, todo estaba bien, esa Q representaba una propuesta más que el tiempo y la voluntad de los pueblos decidiría si perduraba o simplemente se desvanecía.

Cada que ustedes atacan la biología están atacando mi transición. Yo nací mujer, y he transicionado usando asistencia médica para vivir completamente “hombre” el día de hoy. Sigo siendo biológicamente mujer y siempre será así. Es transfóbico decir que la biología no existe.

Buck es de las primeras mujeres que transicionaron a ser hombres, es decir, de los primeros hombres trans asistidos por terapia de hormonas y quirúrgica. Hoy el transfeminismo lo agrede constantemente, porque a pesar de que se reconoce como hombre-trans, no se obsesiona con que lo reconozcan como un hombre biológico, como a las transfeministas les gusta.

La situación de lo trans (así como también la diversidad sexual en general) ha existido desde siempre en este planeta, no se niega su existencia, ni se pretende decir que sea un fenómeno moderno, y mucho menos un fenómeno de orden negativo o perjudicial en sí mismo, ¿cómo podría eso argumentarse? pues si sabemos de Historia deberíamos entender que es una realidad totalmente común a diferentes culturas en diferentes épocas, y hay que dejar eso super claro: la homosexualidad, la bisexualidad, el travestismo, y el transexualismo/transgenerismo son parte de la realidad Historica de todo el Planeta tanto como la heterosexualidad. Esta diversidad en cuanto a lo sexual es simplemente una condición de vida común de todos los tiempos, igual de positiva y negativa que cualquier otra que atraviesa la Historia humana.

El transfeminismo, al romper la pared del hermetismo femenino (valga la redundancia) del feminismo, deja entrar a cualquier oportunista a su espacio seguro, literal y figuradamente, pero al transfeminismo parece que se les olvida en qué mundo viven, creen que solamente existe la gente “buena” y que al levantar ciertos candados, que por cierto el feminismo ha tenido que luchar para implementar para proteger a la mujer, creen que simplemente esto va a atraer a una oleada de gente trans “buena”, porque al parecer no conocen la maldad en sus almas que nacieron en cuerpos equivocados. Pecan de inocencia, y encima de eso pecan de ignorantes, pues su manejo retrógrada de las ciencias está llevando a las farmacéuticas a ofrecer sus procedimientos hormonales y de transición quirúrgica a cada escuela primaria del mundo, poniendo en riesgo la salud de la infancia de todo el planeta ¿y estaré exagerando al decir “todo el planeta”? de verdad me encantaría estar exagerando, pero no: la coyuntura farma-queer-trans-feministaliberal que representa el transfeminismo está echando la casa por la ventana (todo ese dinero que la industria farmacéutica, del entretenimiento y de la moda les inyectó en unos pocos años) con tal de lograr una supremacía y representatividad político-legal en cada país del mundo ¿suena a conspiración? quizás, pero más que nada es, como dije antes, la cúspide de la ignorancia neoliberal en decadencia hablando a través de individualidades en una búsqueda desesperada por identidad social.

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